Juanfran Pérez Llorca acaba de cumplir un mes como presidente de la Generalitat valenciana. El apoyo de Vox dio un balón de oxígeno al PP que esquivaba una convocatoria electoral a la que se habría visto abocada si el partido de Santiago Abascal no hubiese dado sus votos al hasta entonces portavoz del PP en Les Corts, secretario general del PPCV y alcalde de Finestrat.. Los tres perfiles con los que manejó Pérez Llorca hasta que se produjo la dimisión de Carlos Mazón le han permitido no solo acceder a este puesto con el visto bueno del partido- los tres presidentes provinciales apoyaron que fuese él el sustituto- sino que le aportan un buen conocimiento interno del PP y una manera de ejercer como presidente que solo puede desarrollar aquel que viene de la política municipal.. Armó su Consell sin prisa pero sin pausa y también a su equipo más cercano desprendiéndose de las personas más señaladas del entorno de su antecesor, pero buscando experiencia porque si hay algo que no tiene Pérez Llorca es tiempo. Este es el motivo por el que ha rescatado cargos que provenían de la etapa del PP de Francisco Camps.. Su llegada a la Presidencia de la Generalitat se produce cuando ya se ha sobrepasado el ecuador de una legislatura compleja tanto en el ámbito autonómico como en el panorama nacional.. Su acercamiento con las víctimas de la dana es una de sus prioridades y aunque ha hecho afirmaciones para distanciarse claramente de Mazón en este ámbito, las asociaciones mayoritarias y también más beligerantes, ya le han avanzado que no se reunirán con él hasta que el PP no le exija el acta al ex presidente.. Sobre este asunto Pérez Llorca no descarta ninguna posibilidad y está por ver qué decidiría el partido si finalmente es llamado a declarar. De momento, el jefe del Consell ya ha dejado bien claro que Mazón tuvo que dimitir por no dar las explicaciones oportunas en tiempo y forma. Los mensajes que el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha tenido que entregar a la jueza- además ha sido llamado a declarar en calidad de testigo- no han ayudado a calmar las aguas.. De manera paralela, Pérez Llorca se esfuerza por actuar con total normalidad. Su primer acto como presidente fue la visita a Picanya, una localidad de la zona cero de la dana gobernada por un histórico alcalde socialista. No hubo incidentes y el jefe del Consell lanzó un compromiso: visitará todas y cada uno de los municipios devastados por la riada. Al día siguiente le tocó el turno a Paiporta y este viernes estuvo en Utiel.. En el ámbito orgánico, Pérez Llorca ha logrado también esta semana comenzar a reorganizar su partido. Mazón dimitió también como presidente del PPCV dejando así una vacante que solo podía ocupar Pérez Llorca.. La dirección nacional le ha dado el visto bueno para constituir una gestora bajo su presidencia y con un secretario general, Carlos Gil, que tiene como objetivo poner en pie a un partido que arrastra el desgaste provocado por todo lo que ni Mazón ni su equipo hicieron el día de la dana.. Gil es una persona de la máxima confianza del presidente de la Diputación de Valencia, Vicent Mompó, uno de los cargos públicos que más notoriedad ha adquirido tras la dana y que, además, se ha postulado para relevar al presidente de la Generalitat.. La gestora deberá poner orden en el partido y preparar una estructura que sea capaz de afianzar lo que queda de legislatura con un candidato que todavía está por decidir.
El jefe del Consell explota su perfil de alcalde para normalizar la situación que dejó Mazón tras la dana
Juanfran Pérez Llorca acaba de cumplir un mes como presidente de la Generalitat valenciana. El apoyo de Vox dio un balón de oxígeno al PP que esquivaba una convocatoria electoral a la que se habría visto abocada si el partido de Santiago Abascal no hubiese dado sus votos al hasta entonces portavoz del PP en Les Corts, secretario general del PPCV y alcalde de Finestrat.. Los tres perfiles con los que manejó Pérez Llorca hasta que se produjo la dimisión de Carlos Mazón le han permitido no solo acceder a este puesto con el visto bueno del partido- los tres presidentes provinciales apoyaron que fuese él el sustituto- sino que le aportan un buen conocimiento interno del PP y una manera de ejercer como presidente que solo puede desarrollar aquel que viene de la política municipal.. Armó su Consell sin prisa pero sin pausa y también a su equipo más cercano desprendiéndose de las personas más señaladas del entorno de su antecesor, pero buscando experiencia porque si hay algo que no tiene Pérez Llorca es tiempo. Este es el motivo por el que ha rescatado cargos que provenían de la etapa del PP de Francisco Camps.. Su llegada a la Presidencia de la Generalitat se produce cuando ya se ha sobrepasado el ecuador de una legislatura compleja tanto en el ámbito autonómico como en el panorama nacional.. Su acercamiento con las víctimas de la dana es una de sus prioridades y aunque ha hecho afirmaciones para distanciarse claramente de Mazón en este ámbito, las asociaciones mayoritarias y también más beligerantes, ya le han avanzado que no se reunirán con él hasta que el PP no le exija el acta al ex presidente.. Sobre este asunto Pérez Llorca no descarta ninguna posibilidad y está por ver qué decidiría el partido si finalmente es llamado a declarar. De momento, el jefe del Consell ya ha dejado bien claro que Mazón tuvo que dimitir por no dar las explicaciones oportunas en tiempo y forma. Los mensajes que el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha tenido que entregar a la jueza- además ha sido llamado a declarar en calidad de testigo- no han ayudado a calmar las aguas.. De manera paralela, Pérez Llorca se esfuerza por actuar con total normalidad. Su primer acto como presidente fue la visita a Picanya, una localidad de la zona cero de la dana gobernada por un histórico alcalde socialista. No hubo incidentes y el jefe del Consell lanzó un compromiso: visitará todas y cada uno de los municipios devastados por la riada. Al día siguiente le tocó el turno a Paiporta y este viernes estuvo en Utiel.. En el ámbito orgánico, Pérez Llorca ha logrado también esta semana comenzar a reorganizar su partido. Mazón dimitió también como presidente del PPCV dejando así una vacante que solo podía ocupar Pérez Llorca.. La dirección nacional le ha dado el visto bueno para constituir una gestora bajo su presidencia y con un secretario general, Carlos Gil, que tiene como objetivo poner en pie a un partido que arrastra el desgaste provocado por todo lo que ni Mazón ni su equipo hicieron el día de la dana.. Gil es una persona de la máxima confianza del presidente de la Diputación de Valencia, Vicent Mompó, uno de los cargos públicos que más notoriedad ha adquirido tras la dana y que, además, se ha postulado para relevar al presidente de la Generalitat.. La gestora deberá poner orden en el partido y preparar una estructura que sea capaz de afianzar lo que queda de legislatura con un candidato que todavía está por decidir.
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