Australia vivió este domingo uno de los peores atentados de su historia reciente. Al menos 15 personas murieron y otras 29 resultaron heridas —entre ellas niños, ancianos y dos agentes de policía— tras un ataque terrorista perpetrado en la playa de Bondi, en Sídney, durante una celebración del inicio de la festividad judía de la Janucá. Según confirmó la policía, los autores fueron al menos dos hombres, padre e hijo: el primero, de 50 años, fue abatido por las fuerzas de seguridad, mientras que el segundo, de 24, permanece en estado crítico. Las autoridades australianas han abierto una investigación antiterrorista y analizan posibles vínculos de los atacantes con el yihadismo.. Los hechos se produjeron a última hora de la tarde, cuando testigos alertaron de disparos y de la presencia de individuos armados con rifles que actuaron de forma indiscriminada ante cientos de asistentes, obligando a la huida de más de un millar de personas. El primer ministro, Anthony Albanese, calificó lo ocurrido como “un momento oscuro para Australia” y como un acto terrorista que ha sacudido al país.. En este contexto, el expresident de la Generalitat y líder de Junts, Carles Puigdemont, reaccionó en redes sociales con un mensaje que no ha pasado desapercibido. En su tuit, Puigdemont evitó concretar la naturaleza ideológica del atentado y optó por una reflexión genérica: afirmó que el ataque es “una nueva muestra dramática de hacia dónde conduce el odio” y añadió que los responsables no son solo “quienes disparan y asesinan”, sino también “todos los que participan en la construcción de las cadenas de odio”.. Las palabras del dirigente independentista provocaron una oleada de críticas entre usuarios de la red social. Algunos le reprocharon diluir la responsabilidad del crimen en una abstracción moral, señalando que las víctimas no murieron por “el odio en general”, sino a manos del terrorismo islamista, como ocurrió —recordaban— en La Rambla de Barcelona, el Bataclan o Charlie Hebdo en París, Niza o Londres. Otros le acusaron de querer quedar bien con todo el mundo y de evitar un diagnóstico claro sobre el origen del terrorismo.. Sin embargo, otros usuarios alertaron de que podría tratarse de un ataque de falsa bandera por parte del propio Estado de Israel para seguir alimentando una narrativa de victimización internacional y justificar sus políticas de seguridad y su actuación militar en Oriente Próximo, una tesis sin pruebas que circuló rápidamente en redes sociales. Algunos comentarios fueron:. «Parece mentira con lo inteligente que eres que no veas que se trata de otro ataque de falsa bandera y que las cadenas de odio sólo salen desde Israel», «Protestar contra el genocidio de Gaza no se participó en la construcción de ninguna cadena de odio. Protestar contra la matanza indiscriminada de niños no crear odio. Y claro estar en contra de un genocidio no nos inhabilita estar en contra de este tipo de atentados terroristas», «Efectivamente, los autores intelectuales son gente como Netanyahu y su gobierno que siembran odio y xenofobia en todo el mundo»
El tuit ha levantado ampollas entre los propios catalanes
Australia vivió este domingo uno de los peores atentados de su historia reciente. Al menos 15 personas murieron y otras 29 resultaron heridas —entre ellas niños, ancianos y dos agentes de policía— tras un ataque terrorista perpetrado en la playa de Bondi, en Sídney, durante una celebración del inicio de la festividad judía de la Janucá. Según confirmó la policía, los autores fueron al menos dos hombres, padre e hijo: el primero, de 50 años, fue abatido por las fuerzas de seguridad, mientras que el segundo, de 24, permanece en estado crítico. Las autoridades australianas han abierto una investigación antiterrorista y analizan posibles vínculos de los atacantes con el yihadismo.. Los hechos se produjeron a última hora de la tarde, cuando testigos alertaron de disparos y de la presencia de individuos armados con rifles que actuaron de forma indiscriminada ante cientos de asistentes, obligando a la huida de más de un millar de personas. El primer ministro, Anthony Albanese, calificó lo ocurrido como “un momento oscuro para Australia” y como un acto terrorista que ha sacudido al país.. En este contexto, el expresident de la Generalitat y líder de Junts, Carles Puigdemont, reaccionó en redes sociales con un mensaje que no ha pasado desapercibido. En su tuit, Puigdemont evitó concretar la naturaleza ideológica del atentado y optó por una reflexión genérica: afirmó que el ataque es “una nueva muestra dramática de hacia dónde conduce el odio” y añadió que los responsables no son solo “quienes disparan y asesinan”, sino también “todos los que participan en la construcción de las cadenas de odio”.. Las palabras del dirigente independentista provocaron una oleada de críticas entre usuarios de la red social. Algunos le reprocharon diluir la responsabilidad del crimen en una abstracción moral, señalando que las víctimas no murieron por “el odio en general”, sino a manos del terrorismo islamista, como ocurrió —recordaban— en La Rambla de Barcelona, el Bataclan o Charlie Hebdo en París, Niza o Londres. Otros le acusaron de querer quedar bien con todo el mundo y de evitar un diagnóstico claro sobre el origen del terrorismo.. Sin embargo, otros usuarios alertaron de que podría tratarse de un ataque de falsa bandera por parte del propio Estado de Israel para seguir alimentando una narrativa de victimización internacional y justificar sus políticas de seguridad y su actuación militar en Oriente Próximo, una tesis sin pruebas que circuló rápidamente en redes sociales. Algunos comentarios fueron:. «Parece mentira con lo inteligente que eres que no veas que se trata de otro ataque de falsa bandera y que las cadenas de odio sólo salen desde Israel», «Protestar contra el genocidio de Gaza no se participó en la construcción de ninguna cadena de odio. Protestar contra la matanza indiscriminada de niños no crear odio. Y claro estar en contra de un genocidio no nos inhabilita estar en contra de este tipo de atentados terroristas», «Efectivamente, los autores intelectuales son gente como Netanyahu y su gobierno que siembran odio y xenofobia en todo el mundo»
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