La cantante, compositora y escritora estadounidense Patti Smith, de 79 años, recibirá en octubre el Premio Princesa de Asturias de las Artes 2026, según ha comunicado este miércoles el jurado. Un reconocimiento a la «madrina del punk», a una mujer esencial para entender el devenir de la cultura contemporánea a partir de una de sus principales formas de expresión artística, como es el rock and roll.. Son más de 50 años de una carrera ejemplar, transgresora, emocionante e influyente. Discos que ya desde su debut, con el legendario e imprescindible «Horses», han formado parte de la memoria colectiva y han ejercido una poderosa influencia en las generaciones posteriores. Pocas figuras de la música contemporánea generan un consenso tan amplio como el de Patti Smith, admirada por tantos y por tanto. Y no solo están sus discos, sino también sus manifiestos, sus escritos, sus memorias y su poesía. Ella es una artista global y todavía en activo. Y sigue dando conciertos, todavía formidables.. Una creatividad impetuosa. Patricia Lee Smith ha sido galardonada, según reza el fallo del jurado, «por su impetuosa creatividad, que conecta el rock, la poesía simbolista y el espíritu de la contracultura con una gran potencia expresiva. Intérprete de estilo vigoroso, ha plasmado la rebeldía del individuo en la sociedad en canciones palpitantes, algunas de las cuales ya son iconos de la música popular de nuestro tiempo».. Asimismo, el jurado ha subrayado su carácter como escritora, pues «ha transmitido una visión poética de la vida, comprometida con ofrecer un mensaje de esperanza frente a las injusticias», además de mostrar «una actitud inconformista y transgresora, ejemplo para muchas artistas», con la que «ha conmovido a oyentes y lectores de todo el mundo y sigue inspirando a las nuevas generaciones».. Siempre quiso ser una estrella. Nacida el 30 de diciembre de 1946 en Chicago, Illinois, Patti Smith siempre quiso ser una estrella. Aunque a su manera. Su padre era Grant Smith, veterano de la Segunda Guerra Mundial que trabajaba como maquinista en una fábrica de Honeywell, y su madre se llamaba Beverly Smith, excantante de jazz que trabajaba como camarera. Durante su infancia, era propensa a la enfermedad y contrajo tuberculosis, sarampión y otras infecciones. Con sus largas convalecencias y sus ansias de saber, los libros y la música serían su mejor compañía durante su crecimiento físico, intelectual y espiritual. Estaba la generación beat y el simbolismo francés, también Elvis, Bob Dylan y Jim Morrison. Y además estaban las calles de Nueva York…. En aquel verano de 1967, cuando se mudó a la ciudad, Patti Smith estaba en el momento justo y en el sitio perfecto. Era Manhattan y sus ansias de libertad creativa. Daba recitales de poesía, con un marcado carácter performativo, y luego llegarían las canciones y su primer grupo junto a su inseparable guitarrista y crítico Lenny Kaye. En 1973 formarían una banda y comenzarían a actuar con frecuencia en los clubes de la ciudad, la mayoría infectos. También seguía escribiendo poesía, con diversas colecciones publicadas como «Seventh Heaven» y «Wītt».. Patti Smith era arrolladora a todos los niveles. Lo mismo se presentaba sin timidez al mismísimo Bob Dylan en un club del Village como entregaba cintas a quien tenía cara de ejecutivo discográfico. Y es así como llegó a Arista Records y es así cómo llegó «Horses». Poco se puede añadir a lo que han contado todas las enciclopedias del rock and roll sobre el debut discográfico de Patti Smith en 1975. Más tarde llegarían nuevas maravillas -«Radio Ethiopia» y «Easter» (1978)- mientras «Because the night» sonaba en la radio. Patti Smith era la madrina del punk, una reina indiscutible del rock and roll. Había conseguido su sueño: ser estrella… y trascender desde la vanguardia artística.. Tras el álbum «Wave». de 1979, Patti Smith disolvería su grupo y se retiraría a Detroit, donde formaría una familia con el guitarrista Fred «Sonic» Smith, miembro fundador de la icónica banda MC5. Aunque grabaría un álbum con su marido en 1988, «Dream of Life», y trabajaría nuevo material con él, se mantendría con perfil bajo durante largos años. Su regreso a los escenarios no se concretaría hasta la repentina muerte por un infarto en 1994 de su compañero. Un mes después llegaría el fallecimiento de su hermano.. Los tiempos oscuros de la depresión y la llamada de Dylan. Fueron tiempos oscuros para Patti Smith, instalada en una profunda y larga depresión. En 1995, recibiría la llamada de Bob Dylan. Sabía que ella no estaba bien y decidió que compartiera con él una gira de otoño por Estados Unidos. La sacó de las sombras y Patti Smith nunca olvidaría aquel gesto de su maestro y amigo. «Gone Again», de 1996, sería su clamorosa reaparición discográfica, un álbum a la altura de lo mejor de su carrera y toda una confirmación: la reina del punk seguía reinando.. Patti Smith seguiría publicando discos durante las siguientes décadas, muchos notables y alguno hasta sobresaliente, como es el caso de «Banga», de 2012, un álbum poderoso y cargado de electricidad. Como si todavía fuera aquella muchacha llena de energía y creatividad que vagaba por las calles y clubes de Nueva York reclamando algo de atención.. Antes, en 2010, Patti Smith había publicado sus memorias, el extraordinario «Just Kids», centradas en su relación con Mapplethorpe y el desarrollo como jóvenes artistas que se abrían camino en Manhattan. Un texto aclamado por la crítica que ganaría el Premio Nacional del Libro de no ficción. Entre sus otras memorias se encuentran «M Train» (2015), sobre sus viajes y su afición al café y las series policíacas, y «Year of the Monkey» (2019), con algunas de sus fotografías y reflexiones sobre la muerte y el envejecimiento. Obras que ayudan a conformar el retrato de una artista esencial que hoy puede presumir de ser la nueva poseedora del Premio Princesa de Asturias de las Artes 2026.
La cantante y escritora estadounidense, toda una leyenda en vida del rock and roll, amasará el Princesa de Asturias de las Artes en octubre tras toda una vida consagrada a la música y las letras
La cantante, compositora y escritora estadounidense Patti Smith, de 79 años, recibirá en octubre el Premio Princesa de Asturias de las Artes 2026, según ha comunicado este miércoles el jurado. Un reconocimiento a la «madrina del punk», a una mujer esencial para entender el devenir de la cultura contemporánea a partir de una de sus principales formas de expresión artística, como es el rock and roll.. Son más de 50 años de una carrera ejemplar, transgresora, emocionante e influyente. Discos que ya desde su debut, con el legendario e imprescindible «Horses», han formado parte de la memoria colectiva y han ejercido una poderosa influencia en las generaciones posteriores. Pocas figuras de la música contemporánea generan un consenso tan amplio como el de Patti Smith, admirada por tantos y por tanto. Y no solo están sus discos, sino también sus manifiestos, sus escritos, sus memorias y su poesía. Ella es una artista global y todavía en activo. Y sigue dando conciertos, todavía formidables.. Una creatividad impetuosa. Patricia Lee Smith ha sido galardonada, según reza el fallo del jurado, «por su impetuosa creatividad, que conecta el rock, la poesía simbolista y el espíritu de la contracultura con una gran potencia expresiva. Intérprete de estilo vigoroso, ha plasmado la rebeldía del individuo en la sociedad en canciones palpitantes, algunas de las cuales ya son iconos de la música popular de nuestro tiempo».. Asimismo, el jurado ha subrayado su carácter como escritora, pues «ha transmitido una visión poética de la vida, comprometida con ofrecer un mensaje de esperanza frente a las injusticias», además de mostrar «una actitud inconformista y transgresora, ejemplo para muchas artistas», con la que «ha conmovido a oyentes y lectores de todo el mundo y sigue inspirando a las nuevas generaciones».. Siempre quiso ser una estrella. Nacida el 30 de diciembre de 1946 en Chicago, Illinois, Patti Smith siempre quiso ser una estrella. Aunque a su manera. Su padre era Grant Smith, veterano de la Segunda Guerra Mundial que trabajaba como maquinista en una fábrica de Honeywell, y su madre se llamaba Beverly Smith, excantante de jazz que trabajaba como camarera. Durante su infancia, era propensa a la enfermedad y contrajo tuberculosis, sarampión y otras infecciones. Con sus largas convalecencias y sus ansias de saber, los libros y la música serían su mejor compañía durante su crecimiento físico, intelectual y espiritual. Estaba la generación beat y el simbolismo francés, también Elvis, Bob Dylan y Jim Morrison. Y además estaban las calles de Nueva York…. En aquel verano de 1967, cuando se mudó a la ciudad, Patti Smith estaba en el momento justo y en el sitio perfecto. Era Manhattan y sus ansias de libertad creativa. Daba recitales de poesía, con un marcado carácter performativo, y luego llegarían las canciones y su primer grupo junto a su inseparable guitarrista y crítico Lenny Kaye. En 1973 formarían una banda y comenzarían a actuar con frecuencia en los clubes de la ciudad, la mayoría infectos. También seguía escribiendo poesía, con diversas colecciones publicadas como «Seventh Heaven» y «Wītt».. Patti Smith era arrolladora a todos los niveles. Lo mismo se presentaba sin timidez al mismísimo Bob Dylan en un club del Village como entregaba cintas a quien tenía cara de ejecutivo discográfico. Y es así como llegó a Arista Records y es así cómo llegó «Horses». Poco se puede añadir a lo que han contado todas las enciclopedias del rock and roll sobre el debut discográfico de Patti Smith en 1975. Más tarde llegarían nuevas maravillas -«Radio Ethiopia» y «Easter» (1978)- mientras «Because the night» sonaba en la radio. Patti Smith era la madrina del punk, una reina indiscutible del rock and roll. Había conseguido su sueño: ser estrella… y trascender desde la vanguardia artística.. Tras el álbum «Wave». de 1979, Patti Smith disolvería su grupo y se retiraría a Detroit, donde formaría una familia con el guitarrista Fred «Sonic» Smith, miembro fundador de la icónica banda MC5. Aunque grabaría un álbum con su marido en 1988, «Dream of Life», y trabajaría nuevo material con él, se mantendría con perfil bajo durante largos años. Su regreso a los escenarios no se concretaría hasta la repentina muerte por un infarto en 1994 de su compañero. Un mes después llegaría el fallecimiento de su hermano.. Los tiempos oscuros de la depresión y la llamada de Dylan. Fueron tiempos oscuros para Patti Smith, instalada en una profunda y larga depresión. En 1995, recibiría la llamada de Bob Dylan. Sabía que ella no estaba bien y decidió que compartiera con él una gira de otoño por Estados Unidos. La sacó de las sombras y Patti Smith nunca olvidaría aquel gesto de su maestro y amigo. «Gone Again», de 1996, sería su clamorosa reaparición discográfica, un álbum a la altura de lo mejor de su carrera y toda una confirmación: la reina del punk seguía reinando.. Patti Smith seguiría publicando discos durante las siguientes décadas, muchos notables y alguno hasta sobresaliente, como es el caso de «Banga», de 2012, un álbum poderoso y cargado de electricidad. Como si todavía fuera aquella muchacha llena de energía y creatividad que vagaba por las calles y clubes de Nueva York reclamando algo de atención.. Antes, en 2010, Patti Smith había publicado sus memorias, el extraordinario «Just Kids», centradas en su relación con Mapplethorpe y el desarrollo como jóvenes artistas que se abrían camino en Manhattan. Un texto aclamado por la crítica que ganaría el Premio Nacional del Libro de no ficción. Entre sus otras memorias se encuentran «M Train» (2015), sobre sus viajes y su afición al café y las series policíacas, y «Year of the Monkey» (2019), con algunas de sus fotografías y reflexiones sobre la muerte y el envejecimiento. Obras que ayudan a conformar el retrato de una artista esencial que hoy puede presumir de ser la nueva poseedora del Premio Princesa de Asturias de las Artes 2026.
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