La familia de Barack Obama ha despedido a Sunny, la perra que durante 13 años formó parte de su vida y que llegó a convertirse en una de las mascotas más conocidas de la Casa Blanca. El expresidente de Estados Unidos ha anunciado su muerte con un mensaje en el que ha recordado algunos de los momentos que compartieron juntos.. Sunny llegó a la familia Obama en 2013, cuando Barack Obama afrontaba su segundo mandato como presidente de Estados Unidos. Desde entonces compartió protagonismo con Bo, el otro perro de la familia, y se acostumbró a una vida poco habitual para una mascota entre los jardines, estancias y actos de la residencia presidencial.. “Adoptamos a Sunny al comienzo de nuestro segundo mandato en la Casa Blanca, y todos nosotros —incluido nuestro primer perro, Bo— nos enamoramos de ella al instante”, ha recordado Obama al comunicar su fallecimiento.. Así era Sunny, el perro de agua portugués de los Obama. Sunny era una perra de agua portuguesa de pelaje negro que llegó a Washington para convertirse en la segunda mascota de la familia presidencial. Bo, de la misma raza, llevaba varios años viviendo con los Obama cuando ella se incorporó a la familia.. Barack Obama la ha recordado como una perra “atlética, llena de energía y muy protectora con Bo”. Su carácter también tenía otra cara. El expresidente ha explicado que, pese a que Sunny tenía una personalidad que podía resultar algo difícil al principio, acababa conquistando a quienes la conocían.. Su llegada se produjo cuatro años después de la de Bo, que se había incorporado a la familia en 2009. Los dos perros convivieron durante años y se convirtieron en una imagen habitual de la etapa de los Obama en Washington.. De la Casa Blanca a la vida después de la presidencia. Sunny pasó sus primeros años con la familia en uno de los lugares más reconocibles del mundo. Durante el segundo mandato de Obama, entre 2013 y 2017, vivió en la Casa Blanca junto a Barack y Michelle Obama y sus hijas, Malia y Sasha.. La salida de Obama de la presidencia no separó a Sunny de la familia. La perra continuó viviendo con ellos después de abandonar la residencia presidencial y permaneció a su lado durante los años siguientes.. Bo y Sunny fueron además dos de los perros que han formado parte de la larga tradición de mascotas presidenciales estadounidenses. Bo murió en 2021, después de más de una década junto a la familia.. La despedida de Barack Obama a Sunny. Cinco años después de la muerte de Bo, la familia Obama ha tenido que despedirse también de Sunny. El expresidente ha recordado el vínculo que mantuvieron con ella desde su llegada en 2013.. “La echaremos muchísimo de menos, y nos imaginamos que ahora está con su hermano mayor, cuidando de él”, escribió Obama al anunciar su muerte.. Sunny deja así atrás 13 años junto a la familia Obama, una etapa que comenzó en plena presidencia de Barack Obama y continuó mucho después de que el matrimonio y sus hijas abandonaran la Casa Blanca.
El expresidente de Estados Unidos ha anunciado la muerte de Sunny, la perra de agua portuguesa que se incorporó a la familia en 2013 y que compartió sus años en la Casa Blanca con Bo
La familia de Barack Obama ha despedido a Sunny, la perra que durante 13 años formó parte de su vida y que llegó a convertirse en una de las mascotas más conocidas de la Casa Blanca. El expresidente de Estados Unidos ha anunciado su muerte con un mensaje en el que ha recordado algunos de los momentos que compartieron juntos.. Sunny llegó a la familia Obama en 2013, cuando Barack Obama afrontaba su segundo mandato como presidente de Estados Unidos. Desde entonces compartió protagonismo con Bo, el otro perro de la familia, y se acostumbró a una vida poco habitual para una mascota entre los jardines, estancias y actos de la residencia presidencial.. “Adoptamos a Sunny al comienzo de nuestro segundo mandato en la Casa Blanca, y todos nosotros —incluido nuestro primer perro, Bo— nos enamoramos de ella al instante”, ha recordado Obama al comunicar su fallecimiento.. Así era Sunny, el perro de agua portugués de los Obama. Sunny era una perra de agua portuguesa de pelaje negro que llegó a Washington para convertirse en la segunda mascota de la familia presidencial. Bo, de la misma raza, llevaba varios años viviendo con los Obama cuando ella se incorporó a la familia.. Barack Obama la ha recordado como una perra “atlética, llena de energía y muy protectora con Bo”. Su carácter también tenía otra cara. El expresidente ha explicado que, pese a que Sunny tenía una personalidad que podía resultar algo difícil al principio, acababa conquistando a quienes la conocían.. Su llegada se produjo cuatro años después de la de Bo, que se había incorporado a la familia en 2009. Los dos perros convivieron durante años y se convirtieron en una imagen habitual de la etapa de los Obama en Washington.. De la Casa Blanca a la vida después de la presidencia. Sunny pasó sus primeros años con la familia en uno de los lugares más reconocibles del mundo. Durante el segundo mandato de Obama, entre 2013 y 2017, vivió en la Casa Blanca junto a Barack y Michelle Obama y sus hijas, Malia y Sasha.. La salida de Obama de la presidencia no separó a Sunny de la familia. La perra continuó viviendo con ellos después de abandonar la residencia presidencial y permaneció a su lado durante los años siguientes.. Bo y Sunny fueron además dos de los perros que han formado parte de la larga tradición de mascotas presidenciales estadounidenses. Bo murió en 2021, después de más de una década junto a la familia.. La despedida de Barack Obama a Sunny. Cinco años después de la muerte de Bo, la familia Obama ha tenido que despedirse también de Sunny. El expresidente ha recordado el vínculo que mantuvieron con ella desde su llegada en 2013.. “La echaremos muchísimo de menos, y nos imaginamos que ahora está con su hermano mayor, cuidando de él”, escribió Obama al anunciar su muerte.. Sunny deja así atrás 13 años junto a la familia Obama, una etapa que comenzó en plena presidencia de Barack Obama y continuó mucho después de que el matrimonio y sus hijas abandonaran la Casa Blanca.
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