En 2024, Axiom Space y Prada presentaron la versión final del Axiom Extravehicular Mobility Unit o AxEMU, el traje espacial que usarán los astronautas de Artemis en la Luna, pero eso no es todo lo que vestirán en sus paseos lunares. La pieza que faltaba es la ropa interior térmica LCVG, siglas de Liquid Cooling and Ventilation Garment o Prenda de refrigeración y ventilación líquida, que ha sido desvelada este domingo en Nueva York.. ‘No es habitual que la astrofísica y la aeronáutica desarrollen cosas que sean agradables estéticamente’, afirmó Jonathan Cirtain, consejero delegado y presidente de Axiom Space, durante el acto. Pero, añadió, ‘aunque sea agradable estéticamente, esto es un traje de seguridad… es una pieza tecnológica realmente notable’.. La LCVG no es una simple prenda interior, sino una capa base pensada para mantener estable la temperatura de los astronautas mientras trabajan dentro del AxEMU. Para conseguirlo, incorpora canales por los que discurren pequeños tubos con líquido refrigerante, que circulará alrededor del cuerpo para retirar el exceso de calor. Es una evolución frente a diseños anteriores, en los que esos tubos se entrelazaban en una malla, un proceso más laborioso de fabricar e integrar.. La ventilación también forma parte del sistema, con tubos negros de mayor tamaño que llevan aire primero hacia la zona del rostro y después alrededor del cuerpo. Ese circuito permite gestionar el dióxido de carbono que exhalan los astronautas y devolverles oxígeno cuando inhalan, una función crítica durante las actividades extravehiculares en la Luna.. La prenda está diseñada para los futuros astronautas que caminen sobre la superficie lunar, aunque antes podría probarse en órbita. Cirtain señaló que una de las opciones es ensayarla con astronautas a bordo de la Estación Espacial Internacional e incluso realizar algunas pruebas durante Artemis III, aunque esa misión no usaría la prenda en un paseo lunar.. Esta nueva capa interior y las versiones modificadas del traje AxEMU ya han pasado distintas pruebas de temperatura, gravedad y otros entornos. Además de los posibles ensayos en la EEI, Axiom también prevé probar el sistema en el Laboratorio de Flotabilidad Neutra de la NASA, la enorme piscina en la que los astronautas entrenan para simular parte de las condiciones que encontrarán durante una caminata espacial.. El conjunto formado por el AxEMU y la LCVG supone un salto importante respecto a los trajes Apolo, los que permitieron a los astronautas de la NASA caminar sobre la Luna. Desde la última misión lunar de 1972 han pasado más de cinco décadas, pero el reto no es solo actualizar una tecnología antigua. Las misiones Artemis llevarán a los astronautas al polo sur lunar, una región más exigente que las zonas exploradas durante el programa Apolo y con condiciones térmicas mucho más extremas.. Axiom y Prada también buscan que el traje se ajuste mejor a cada astronauta y sea más sencillo de personalizar. La idea es combinar la experiencia de fabricación de Prada con un diseño modular, de modo que algunas piezas puedan adaptarse a distintas tallas o sustituirse por separado sin tener que rehacer el traje completo. Para una nueva etapa de vuelos espaciales con más tripulaciones y misiones más frecuentes, esa flexibilidad puede ser tan importante como la propia protección térmica.. Aunque la participación de Prada en un traje espacial pueda parecer llamativa, la colaboración no se limita al aspecto exterior. Cirtain explicó que la experiencia de la firma italiana en materiales permitió aportar ‘el material balístico del exterior del traje’. Según el responsable de Axiom, ese material ayuda a que el traje ‘mantenga su integridad y no se rasgue en ese entorno tan particular’.. La relación entre moda y exploración espacial tampoco es completamente nueva. Cuando la NASA buscó contratistas para los trajes Apolo, acabó trabajando con ILC Dover, una empresa de Delaware vinculada a Playtex, el conocido fabricante de sujetadores. Sus especialistas en costura y materiales como el nailon ayudaron a crear un traje que protegía a los astronautas, pero que también les permitía moverse, mientras Hamilton Standard, hoy Collins Aerospace, aportó los sistemas de soporte vital.
La firma italiana de moda de lujo y Axiom han presentado la prenda que regulará la temperatura y la ventilación dentro del nuevo traje lunar AxEMU
En 2024, Axiom Space y Prada presentaron la versión final del Axiom Extravehicular Mobility Unit o AxEMU, el traje espacial que usarán los astronautas de Artemis en la Luna, pero eso no es todo lo que vestirán en sus paseos lunares. La pieza que faltaba es la ropa interior térmica LCVG, siglas de Liquid Cooling and Ventilation Garment o Prenda de refrigeración y ventilación líquida, que ha sido desvelada este domingo en Nueva York.. ‘No es habitual que la astrofísica y la aeronáutica desarrollen cosas que sean agradables estéticamente’, afirmó Jonathan Cirtain, consejero delegado y presidente de Axiom Space, durante el acto. Pero, añadió, ‘aunque sea agradable estéticamente, esto es un traje de seguridad… es una pieza tecnológica realmente notable’.. La LCVG no es una simple prenda interior, sino una capa base pensada para mantener estable la temperatura de los astronautas mientras trabajan dentro del AxEMU. Para conseguirlo, incorpora canales por los que discurren pequeños tubos con líquido refrigerante, que circulará alrededor del cuerpo para retirar el exceso de calor. Es una evolución frente a diseños anteriores, en los que esos tubos se entrelazaban en una malla, un proceso más laborioso de fabricar e integrar.. La ventilación también forma parte del sistema, con tubos negros de mayor tamaño que llevan aire primero hacia la zona del rostro y después alrededor del cuerpo. Ese circuito permite gestionar el dióxido de carbono que exhalan los astronautas y devolverles oxígeno cuando inhalan, una función crítica durante las actividades extravehiculares en la Luna.. La prenda está diseñada para los futuros astronautas que caminen sobre la superficie lunar, aunque antes podría probarse en órbita. Cirtain señaló que una de las opciones es ensayarla con astronautas a bordo de la Estación Espacial Internacional e incluso realizar algunas pruebas durante Artemis III, aunque esa misión no usaría la prenda en un paseo lunar.. Esta nueva capa interior y las versiones modificadas del traje AxEMU ya han pasado distintas pruebas de temperatura, gravedad y otros entornos. Además de los posibles ensayos en la EEI, Axiom también prevé probar el sistema en el Laboratorio de Flotabilidad Neutra de la NASA, la enorme piscina en la que los astronautas entrenan para simular parte de las condiciones que encontrarán durante una caminata espacial.. El conjunto formado por el AxEMU y la LCVG supone un salto importante respecto a los trajes Apolo, los que permitieron a los astronautas de la NASA caminar sobre la Luna. Desde la última misión lunar de 1972 han pasado más de cinco décadas, pero el reto no es solo actualizar una tecnología antigua. Las misiones Artemis llevarán a los astronautas al polo sur lunar, una región más exigente que las zonas exploradas durante el programa Apolo y con condiciones térmicas mucho más extremas.. Axiom y Prada también buscan que el traje se ajuste mejor a cada astronauta y sea más sencillo de personalizar. La idea es combinar la experiencia de fabricación de Prada con un diseño modular, de modo que algunas piezas puedan adaptarse a distintas tallas o sustituirse por separado sin tener que rehacer el traje completo. Para una nueva etapa de vuelos espaciales con más tripulaciones y misiones más frecuentes, esa flexibilidad puede ser tan importante como la propia protección térmica.. Aunque la participación de Prada en un traje espacial pueda parecer llamativa, la colaboración no se limita al aspecto exterior. Cirtain explicó que la experiencia de la firma italiana en materiales permitió aportar ‘el material balístico del exterior del traje’. Según el responsable de Axiom, ese material ayuda a que el traje ‘mantenga su integridad y no se rasgue en ese entorno tan particular’.. La relación entre moda y exploración espacial tampoco es completamente nueva. Cuando la NASA buscó contratistas para los trajes Apolo, acabó trabajando con ILC Dover, una empresa de Delaware vinculada a Playtex, el conocido fabricante de sujetadores. Sus especialistas en costura y materiales como el nailon ayudaron a crear un traje que protegía a los astronautas, pero que también les permitía moverse, mientras Hamilton Standard, hoy Collins Aerospace, aportó los sistemas de soporte vital.
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