El inusitado interés provocado por la perspectiva de poder contemplar el eclipse solar total el próximo 12 de agosto ha repercutido drásticamente en las conversaciones de bar, las reservas hoteleras para la fecha y la necesidad de estar en primera fila para vivirlo y, en la época en la que vivimos, para contarlo y mostrarlo inmediatamente en las redes sociales. Desde San Agustín del Pozo, una localidad de apenas 200 habitantes, a medio centenar de kilómetros al noreste de la capital zamorana, el astrónomo aficionado Joaquín Tapioles, más conocido como ‘El pastor galáctico’, lo tiene todo preparado en el observatorio astronómico Orión, que diseñó y construyó el mismo hace casi un cuarto de siglo, para observar, grabar y retransmitir el eclipse, esos instantes, que no pasarán de unos 80 segundos en la provincia de Zamora, según la zona, en los que el Sol, la Luna y la Tierra se alinean y el satélite terrestre oculta al astro rey a la vista de los terrícolas. En esta ocasión, resultan privilegiados los habitantes de territorios como Islandia, Groenlandia y, por supuesto, parte del noroeste de España. Colaborador de la NASA Joaquín Tapioles, ya jubilado, puede dedicar el tiempo que quiera a la observación astronómica sin quitarle el tiempo al sueño. Hasta hace unos años, compaginaba como podía su afición con la gestión de una explotación ganadera de más de 400 ovejas, lo que le obligaba a restar tiempo al descanso para centrar su atención en el firmamento. El ‘pastor galáctico’ -como se le conoce desde hace un cuarto de siglo y como se le seguirá conociendo- pronuncia frases tan impresionantes como ‘cuando colaboro con la NASA’ con una despreocupación inquietante, como si fuera lo más normal del mundo. “La NASA pidió, a través de su página web, colaboración a los aficionados cuando el Tempel 1 y colaboramos cinco o seis de toda España para dar medidas astrométricas, fotométricas y visuales”, explica, en referencia al cometa periódico de la familia de Júpiter descubierto el 3 de abril de 1867 por el astrónomo alemán Wilhelm Tempel. El cuerpo celeste, conocido oficialmente como 9P/Tempel 1, suscitó una gran atención internacional cuando la NASA provocó que proyectil de 370 kilos impactase con él, a 37.000 kilómetros por hora, el 4 de julio de 2005, en la misión espacial denominada ‘Deep impact’. El impacto levantó una gran nube de polvo y hielo que permitió analizar los materiales primigenios del Sistema Solar. “Les mandé un dibujo especial en el que se veía el movimiento del cometa en diez días y su posición. Ellos querían saber, después del impacto, si se había movido, si había subido mucho de brillo o desaparecido. Tenía que recibir el impacto a 37 kilómetros por segundo, a ver si se podía desviar un poco de su trayectoria pero el cometa ni se inmutó”, observa. 20 segundos En la capital zamorana, la zona del Castillo se antoja un buen punto de observación del
Desde su observatorio Orión, diseñado y construido por él mismo en San Agustín del Pozo, Joaquín Tapioles, que colabora también con la NASA, retransmitirá a través de su canal de YouTube el fenómeno astronómico
El inusitado interés provocado por la perspectiva de poder contemplar el eclipse solar total el próximo 12 de agosto ha repercutido drásticamente en las conversaciones de bar, las reservas hoteleras para la fecha y la necesidad de estar en primera fila para vivirlo y, en la época en la que vivimos, para contarlo y mostrarlo inmediatamente en las redes sociales.Desde San Agustín del Pozo, una localidad de apenas 200 habitantes, a medio centenar de kilómetros al noreste de la capital zamorana, el astrónomo aficionado Joaquín Tapioles, más conocido como ‘El pastor galáctico’, lo tiene todo preparado en el observatorio astronómico Orión, que diseñó y construyó el mismo hace casi un cuarto de siglo, para observar, grabar y retransmitir el eclipse, esos instantes, que no pasarán de unos 80 segundos en la provincia de Zamora, según la zona, en los que el Sol, la Luna y la Tierra se alinean y el satélite terrestre oculta al astro rey a la vista de los terrícolas. En esta ocasión, resultan privilegiados los habitantes de territorios como Islandia, Groenlandia y, por supuesto, parte del noroeste de España.Colaborador de la NASAJoaquín Tapioles, ya jubilado, puede dedicar el tiempo que quiera a la observación astronómica sin quitarle el tiempo al sueño. Hasta hace unos años, compaginaba como podía su afición con la gestión de una explotación ganadera de más de 400 ovejas, lo que le obligaba a restar tiempo al descanso para centrar su atención en el firmamento.El ‘pastor galáctico’ -como se le conoce desde hace un cuarto de siglo y como se le seguirá conociendo- pronuncia frases tan impresionantes como ‘cuando colaboro con la NASA’ con una despreocupación inquietante, como si fuera lo más normal del mundo. “La NASA pidió, a través de su página web, colaboración a los aficionados cuando el Tempel 1 y colaboramos cinco o seis de toda España para dar medidas astrométricas, fotométricas y visuales”, explica, en referencia al cometa periódico de la familia de Júpiter descubierto el 3 de abril de 1867 por el astrónomo alemán Wilhelm Tempel.El cuerpo celeste, conocido oficialmente como 9P/Tempel 1, suscitó una gran atención internacional cuando la NASA provocó que proyectil de 370 kilos impactase con él, a 37.000 kilómetros por hora, el 4 de julio de 2005, en la misión espacial denominada ‘Deep impact’. El impacto levantó una gran nube de polvo y hielo que permitió analizar los materiales primigenios del Sistema Solar.“Les mandé un dibujo especial en el que se veía el movimiento del cometa en diez días y su posición. Ellos querían saber, después del impacto, si se había movido, si había subido mucho de brillo o desaparecido. Tenía que recibir el impacto a 37 kilómetros por segundo, a ver si se podía desviar un poco de su trayectoria pero el cometa ni se inmutó”, observa.20 segundosEn la capital zamorana, la zona del Castillo se antoja un buen punto de observación del eclipse
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