Después de cosechar el peor resultado del PSOE-A en unas elecciones andaluzas –el partido obtuvo el pasado 17-M un total de 28 diputados, dos menos que hace cuatro años–, María Jesús Montero reapareció ayer para insistir en que renunciará a su escaño como diputada en el Congreso y, de paso, contestar a un aluvión de preguntas sobre los casos de corrupción que asolan al partido a nivel nacional. En las filas socialistas el desánimo es palpable. Los resultados en Andalucía no han sido nada buenos, a lo que se suma los casos judiciales en los que está inmerso el círculo familiar más cercano del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, junto a otros dirigentes de la formación.. Montero se quejó de que se le pregunte «tantas veces» si va a renunciar a su escaño en la Cámara Baja. Lo ha dicho «por activa y por pasiva», así que lo hará y recogerá su acta de diputada del Parlamento de Andalucía el próximo 11 de junio, cuando está prevista la sesión constitutiva de la Cámara. «No hay ninguna novedad respecto a esto, es lo mismo que vengo diciendo desde el primer día», remarcó.. ¿Por qué ha desaparecido Montero de la esfera pública durante dos semanas tras los comicios? Tal y como señaló, ha estado realizando un trabajo a nivel «interno» dentro del partido «para ver y leer con claridad qué nos han dicho los ciudadanos en las urnas, cuáles son los ámbitos de mejora» que tiene que proponer a los órganos de su formación «para seguir avanzando» y «cuáles son los elementos prioritarios» sobre los que tiene que pivotar la oposición. Frente a ello, señaló que «le corresponde al PP la conformación del Gobierno» según se desprende del resultado de las elecciones. En este sentido, defendió que «es necesario» que el candidato popular «mueva piezas y empiece a trasladar cuáles son las conversaciones que se están manteniendo para que a la mayor brevedad posible se pueda conformar un Gobierno» en Andalucía, donde, según subrayó, el PSOE-A «va a trabajar de forma muy intensa y muy imaginativa para crear condiciones» con las que «se puedan mejorar los servicios públicos».. En esa línea, Montero ha subrayado que los socialistas están «muy preocupados por el deterioro paulatino» que, en su opinión, están sufriendo la sanidad o la educación públicas, así como el sistema de la dependencia con el Gobierno de Juanma Moreno, e insistió en criticar que, desde el 17 de mayo, el dirigente popular «no ha hecho nada por poner en marcha Andalucía», o «por intentar que los buenos datos de paro y de creación de empleo» que se dan «en el conjunto de España tengan también la misma fuerza e intensidad» en Andalucía. Tras advertir de que el crecimiento del empleo en Andalucía «está al ralentí», consideró «imprescindible que las competencias autonómicas se pongan a disposición de la calidad de vida de las personas» y de cuestiones como la «generación de empleo». «Andalucía no puede esperar», señaló la líder del PSOE-A, que defendió además su tarea desde la celebración de las elecciones andaluzas, subrayando que «el trabajo político no es una foto ni una palmadita en la espalda», ni tampoco es «solamente la actividad pública que uno desarrolla». «Es mucho más la parte que tiene que ver con la propia adopción de medidas internas después de unos resultados electorales que han sido malos» para el PSOE-A, reconoció Montero, quien confirmó que será ella quien «ejerza la oposición» a Moreno en la nueva legislatura, como ha dicho «desde el primer día», de forma que «no hay ninguna novedad respecto a la hoja de ruta» que tenían «trazada» desde el inicio.. Sobre los factores que explicarían los malos resultados electorales de los socialistas, echó balones fuera asegurando que «suele ocurrir» en estas cuestiones que «no hay una única causa», de forma que «hay muchos motivos» a tener en cuenta.
Confirma que renunciará a su escaño en el Congreso y explica que desapareció tras el 17-M para «leer» los malos resultados
Después de cosechar el peor resultado del PSOE-A en unas elecciones andaluzas –el partido obtuvo el pasado 17-M un total de 28 diputados, dos menos que hace cuatro años–, María Jesús Montero reapareció ayer para insistir en que renunciará a su escaño como diputada en el Congreso y, de paso, contestar a un aluvión de preguntas sobre los casos de corrupción que asolan al partido a nivel nacional. En las filas socialistas el desánimo es palpable. Los resultados en Andalucía no han sido nada buenos, a lo que se suma los casos judiciales en los que está inmerso el círculo familiar más cercano del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, junto a otros dirigentes de la formación.. Montero se quejó de que se le pregunte «tantas veces» si va a renunciar a su escaño en la Cámara Baja. Lo ha dicho «por activa y por pasiva», así que lo hará y recogerá su acta de diputada del Parlamento de Andalucía el próximo 11 de junio, cuando está prevista la sesión constitutiva de la Cámara. «No hay ninguna novedad respecto a esto, es lo mismo que vengo diciendo desde el primer día», remarcó.. ¿Por qué ha desaparecido Montero de la esfera pública durante dos semanas tras los comicios? Tal y como señaló, ha estado realizando un trabajo a nivel «interno» dentro del partido «para ver y leer con claridad qué nos han dicho los ciudadanos en las urnas, cuáles son los ámbitos de mejora» que tiene que proponer a los órganos de su formación «para seguir avanzando» y «cuáles son los elementos prioritarios» sobre los que tiene que pivotar la oposición. Frente a ello, señaló que «le corresponde al PP la conformación del Gobierno» según se desprende del resultado de las elecciones. En este sentido, defendió que «es necesario» que el candidato popular «mueva piezas y empiece a trasladar cuáles son las conversaciones que se están manteniendo para que a la mayor brevedad posible se pueda conformar un Gobierno» en Andalucía, donde, según subrayó, el PSOE-A «va a trabajar de forma muy intensa y muy imaginativa para crear condiciones» con las que «se puedan mejorar los servicios públicos».. En esa línea, Montero ha subrayado que los socialistas están «muy preocupados por el deterioro paulatino» que, en su opinión, están sufriendo la sanidad o la educación públicas, así como el sistema de la dependencia con el Gobierno de Juanma Moreno, e insistió en criticar que, desde el 17 de mayo, el dirigente popular «no ha hecho nada por poner en marcha Andalucía», o «por intentar que los buenos datos de paro y de creación de empleo» que se dan «en el conjunto de España tengan también la misma fuerza e intensidad» en Andalucía. Tras advertir de que el crecimiento del empleo en Andalucía «está al ralentí», consideró «imprescindible que las competencias autonómicas se pongan a disposición de la calidad de vida de las personas» y de cuestiones como la «generación de empleo». «Andalucía no puede esperar», señaló la líder del PSOE-A, que defendió además su tarea desde la celebración de las elecciones andaluzas, subrayando que «el trabajo político no es una foto ni una palmadita en la espalda», ni tampoco es «solamente la actividad pública que uno desarrolla». «Es mucho más la parte que tiene que ver con la propia adopción de medidas internas después de unos resultados electorales que han sido malos» para el PSOE-A, reconoció Montero, quien confirmó que será ella quien «ejerza la oposición» a Moreno en la nueva legislatura, como ha dicho «desde el primer día», de forma que «no hay ninguna novedad respecto a la hoja de ruta» que tenían «trazada» desde el inicio.. Sobre los factores que explicarían los malos resultados electorales de los socialistas, echó balones fuera asegurando que «suele ocurrir» en estas cuestiones que «no hay una única causa», de forma que «hay muchos motivos» a tener en cuenta.
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