No son Estopa. De eso estamos seguros. Pero comparten los nombres de pila y las ganas de llenar escenarios para que la gente se lo pase bien. Unos hacen música. Ellos hacen humor y eso es lo que van a traer durante unas semanas al escenario del Teatre Borràs de Barcelona. David Fernández y José Corbacho son los protagonistas únicos de una propuesta en la que ambos conocidos actores hacen memoria de sus respectivas anécdotas, de una misma manera de entender el humor.. «Quien venga a vernos se encontrará felicidad y alegría, pero sobre todo a dos personas que se conocen desde hace años, que contarán anécdotas de mil lugares y de mil experiencias. Son esas cosas que nos hacen gracia cuando las hablamos en «petit comité». Es que somos dos personas que quieren que la gente ría», explicó Corbacho en conversación con este diario en la que también intervino Fernández. Precisamente este último añadió que en el Borràs «nos reímos de nuestros fracasos, nos reímos de nosotros mismos. Nosotros entendemos la vida así. Cuando lo has pasado mal, miras para atrás y te acuerdas de lo pasado y sacas chiste de todo».. Los dos cómicos se conocieron, como ellos mismos afirman entre risas, «a finales del siglo pasado. Queda muy bien decirlo así, ¿no le parece?». Eso fue en 1998 en la compañía La Cubana, en una aventura televisiva llamada «Me lo dijo Pérez» que «fue breve, solamente cuatro capítulos, pero muy intensos». Era lo último que hacía Corbacho con aquel grupo teatral mientras que Fernández, por su parte, se estrenaba con ellos. Posteriormente volvieron a coincidir en «L’altra cosa», el exitoso programa para TV3 de Andreu Buenafuente.. ¿Qué es lo que le gusta a José Corbacho de David Fernández? «Me siento muy afortunado de compartir vida y profesión con él, así como Edu Soto, Santi Millán, Andreu Buenafuente o Sílvia Abril. Todos ellos miran la vida revitalizando todo. David es una máquina que no para de reír. Tiene una gran generosidad que hace que la vida sea mejor. Su filosofía de vida es más tranquila que la de muchos en esta profesión. Yo tengo épocas muy activas y cuando es así pienso que él estará en casa haciéndose costillitas a la brasa», comentó el artista. Por su parte, la otra parte de este dúo, reconoció que de su compañero se queda con «su capacidad de trabajo. Cuando hago muchas cosas a la vez, me cuesta, pero Jose puede. Jose puede montar una serie, cosas muy grandes, pero a la vez puede estar siempre con una calma absoluta, tratando bien a todo el equipo. En esto nos parecemos mucho. Si todo el mundo está bien, yo también lo estoy».. En esta propuesta teatral, hay tiempo para hablar de Buenafuente, de «Master Chef», de «Tu cara me suena», en un viaje en el que no puede faltar el paso de David Fernández convertido en Roberto Chikilicuatre. Es tentador preguntarle a Corbacho ¿qué es mejor: ganar un Goya, como es su caso, o triunfar en Eurovisión? «Eurovisión, sin duda. Goya había mucha gente que tiene uno. Es algo que le envidio a David y me gusta mucho que la broma se fuera de madre. Por eso nos gustaría a todos ser Rodolfo Chikilicuatre», reconoció con sinceridad.. En el diálogo escénico todo está perfectamente preparado, aunque «parece que improvisamos. Sin embargo todo está muy pensado. Siempre hay pildoritas, siempre vamos probando si esto funciona o no. Para nosotros es muy importante ir probando porque al final el público es quien decide si aquel chiste funcionará o no es así».. Por cierto, hemos empezado estas líneas hablando de otra pareja, los hermanos Muñoz. Y es que el espectáculo que llega a Barcelona se llama «David y Jose. No somos Estopa». A estos David y Jose, vamos, a Fernández y Corbacho, ¿les gustaría ser Estopa? «Es que ellos son un amor, puro amor. En realidad me hubiera gustado dedicarme a la música, pese a la energía también te la dan el humor y la comedia. Eso de salir a un estadio y que con una sola nota el público se ponga vibrar es único. Lo que nos gusta de Estopa es que son muy grandes, pero también humildes», subrayó Fernández.. Y una última reflexión de los dos: «Que la gente se ría. Nos gustaría que nos dijeran que se han reído mucho y decir pues era un drama de Chejov». Risas.
Jose Corbacho y David Fernández hacen repaso de sus carreras en teatros, televisiones y cines en el escenario del Teatre Borràs
No son Estopa. De eso estamos seguros. Pero comparten los nombres de pila y las ganas de llenar escenarios para que la gente se lo pase bien. Unos hacen música. Ellos hacen humor y eso es lo que van a traer durante unas semanas al escenario del Teatre Borràs de Barcelona. David Fernández y José Corbacho son los protagonistas únicos de una propuesta en la que ambos conocidos actores hacen memoria de sus respectivas anécdotas, de una misma manera de entender el humor.. «Quien venga a vernos se encontrará felicidad y alegría, pero sobre todo a dos personas que se conocen desde hace años, que contarán anécdotas de mil lugares y de mil experiencias. Son esas cosas que nos hacen gracia cuando las hablamos en «petit comité». Es que somos dos personas que quieren que la gente ría», explicó Corbacho en conversación con este diario en la que también intervino Fernández. Precisamente este último añadió que en el Borràs «nos reímos de nuestros fracasos, nos reímos de nosotros mismos. Nosotros entendemos la vida así. Cuando lo has pasado mal, miras para atrás y te acuerdas de lo pasado y sacas chiste de todo».. Los dos cómicos se conocieron, como ellos mismos afirman entre risas, «a finales del siglo pasado. Queda muy bien decirlo así, ¿no le parece?». Eso fue en 1998 en la compañía La Cubana, en una aventura televisiva llamada «Me lo dijo Pérez» que «fue breve, solamente cuatro capítulos, pero muy intensos». Era lo último que hacía Corbacho con aquel grupo teatral mientras que Fernández, por su parte, se estrenaba con ellos. Posteriormente volvieron a coincidir en «L’altra cosa», el exitoso programa para TV3 de Andreu Buenafuente.. ¿Qué es lo que le gusta a José Corbacho de David Fernández? «Me siento muy afortunado de compartir vida y profesión con él, así como Edu Soto, Santi Millán, Andreu Buenafuente o Sílvia Abril. Todos ellos miran la vida revitalizando todo. David es una máquina que no para de reír. Tiene una gran generosidad que hace que la vida sea mejor. Su filosofía de vida es más tranquila que la de muchos en esta profesión. Yo tengo épocas muy activas y cuando es así pienso que él estará en casa haciéndose costillitas a la brasa», comentó el artista. Por su parte, la otra parte de este dúo, reconoció que de su compañero se queda con «su capacidad de trabajo. Cuando hago muchas cosas a la vez, me cuesta, pero Jose puede. Jose puede montar una serie, cosas muy grandes, pero a la vez puede estar siempre con una calma absoluta, tratando bien a todo el equipo. En esto nos parecemos mucho. Si todo el mundo está bien, yo también lo estoy».. En esta propuesta teatral, hay tiempo para hablar de Buenafuente, de «Master Chef», de «Tu cara me suena», en un viaje en el que no puede faltar el paso de David Fernández convertido en Roberto Chikilicuatre. Es tentador preguntarle a Corbacho ¿qué es mejor: ganar un Goya, como es su caso, o triunfar en Eurovisión? «Eurovisión, sin duda. Goya había mucha gente que tiene uno. Es algo que le envidio a David y me gusta mucho que la broma se fuera de madre. Por eso nos gustaría a todos ser Rodolfo Chikilicuatre», reconoció con sinceridad.. En el diálogo escénico todo está perfectamente preparado, aunque «parece que improvisamos. Sin embargo todo está muy pensado. Siempre hay pildoritas, siempre vamos probando si esto funciona o no. Para nosotros es muy importante ir probando porque al final el público es quien decide si aquel chiste funcionará o no es así».. Por cierto, hemos empezado estas líneas hablando de otra pareja, los hermanos Muñoz. Y es que el espectáculo que llega a Barcelona se llama «David y Jose. No somos Estopa». A estos David y Jose, vamos, a Fernández y Corbacho, ¿les gustaría ser Estopa? «Es que ellos son un amor, puro amor. En realidad me hubiera gustado dedicarme a la música, pese a la energía también te la dan el humor y la comedia. Eso de salir a un estadio y que con una sola nota el público se ponga vibrar es único. Lo que nos gusta de Estopa es que son muy grandes, pero también humildes», subrayó Fernández.. Y una última reflexión de los dos: «Que la gente se ría. Nos gustaría que nos dijeran que se han reído mucho y decir pues era un drama de Chejov». Risas.
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