El que será el buque de guerra más grande de Europa cuando entre en servicio en 2038 ya tiene nombre. Lo anunció el presidente francés, Emmanuel Macron, este miércoles durante una ceremonia celebrada en una instalación de Naval Group, uno de los fabricantes junto a Chantiers de l’Atlantique y otros, cerca de Nantes. El portaaviones nuclear de 78.000 toneladas y 310 metros de eslora, hasta ahora conocido como PA-NG, se llamará France Libre.. Este portaaviones de nueva generación sustituirá al actual buque insignia que es la columna vertebral de la aviación naval francesa y cuyos números supera por mucho. El Charles de Gaulle, que entró en servicio en 2001 y es el único portaaviones de propulsión nuclear fuera de los que tiene la Armada estadounidense, mide 261 metros y desplaza 42.000 toneladas, mientras que su sucesor está siendo diseñado a una escala mucho mayor para responder a las necesidades operativas de la guerra moderna y futura.. France Libre transportará más de 40 aeronaves, entre ellas cazas Rafale M, aviones de alerta temprana E-2D Hawkeye y drones de combate de nueva generación. Su cubierta más amplia y la mayor capacidad interna permitirán aumentar el ritmo de salidas y hacer más eficientes las operaciones aéreas.. A diferencia de su predecesor, el nuevo portaaviones contará con catapultas electromagnéticas en lugar de sistemas de vapor. Esta mejora aumentará la precisión en los lanzamientos, reducirá el estrés sobre las aeronaves y permitirá al buque operar en el futuro con aparatos más pesados y avanzados.. Otro salto importante vendrá de su sistema de propulsión. Estará impulsado por dos reactores nucleares K22 de nueva generación, combinados con propulsión nuclear-eléctrica. Se espera que esta configuración ofrezca una mayor eficiencia y una capacidad energética a bordo muy superior.. Los portaaviones modernos ya no son solo plataformas para lanzar cazas. También actúan como centros de mando equipados con sistemas avanzados de radar, capacidades de guerra electrónica y redes de comunicaciones seguras. Todos estos sistemas requieren una cantidad significativa de energía eléctrica.. La nueva arquitectura energética respaldará no solo los sistemas actuales, sino también tecnologías futuras como las armas de energía dirigida y las operaciones con aeronaves autónomas. Esto sitúa al portaaviones France Libre en posición de seguir siendo relevante durante la década de 2040, la de 2050 y más allá.. El portaaviones está siendo diseñado con sistemas defensivos pensados para operar en entornos de amenazas dominados por misiles y drones. El Charles de Gaulle se basa en defensas escalonadas, incluidos misiles superficie-aire y sistemas de defensa de corto alcance, mientras que el nuevo buque amplía este enfoque con sistemas de lanzamiento vertical capaces de disparar misiles Aster avanzados. Estos sistemas proporcionarán una protección de respuesta rápida frente a amenazas entrantes como misiles antibuque y aeronaves enemigas.. Además, el diseño permite una futura integración de las mencionadas armas de energía dirigida, lo que reforzará las defensas frente a drones y ataques de saturación. El objetivo general es crear un escudo defensivo más ágil y flexible alrededor del portaaviones.. France Libre operará como parte de una fuerza más amplia, apoyada por fragatas, submarinos y aeronaves de alerta temprana. Este enfoque combinado creará una red defensiva más robusta y resiliente.. El nombre France Libre tiene un fuerte significado histórico. Hace referencia al movimiento de la Francia Libre, liderado por Charles de Gaulle durante la Segunda Guerra Mundial, que simbolizó la resistencia frente a la Alemania nazi.. El buque permitirá a Francia mantener sus capacidades de aviación naval sin depender de bases extranjeras, garantizando libertad operativa desde el Mediterráneo hasta el Indo-Pacífico. También respalda a la industria de defensa del país al mantener la experiencia en propulsión nuclear, construcción naval y sistemas de combate avanzados.
El nuevo portaaviones nuclear francés entrará en servicio en 2038, podrá operar más de 40 aeronaves y sustituirá al Charles de Gaulle
El que será el buque de guerra más grande de Europa cuando entre en servicio en 2038 ya tiene nombre. Lo anunció el presidente francés, Emmanuel Macron, este miércoles durante una ceremonia celebrada en una instalación de Naval Group, uno de los fabricantes junto a Chantiers de l’Atlantique y otros, cerca de Nantes. El portaaviones nuclear de 78.000 toneladas y 310 metros de eslora, hasta ahora conocido como PA-NG, se llamará France Libre.. Este portaaviones de nueva generación sustituirá al actual buque insignia que es la columna vertebral de la aviación naval francesa y cuyos números supera por mucho. El Charles de Gaulle, que entró en servicio en 2001 y es el único portaaviones de propulsión nuclear fuera de los que tiene la Armada estadounidense, mide 261 metros y desplaza 42.000 toneladas, mientras que su sucesor está siendo diseñado a una escala mucho mayor para responder a las necesidades operativas de la guerra moderna y futura.. France Libre transportará más de 40 aeronaves, entre ellas cazas Rafale M, aviones de alerta temprana E-2D Hawkeye y drones de combate de nueva generación. Su cubierta más amplia y la mayor capacidad interna permitirán aumentar el ritmo de salidas y hacer más eficientes las operaciones aéreas.. A diferencia de su predecesor, el nuevo portaaviones contará con catapultas electromagnéticas en lugar de sistemas de vapor. Esta mejora aumentará la precisión en los lanzamientos, reducirá el estrés sobre las aeronaves y permitirá al buque operar en el futuro con aparatos más pesados y avanzados.. Otro salto importante vendrá de su sistema de propulsión. Estará impulsado por dos reactores nucleares K22 de nueva generación, combinados con propulsión nuclear-eléctrica. Se espera que esta configuración ofrezca una mayor eficiencia y una capacidad energética a bordo muy superior.. Los portaaviones modernos ya no son solo plataformas para lanzar cazas. También actúan como centros de mando equipados con sistemas avanzados de radar, capacidades de guerra electrónica y redes de comunicaciones seguras. Todos estos sistemas requieren una cantidad significativa de energía eléctrica.. La nueva arquitectura energética respaldará no solo los sistemas actuales, sino también tecnologías futuras como las armas de energía dirigida y las operaciones con aeronaves autónomas. Esto sitúa al portaaviones France Libre en posición de seguir siendo relevante durante la década de 2040, la de 2050 y más allá.. El portaaviones está siendo diseñado con sistemas defensivos pensados para operar en entornos de amenazas dominados por misiles y drones. El Charles de Gaulle se basa en defensas escalonadas, incluidos misiles superficie-aire y sistemas de defensa de corto alcance, mientras que el nuevo buque amplía este enfoque con sistemas de lanzamiento vertical capaces de disparar misiles Aster avanzados. Estos sistemas proporcionarán una protección de respuesta rápida frente a amenazas entrantes como misiles antibuque y aeronaves enemigas.. Además, el diseño permite una futura integración de las mencionadas armas de energía dirigida, lo que reforzará las defensas frente a drones y ataques de saturación. El objetivo general es crear un escudo defensivo más ágil y flexible alrededor del portaaviones.. France Libre operará como parte de una fuerza más amplia, apoyada por fragatas, submarinos y aeronaves de alerta temprana. Este enfoque combinado creará una red defensiva más robusta y resiliente.. El nombre France Libre tiene un fuerte significado histórico. Hace referencia al movimiento de la Francia Libre, liderado por Charles de Gaulle durante la Segunda Guerra Mundial, que simbolizó la resistencia frente a la Alemania nazi.. El buque permitirá a Francia mantener sus capacidades de aviación naval sin depender de bases extranjeras, garantizando libertad operativa desde el Mediterráneo hasta el Indo-Pacífico. También respalda a la industria de defensa del país al mantener la experiencia en propulsión nuclear, construcción naval y sistemas de combate avanzados.
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