Galaxias lejanas habrá muchas, puesto que no somos negacionistas y creemos, como afirma el consenso científico, que el universo es infinito. Sin embargo, hay una bastante particular que, aunque el dicho popular la sitúe a considerable distancia de la nuestra, ha crecido próxima a muchas generaciones. Concretamente desde un ya muy, muy lejano (o no tanto, dependiendo de quien lo diga) año 1977, la primera vez que veíamos unas letras gigantes que se iban dispersando por las constelaciones mientras la inconfundible música de John Williams sonaba atronadora reflejando, casi de manera premonitoria, que estábamos ante todo un hito del séptimo arte. O «una nueva esperanza» (se ve que George Lucas calculó el impacto que tendría su creación en la cultura pop), que es como se denominó la entrega originaria de la saga «Star Wars».. Nueve episodios después, «spin-offs», series y, sin lugar a dudas, una comunidad que estaría dispuesta a ir al Lado Oscuro por sus referentes, el mito de «La Guerra de las Galaxias» sigue vivo. Para comprobarlo, en 2019 Disney dio comienzo a unas nuevas aventuras de este «inacabable universo», porque de este también hay señas evidentes de que su magnitud es interminable. El actor y director Jon Favreau es el creador de «The Mandalorian», que dio protagonismo a una creación más de la franquicia: los mandalorianos. Aunque ese grupo que siempre lleva casco ya había tenido presencia en otras ocasiones, en ese momento empezó su estrellato, sobre todo, por quién es su líder: Pedro Pascal. A una primera temporada con ocho capítulos le siguieron dos tandas más, aparte de otras fórmulas extracinematográficas de rentabilizar el éxito, pues la productora «Lucasfilm» es doctor «honoris causa» en la materia. Y ahora han dado el paso a la gran pantalla.. Un club muy especial. «The Mandalorian and Grogu» es la primera película del nicho galáctico. Dirigida por el propio Favreau y protagonizada igualmente por el chileno, la obra recluta a un nuevo agente en sus filas: la coronel Ward. O Louise. O teniente Ripley, porque la carrera de Sigourney Weaver ofrece mil caras distintas. Y aunque sus 76 años y un legado que se prolongará durante siglos podrían hacernos pensar que todos sus sueños se han hecho realidad, durante una rueda de Prensa internacional que sendos intérpretes concedieron, expresó su felicidad de poder entrar en «un muy especial club», pues es la primera ocasión en la que la estadounidense colabora con la saga. Su compañero de reparto confesó que el regocijo es mutuo: «Favreau me ha dado la oportunidad de poder ahora sentarme al lado de uno de mis ídolos», dijo Pascal, seguido de un «gracias» tímido de Weaver.. «Favreau es también actor, por lo que sabe lidiar perfectamente con nosotros». Pedro Pascal. Aunque sea su debut en «Star Wars», no hay duda de que Weaver se ha ganado ser la dama de hierro del sci-fi. «La ciencia ficción sigue triunfando porque sus tramas se desarrollan en el futuro, lo que nos permite tener esperanza en que el mundo seguirá existiendo y que incluso podríamos ir al espacio. “La Guerra de las Galaxias”, además, nos demuestra que cualquiera, sin importar cuántas cabezas tenga, es capaz de llevarse bien con el resto. Se trata de una visión muy optimista del porvenir», explica la profesional en el género. Autoproclamada fanática de la astronomía, agrega que «aún tenemos algunos malvados imperios contra los que luchar en la Tierra antes de colaborar juntos fuera de ella para descubrir si existen otras vidas».. Las otras voces de la película: Allen White y Scorsese. A Pascal, por su papel protagonista aunque se le vea muy poco la cara, y Weaver, por su mitificación, acaparan la mayoría del interés del espectador y comparten elenco en cuanto al doblaje con otros grandes nombres de la industria.. Difícilmente reconocible está Jeremy Allen White bajo la viscosa piel de Rotta el Hutt, hijo de la babosa villana que apareció por primera vez en «El retorno del Jedi». Más sorprendente aún es la colaboración de Martin Scorsese, que encarna a un personaje secundario pero con importancia cómica en la trama: un cocinero ambulante de la especie ardenniana, parecidos a monos con cuatro brazos, que concederá información relevante al protagonista.. La cinta, que se estrena hoy, transcurre tras la caída del temido Imperio Galáctico y la constitución de la Nueva República. Para no volver a los tiempos oscuros, Din Djarin, el nombre del mandaloriano que interpreta Pascal, llevará a cabo unas misiones comandadas por su compañera de reparto. Pero no las hará solo, le acompañará uno de los seres que más se ha ganado el cariño del público: Grogu, también conocido como Baby Yoda, la criatura de la misma especie del gran maestro Jedi que viaja con el intérprete allá donde vaya.. «La ciencia ficción triunfa porque nos permite tener esperanza en el futuro». Sigourney Weaver. Aunque tengan una relación parental, pues en la serie el actor adoptó a la criatura, Pedro Pascal certifica que «fue un compañero desde el principio». Weaver incluso cataloga su unión como fraternal: «Ambos personajes son huérfanos, por lo que tienen una relación muy parecida a la de dos hermanos». Se apode como se apode a la dupla, la heroína de «Alien» confiesa que pidió poder compartir escena con el bichito «aunque fuera un nanosegundo» (¿coincidencia o se ha españolizado tras conseguir el Goya internacional en 2024?).. Bajo las directrices de Favreau, ambas estrellas reconocieron asimismo que se habían sentido cómodos: «Él también es un actor, por lo que sabe lidiar perfectamente con nosotros», asegura el protagonista de «The last of us». Weaver también siente esa empatía escénica y hace referencia al atrezo utilizado para el rodaje. Este incluyó una nave espacial, la «Razor Crest», la predilecta del mandaloriano, a tamaño real en vez de optar, como pensó la artista, por los efectos especiales: «John sabe bien que cuánto más reales sean los elementos, mejor será nuestra actuación», aclara.. Relación de siete años. Aunque para hablar de una estupenda conciliación podríamos mencionar el vínculo entre Pedro Pascal y su personaje, el más duradero de toda su carrera: siete años. Lo más paradójico de la alianza es que el sudamericano solamente muestra su ya célebre rostro en unas escenas de la película, estando el resto del metraje tapado por su inamovible casco que oculta todo el rostro. Sin embargo, no hay que juzgar un libro por su portada, puesto que él asegura sentirse totalmente seguro y tranquilo con su papel ya que «estábamos en las manos de un cineasta que ha depositado todo su amor sobre la creación de George Lucas», garantiza.. Muy probablemente, Pedro Pascal, como tantos niños de los años setenta en adelante, creció viendo en la programación navideña esas espadas láser que se convirtieron muy pronto en historia del cine. Y, probablemente, en un acto de rebeldía, alguna noche que otra encendió el televisor cuando sus padres dormían y se asustó al ver a una mujer tener que luchar contra un alienígena asesino. Como ahora, al cabo, el propio intérprete, que, junto a Sigourney Weaver, ya disfrutan de la galaxia en compañía. Que la Fuerza les acompañe.
«The Mandalorian and Grogu» es la nueva cinta de «Star Wars» y está basada en la serie que protagonizó también el actor. Y hay una invitada especial: Sigourney Weaver
Galaxias lejanas habrá muchas, puesto que no somos negacionistas y creemos, como afirma el consenso científico, que el universo es infinito. Sin embargo, hay una bastante particular que, aunque el dicho popular la sitúe a considerable distancia de la nuestra, ha crecido próxima a muchas generaciones. Concretamente desde un ya muy, muy lejano (o no tanto, dependiendo de quien lo diga) año 1977, la primera vez que veíamos unas letras gigantes que se iban dispersando por las constelaciones mientras la inconfundible música de John Williams sonaba atronadora reflejando, casi de manera premonitoria, que estábamos ante todo un hito del séptimo arte. O «una nueva esperanza» (se ve que George Lucas calculó el impacto que tendría su creación en la cultura pop), que es como se denominó la entrega originaria de la saga «Star Wars».. Nueve episodios después, «spin-offs», series y, sin lugar a dudas, una comunidad que estaría dispuesta a ir al Lado Oscuro por sus referentes, el mito de «La Guerra de las Galaxias» sigue vivo. Para comprobarlo, en 2019 Disney dio comienzo a unas nuevas aventuras de este «inacabable universo», porque de este también hay señas evidentes de que su magnitud es interminable. El actor y director Jon Favreau es el creador de «The Mandalorian», que dio protagonismo a una creación más de la franquicia: los mandalorianos. Aunque ese grupo que siempre lleva casco ya había tenido presencia en otras ocasiones, en ese momento empezó su estrellato, sobre todo, por quién es su líder: Pedro Pascal. A una primera temporada con ocho capítulos le siguieron dos tandas más, aparte de otras fórmulas extracinematográficas de rentabilizar el éxito, pues la productora «Lucasfilm» es doctor «honoris causa» en la materia. Y ahora han dado el paso a la gran pantalla.. Un club muy especial. «The Mandalorian and Grogu» es la primera película del nicho galáctico. Dirigida por el propio Favreau y protagonizada igualmente por el chileno, la obra recluta a un nuevo agente en sus filas: la coronel Ward. O Louise. O teniente Ripley, porque la carrera de Sigourney Weaver ofrece mil caras distintas. Y aunque sus 76 años y un legado que se prolongará durante siglos podrían hacernos pensar que todos sus sueños se han hecho realidad, durante una rueda de Prensa internacional que sendos intérpretes concedieron, expresó su felicidad de poder entrar en «un muy especial club», pues es la primera ocasión en la que la estadounidense colabora con la saga. Su compañero de reparto confesó que el regocijo es mutuo: «Favreau me ha dado la oportunidad de poder ahora sentarme al lado de uno de mis ídolos», dijo Pascal, seguido de un «gracias» tímido de Weaver.. «Favreau es también actor, por lo que sabe lidiar perfectamente con nosotros». Aunque sea su debut en «Star Wars», no hay duda de que Weaver se ha ganado ser la dama de hierro del sci-fi. «La ciencia ficción sigue triunfando porque sus tramas se desarrollan en el futuro, lo que nos permite tener esperanza en que el mundo seguirá existiendo y que incluso podríamos ir al espacio. “La Guerra de las Galaxias”, además, nos demuestra que cualquiera, sin importar cuántas cabezas tenga, es capaz de llevarse bien con el resto. Se trata de una visión muy optimista del porvenir», explica la profesional en el género. Autoproclamada fanática de la astronomía, agrega que «aún tenemos algunos malvados imperios contra los que luchar en la Tierra antes de colaborar juntos fuera de ella para descubrir si existen otras vidas».. Las otras voces de la película: Allen White y Scorsese. A Pascal, por su papel protagonista aunque se le vea muy poco la cara, y Weaver, por su mitificación, acaparan la mayoría del interés del espectador y comparten elenco en cuanto al doblaje con otros grandes nombres de la industria.. Difícilmente reconocible está Jeremy Allen White bajo la viscosa piel de Rotta el Hutt, hijo de la babosa villana que apareció por primera vez en «El retorno del Jedi». Más sorprendente aún es la colaboración de Martin Scorsese, que encarna a un personaje secundario pero con importancia cómica en la trama: un cocinero ambulante de la especie ardenniana, parecidos a monos con cuatro brazos, que concederá información relevante al protagonista.. La cinta, que se estrena hoy, transcurre tras la caída del temido Imperio Galáctico y la constitución de la Nueva República. Para no volver a los tiempos oscuros, Din Djarin, el nombre del mandaloriano que interpreta Pascal, llevará a cabo unas misiones comandadas por su compañera de reparto. Pero no las hará solo, le acompañará uno de los seres que más se ha ganado el cariño del público: Grogu, también conocido como Baby Yoda, la criatura de la misma especie del gran maestro Jedi que viaja con el intérprete allá donde vaya.. «La ciencia ficción triunfa porque nos permite tener esperanza en el futuro». Aunque tengan una relación parental, pues en la serie el actor adoptó a la criatura, Pedro Pascal certifica que «fue un compañero desde el principio». Weaver incluso cataloga su unión como fraternal: «Ambos personajes son huérfanos, por lo que tienen una relación muy parecida a la de dos hermanos». Se apode como se apode a la dupla, la heroína de «Alien» confiesa que pidió poder compartir escena con el bichito «aunque fuera un nanosegundo» (¿coincidencia o se ha españolizado tras conseguir el Goya internacional en 2024?).. Bajo las directrices de Favreau, ambas estrellas reconocieron asimismo que se habían sentido cómodos: «Él también es un actor, por lo que sabe lidiar perfectamente con nosotros», asegura el protagonista de «The last of us». Weaver también siente esa empatía escénica y hace referencia al atrezo utilizado para el rodaje. Este incluyó una nave espacial, la «Razor Crest», la predilecta del mandaloriano, a tamaño real en vez de optar, como pensó la artista, por los efectos especiales: «John sabe bien que cuánto más reales sean los elementos, mejor será nuestra actuación», aclara.. Relación de siete años. Aunque para hablar de una estupenda conciliación podríamos mencionar el vínculo entre Pedro Pascal y su personaje, el más duradero de toda su carrera: siete años. Lo más paradójico de la alianza es que el sudamericano solamente muestra su ya célebre rostro en unas escenas de la película, estando el resto del metraje tapado por su inamovible casco que oculta todo el rostro. Sin embargo, no hay que juzgar un libro por su portada, puesto que él asegura sentirse totalmente seguro y tranquilo con su papel ya que «estábamos en las manos de un cineasta que ha depositado todo su amor sobre la creación de George Lucas», garantiza.. Muy probablemente, Pedro Pascal, como tantos niños de los años setenta en adelante, creció viendo en la programación navideña esas espadas láser que se convirtieron muy pronto en historia del cine. Y, probablemente, en un acto de rebeldía, alguna noche que otra encendió el televisor cuando sus padres dormían y se asustó al ver a una mujer tener que luchar contra un alienígena asesino. Como ahora, al cabo, el propio intérprete, que, junto a Sigourney Weaver, ya disfrutan de la galaxia en compañía. Que la Fuerza les acompañe.
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