El Ayuntamiento de Guadalajara ha comunicado una nueva modificación con respecto a las Zonas de Bajas Emisiones. La alcaldesa, Ana Guarinos, anunció la ampliación de la moratoria de sanciones hasta el 31 de diciembre de 2027, una decisión que, según explicó, responde a una reflexión «meditada, responsable y pensada para favorecer a los vecinos», especialmente a quienes viven o trabajan en el casco histórico, donde las restricciones generaban una mayor inquietud.. La ZBE continuará vigente y mantendrá un funcionamiento más flexible y ajustado a la realidad ambiental de la ciudad. Solo se activará cuando los niveles de contaminación superen los umbrales considerados perjudiciales, lo que, de acuerdo con los informes municipales, ocurriría en contadas ocasiones a lo largo del año. «No tiene sentido penalizar a los vecinos si la calidad del aire es buena», declaró Guarinos.. El planteamiento del Consistorio se apoya en la evolución positiva de los indicadores atmosféricos. En los últimos años, Guadalajara ha reducido de forma sostenida la presencia de partículas contaminantes, pasando de 27 microgramos en 2022 a 19 en 2024. Para el equipo de Gobierno, estos datos evidencian que la ciudadanía ha adoptado hábitos más responsables sin necesidad de medidas de concienciación.. Con este nuevo escenario, la activación de la zona dependerá de mediciones continuadas y no de jornadas más concretas, situaciones más excepcionales, básicamente. El concejal de Medio Ambiente, José Luis Alguacil, precisó que se tendrá en cuenta la media de contaminación durante tres días consecutivos, lo que permitirá anticipar decisiones y avisar con margen suficiente.. La adaptación del modelo implicará también cambios visibles para la ciudadanía. El Ayuntamiento reforzará la señalización mediante paneles informativos en los accesos, además de recurrir a canales digitales y otros medios más frecuentes para comunicar cuándo se active la alerta en dichas zonas. Por lo tanto, el objetivo que se mantiene es el de que los conductores dispongan de información clara y anticipada.. Desde el equipo de Gobierno insisten en que esta estrategia no supone renunciar a la sostenibilidad, sino redefinirla desde la proporcionalidad. «El objetivo de la ZBE debe ser mejorar la calidad del aire y la salud pública, no restringir el tráfico de forma permanente», subrayó Guarinos, quien defendió un modelo «más eficaz, más justo y coherente con la realidad de Guadalajara».
Desde el Consistorio se ha comunicado que las ZBE solo se verán activadas cuando se registre una mala calidad del aire
El Ayuntamiento de Guadalajara ha comunicado una nueva modificación con respecto a las Zonas de Bajas Emisiones. La alcaldesa, Ana Guarinos, anunció la ampliación de la moratoria de sanciones hasta el 31 de diciembre de 2027, una decisión que, según explicó, responde a una reflexión «meditada, responsable y pensada para favorecer a los vecinos», especialmente a quienes viven o trabajan en el casco histórico, donde las restricciones generaban una mayor inquietud.. La ZBE continuará vigente y mantendrá un funcionamiento más flexible y ajustado a la realidad ambiental de la ciudad. Solo se activará cuando los niveles de contaminación superen los umbrales considerados perjudiciales, lo que, de acuerdo con los informes municipales, ocurriría en contadas ocasiones a lo largo del año. «No tiene sentido penalizar a los vecinos si la calidad del aire es buena», declaró Guarinos.. El planteamiento del Consistorio se apoya en la evolución positiva de los indicadores atmosféricos. En los últimos años, Guadalajara ha reducido de forma sostenida la presencia de partículas contaminantes, pasando de 27 microgramos en 2022 a 19 en 2024. Para el equipo de Gobierno, estos datos evidencian que la ciudadanía ha adoptado hábitos más responsables sin necesidad de medidas de concienciación.. Con este nuevo escenario, la activación de la zona dependerá de mediciones continuadas y no de jornadas más concretas, situaciones más excepcionales, básicamente. El concejal de Medio Ambiente, José Luis Alguacil, precisó que se tendrá en cuenta la media de contaminación durante tres días consecutivos, lo que permitirá anticipar decisiones y avisar con margen suficiente.. La adaptación del modelo implicará también cambios visibles para la ciudadanía. El Ayuntamiento reforzará la señalización mediante paneles informativos en los accesos, además de recurrir a canales digitales y otros medios más frecuentes para comunicar cuándo se active la alerta en dichas zonas. Por lo tanto, el objetivo que se mantiene es el de que los conductores dispongan de información clara y anticipada.. Desde el equipo de Gobierno insisten en que esta estrategia no supone renunciar a la sostenibilidad, sino redefinirla desde la proporcionalidad. «El objetivo de la ZBE debe ser mejorar la calidad del aire y la salud pública, no restringir el tráfico de forma permanente», subrayó Guarinos, quien defendió un modelo «más eficaz, más justo y coherente con la realidad de Guadalajara».
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