A simple vista parece suciedad sin mayor importancia. Se acumula sobre los muebles, debajo de la cama, entre el sofá y la alfombra… Pero, según la doctora Pilar Muñoz-Calero, ese polvo que se genera en el interior de las casas poco tiene que ver con el de hace décadas.. La especialista en medicina ambiental advierte de que una parte importante de este denominado “polvo tóxico” está compuesta por fibras textiles procedentes de la ropa, las tapicerías y las alfombras, materiales que pueden contener sustancias químicas utilizadas para hacerlos más resistentes al fuego.. Qué es el «polvo tóxico» del que alertan los expertos. El polvo doméstico está formado por una mezcla de partículas que incluye restos de piel, fibras textiles, polen y otros compuestos presentes en el aire interior. Sin embargo, Muñoz-Calero subraya que en los hogares modernos este polvo incorpora cada vez más residuos de materiales sintéticos tratados químicamente.. “Se llama polvo tóxico porque realmente una gran cantidad de ese polvo está formado por fibras textiles”, explica la especialista en un vídeo difundido por EFE Noticias.. Estas fibras proceden principalmente de:. La ropa que usamos a diario. Las tapicerías de sofás y sillones. Las alfombras y moquetas. Cortinas y otros textiles del hogar. Los retardantes de llama que se encuentran en los textiles. Muchos tejidos y espumas contienen retardantes de llama, compuestos diseñados para evitar que los materiales ardan con facilidad.. La doctora pone un ejemplo muy gráfico: cuando cae la ceniza de un cigarrillo sobre un sofá, este puede quemarse superficialmente y dejar un agujero, pero no suele prender en llamas. Esto se debe a la presencia de sustancias ignífugas incorporadas durante el proceso de fabricación.. Entre estos compuestos destacan los retardantes bromados, que han sido objeto de estudio por su posible impacto sobre la salud.. Su efecto en la tiroides. Según explica Muñoz-Calero, al inhalar de forma continuada este polvo, el Bromo presente en algunos retardantes de llama puede entrar en el organismo. El problema es que el bromo pertenece al mismo grupo químico que el yodo. Debido a esta similitud, ambos pueden competir en ciertos procesos biológicos.. La glándula tiroides necesita yodo para producir la triyodotironina, una hormona clave para regular el metabolismo. Si el bromo interfiere en este proceso, la producción hormonal podría verse alterada.. La relación con el hipotiroidismo. El Hipotiroidismo es uno de los trastornos endocrinos más frecuentes. Sus síntomas incluyen cansancio, aumento de peso, caída del cabello y sensación constante de frío.. La especialista plantea que, en algunos casos, la exposición crónica a contaminantes del entorno podría ser un factor a tener en cuenta. Aunque el diagnóstico médico suele centrarse en corregir el déficit hormonal, Muñoz-Calero invita a reflexionar también sobre las posibles causas ambientales.. Cómo reducir la exposición al polvo en casa. Mantener una buena higiene del hogar y ventilar correctamente puede ayudar a disminuir la acumulación de partículas en interiores. También puede ser útil optar por textiles con menos tratamientos químicos y limpiar con regularidad alfombras, sofás y cortinas.. Lo que parece una fina capa de polvo sobre los muebles puede contener mucho más que suciedad. Y, según advierten algunos expertos, comprender de qué está compuesto es el primer paso para cuidar mejor la salud dentro de casa.
La doctora advierte de que el polvo acumulado en alfombras, sofás y ropa contiene fibras textiles con retardantes de llama bromados
A simple vista parece suciedad sin mayor importancia. Se acumula sobre los muebles, debajo de la cama, entre el sofá y la alfombra… Pero, según la doctora Pilar Muñoz-Calero, ese polvo que se genera en el interior de las casas poco tiene que ver con el de hace décadas.. La especialista en medicina ambiental advierte de que una parte importante de este denominado “polvo tóxico” está compuesta por fibras textiles procedentes de la ropa, las tapicerías y las alfombras, materiales que pueden contener sustancias químicas utilizadas para hacerlos más resistentes al fuego.. Qué es el «polvo tóxico» del que alertan los expertos. El polvo doméstico está formado por una mezcla de partículas que incluye restos de piel, fibras textiles, polen y otros compuestos presentes en el aire interior. Sin embargo, Muñoz-Calero subraya que en los hogares modernos este polvo incorpora cada vez más residuos de materiales sintéticos tratados químicamente.. “Se llama polvo tóxico porque realmente una gran cantidad de ese polvo está formado por fibras textiles”, explica la especialista en un vídeo difundido por EFE Noticias.. Estas fibras proceden principalmente de:. La ropa que usamos a diario. Las tapicerías de sofás y sillones. Las alfombras y moquetas. Cortinas y otros textiles del hogar. Los retardantes de llama que se encuentran en los textiles. Muchos tejidos y espumas contienen retardantes de llama, compuestos diseñados para evitar que los materiales ardan con facilidad.. La doctora pone un ejemplo muy gráfico: cuando cae la ceniza de un cigarrillo sobre un sofá, este puede quemarse superficialmente y dejar un agujero, pero no suele prender en llamas. Esto se debe a la presencia de sustancias ignífugas incorporadas durante el proceso de fabricación.. Entre estos compuestos destacan los retardantes bromados, que han sido objeto de estudio por su posible impacto sobre la salud.. Su efecto en la tiroides. Según explica Muñoz-Calero, al inhalar de forma continuada este polvo, el Bromo presente en algunos retardantes de llama puede entrar en el organismo. El problema es que el bromo pertenece al mismo grupo químico que el yodo. Debido a esta similitud, ambos pueden competir en ciertos procesos biológicos.. La glándula tiroides necesita yodo para producir la triyodotironina, una hormona clave para regular el metabolismo. Si el bromo interfiere en este proceso, la producción hormonal podría verse alterada.. La relación con el hipotiroidismo. El Hipotiroidismo es uno de los trastornos endocrinos más frecuentes. Sus síntomas incluyen cansancio, aumento de peso, caída del cabello y sensación constante de frío.. La especialista plantea que, en algunos casos, la exposición crónica a contaminantes del entorno podría ser un factor a tener en cuenta. Aunque el diagnóstico médico suele centrarse en corregir el déficit hormonal, Muñoz-Calero invita a reflexionar también sobre las posibles causas ambientales.. Cómo reducir la exposición al polvo en casa. Mantener una buena higiene del hogar y ventilar correctamente puede ayudar a disminuir la acumulación de partículas en interiores. También puede ser útil optar por textiles con menos tratamientos químicos y limpiar con regularidad alfombras, sofás y cortinas.. Lo que parece una fina capa de polvo sobre los muebles puede contener mucho más que suciedad. Y, según advierten algunos expertos, comprender de qué está compuesto es el primer paso para cuidar mejor la salud dentro de casa.
Noticias de Sociedad en La Razón
