El campamento romano de La Cerca, situado entre Anguita y Aguilar de Anguita, en Guadalajara, vuelve a ser objeto de investigaciones arqueológicas más de 110 años después de las primeras excavaciones. Una nueva intervención ha permitido completar el trazado de sus defensas perimetrales, que ya pueden verse en superficie, y recuperar monedas y pequeñas piezas como tachuelas de las sandalias utilizadas por los legionarios romanos.. Los hallazgos permiten conocer mejor durante cuánto tiempo estuvo ocupado el enclave. Los primeros trabajos se realizaron entre 1913 y 1914 por iniciativa de Enrique de Aguilera y Gamboa, marqués de Cerralbo, y todavía pueden reconocerse en el interior restos de aquellas antiguas catas.. También se conservan cercados construidos desde la Edad Media para actividades relacionadas con el pastoreo. Más de un siglo después, Heroica Arqueología ha retomado los trabajos con nuevas prospecciones y la excavación de la Puerta Norte para resolver algunas de las incógnitas que quedaron abiertas entonces.. Un campamento romano de 12,4 hectáreas. La Cerca ocupa una superficie de 12,4 hectáreas y conserva cuatro puertas situadas al norte, sur, este y oeste. Los accesos estaban comunicados por el Cardo y el Decumano, los dos grandes ejes utilizados para organizar los campamentos y ciudades romanas.. El recinto estaba protegido por una muralla construida en piedra seca con sillarejos. A lo largo de las defensas se levantaron torres para los soldados y las piezas de artillería, además de escaleras que permitían acceder a la parte superior del muro.. El trazado de la muralla tampoco era completamente regular. Mientras los lados sur y oeste seguían líneas rectas, el norte presentaba una trayectoria oblicua y el este se adaptaba de manera más irregular al terreno.. Monedas y restos de sandalias de legionarios. Las monedas y otros materiales encontrados apuntan a que La Cerca fue una fortificación militar romana que pudo levantarse después de las Guerras Celtibéricas, desarrolladas aproximadamente entre los años 181 y 133 a. C. El campamento habría seguido utilizándose durante las Guerras Sertorianas, entre el 82 y el 72 a. C.. Posteriormente, el lugar habría mantenido un uso más limitado relacionado con la explotación romana de las minas de hierro de la zona. Los nuevos hallazgos permiten prolongar su actividad al menos hasta el reinado del emperador Tiberio, ya en el siglo I d. C.. Los trabajos están dirigidos por Jesús Francisco Torres, de Inbeac, y Santiago David Domínguez, de Heroica Arqueología. Durante la excavación se han utilizado detectores de metales con autorización de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, lo que ha facilitado la aparición de algunas de las piezas más pequeñas.. “Hemos encontrado más materiales pequeños que él no pudo encontrar con su método. Tenemos tachuelas de sandalias de legionarios o más material monetario, lo que nos hace que nos llevemos el uso romano del yacimiento hasta Tiberio, bien entrado el Imperio”, explican los responsables del proyecto.. La investigación ha contado con financiación del Ayuntamiento de Anguita, mientras que Emilio Gamo, del Museo Arqueológico Nacional (MAN), participa en la clasificación de los materiales para precisar su antigüedad.. El siguiente paso será acercar el yacimiento al público. El Gobierno de Castilla-La Mancha ha colaborado en la musealización del enclave, donde ya se han instalado paneles informativos y señalización para facilitar las visitas y conocer las estructuras que todavía se conservan.
Una nueva campaña arqueológica en el campamento de La Cerca ha permitido completar la excavación de sus defensas y conocer mejor la historia del enclave. Los últimos hallazgos apuntan a que permaneció en uso hasta la época del emperador Tiberio
El campamento romano de La Cerca, situado entre Anguita y Aguilar de Anguita, en Guadalajara, vuelve a ser objeto de investigaciones arqueológicas más de 110 años después de las primeras excavaciones. Una nueva intervención ha permitido completar el trazado de sus defensas perimetrales, que ya pueden verse en superficie, y recuperar monedas y pequeñas piezas como tachuelas de las sandalias utilizadas por los legionarios romanos.. Los hallazgos permiten conocer mejor durante cuánto tiempo estuvo ocupado el enclave. Los primeros trabajos se realizaron entre 1913 y 1914 por iniciativa de Enrique de Aguilera y Gamboa, marqués de Cerralbo, y todavía pueden reconocerse en el interior restos de aquellas antiguas catas.. También se conservan cercados construidos desde la Edad Media para actividades relacionadas con el pastoreo. Más de un siglo después, Heroica Arqueología ha retomado los trabajos con nuevas prospecciones y la excavación de la Puerta Norte para resolver algunas de las incógnitas que quedaron abiertas entonces.. Un campamento romano de 12,4 hectáreas. La Cerca ocupa una superficie de 12,4 hectáreas y conserva cuatro puertas situadas al norte, sur, este y oeste. Los accesos estaban comunicados por el Cardo y el Decumano, los dos grandes ejes utilizados para organizar los campamentos y ciudades romanas.. El recinto estaba protegido por una muralla construida en piedra seca con sillarejos. A lo largo de las defensas se levantaron torres para los soldados y las piezas de artillería, además de escaleras que permitían acceder a la parte superior del muro.. El trazado de la muralla tampoco era completamente regular. Mientras los lados sur y oeste seguían líneas rectas, el norte presentaba una trayectoria oblicua y el este se adaptaba de manera más irregular al terreno.. Monedas y restos de sandalias de legionarios. Las monedas y otros materiales encontrados apuntan a que La Cerca fue una fortificación militar romana que pudo levantarse después de las Guerras Celtibéricas, desarrolladas aproximadamente entre los años 181 y 133 a. C. El campamento habría seguido utilizándose durante las Guerras Sertorianas, entre el 82 y el 72 a. C.. Posteriormente, el lugar habría mantenido un uso más limitado relacionado con la explotación romana de las minas de hierro de la zona. Los nuevos hallazgos permiten prolongar su actividad al menos hasta el reinado del emperador Tiberio, ya en el siglo I d. C.. Los trabajos están dirigidos por Jesús Francisco Torres, de Inbeac, y Santiago David Domínguez, de Heroica Arqueología. Durante la excavación se han utilizado detectores de metales con autorización de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, lo que ha facilitado la aparición de algunas de las piezas más pequeñas.. “Hemos encontrado más materiales pequeños que él no pudo encontrar con su método. Tenemos tachuelas de sandalias de legionarios o más material monetario, lo que nos hace que nos llevemos el uso romano del yacimiento hasta Tiberio, bien entrado el Imperio”, explican los responsables del proyecto.. La investigación ha contado con financiación del Ayuntamiento de Anguita, mientras que Emilio Gamo, del Museo Arqueológico Nacional (MAN), participa en la clasificación de los materiales para precisar su antigüedad.. El siguiente paso será acercar el yacimiento al público. El Gobierno de Castilla-La Mancha ha colaborado en la musealización del enclave, donde ya se han instalado paneles informativos y señalización para facilitar las visitas y conocer las estructuras que todavía se conservan.
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