El brote de hantavirus gestionado por el Gobierno español ha vuelto a poner de relieve la importancia de contar con especialistas en enfermedades infecciosas en nuestro sistema público de salud. Sin embargo, España es el único país europeo que no cuenta con una especialidad MIR para este campo, así que los médicos que trabajan en las Unidades de Infecciosas de los hospitales españoles son intensivistas, pero sin una formación reglada. «Parece que no hemos aprendido nada de la pandemia de coronavirus», lamenta el doctor Nicolás Marchante, presidente de la Sociedad Andaluza de Microbiología Clínica y Enfermedades Infecciosas (SAMICEI) y director de la Unidad de Infecciosas del Hospital de Valme. «Es muy necesaria esta especialidad porque es un área de competencia específico, de ahí que haya unidades diferenciadas dentro de los hospitales», apunta Marchante. Que haya una especialidad MIR, añade, «garantiza, además, un recambio de profesionales en estas unidades con una formación reglada».. La creación de una especialidad MIR lleva coleando desde el 2022 a petición de la Sociedad Española de Infecciosas. Andalucía estaba en el grupo de comunidades, siete en total, que mostró su apoyo explícito frente a la otra iniciativa, que era la de crear, simplemente, un área de capacitación específica dentro de Medicina Interna. El Ministerio de Sanidad dio el año pasado un dictamen favorable para la creación de la especialidad MIR, pero falta su votación definitiva en el Congreso. Como explica Marchante, la votación se tenía que haber celebrado en marzo, pero por problemas técnicos en la documentación se pospuso, así que «no se termina de dar una respuesta política a un problema urgente en nuestra sociedad».. En Andalucía, para intentar mitigar la ausencia de esta especialidad, la consejería de Salud tomó la decisión en 2018 de crear plazas diferenciadas de Enfermedades Infecciosas. Un avance significativo para el presidente de SAMICEI, pero que requiere de «una limitación en el acceso por perfiles competenciales», ya que «a día de hoy, cualquier internista se puede presentar». Con todo, Marchante reconoce que «estamos mejor que otras comunidades». De hecho, la comunidad andaluza es referente en formación para este campo. Tanto, que una de las mejores notas MIR de esta convocatoria, concretamente el número cuatro de la promoción, ha elegido formarse en el Hospital Virgen del Rocío atraído por su servicio de Infecciosas.. Precisamente en este hospital de referencia está una de las siete Unidades de Aislamiento y Tratamiento de Alto Nivel (UATAN) donde se atiende a pacientes infectados con virus altamente contagiosos, como el español que ha dado positivo en hantavirus y que está aislado en el UATAN de Gómez Ulla de Madrid.. Virus emergentes. Las llamadas UATAN nacieron a raíz de la crisis del Ébola de 2014, pero Marchante considera que es necesario una revisión de los recursos disponibles para hacer frente los nuevos virus emergentes. «Además de las amenazas inmediatas como son las bacterias multirresistentes a los antibióticos o el aumento de las ITS, por poner algunos ejemplos, estamos observando como los flujos migratorios y el cambio climático están propiciando infecciones que antes eran poco frecuentes, muchas de ellas ligadas a la salud animal, como el hantavirus, el Virus del Nilo Occidental o la fiebre hemorrágica Crimea-Congo», advierte. Esta última, apostilla este experto, ejemplifica a la perfección como enfermedades que no son propias de nuestras latitudes están empezando a extenderse por Europa. En España, de hecho, el Ministerio de Sanidad ha alertado recientemente del aumento de garrapatas infectadas por Crimea-Congo, que son los vectores de la enfermedad, que «ya se ha establecido en algunas zonas del país», como Extremadura. Sanidad recuerda, además, que España y Portugal son los únicos países de Europa occidental donde se han detectado casos humanos de Crimea-Congo: entre 2013 y 2025 se registraron en España 20 casos y seis fallecimientos.. Con este tipo de amenazas, el jefe de Infecciosas del Valme insiste en que «es interesante revisar los recursos que tiene España y Andalucía» para hacer frente a la emergencia de enfermedades infecciosas. Si hipotéticamente, la comunidad andaluza tuviera que hacer frente a un brote de hantavirus «nos volveríamos a ver en la misma situación del Covid», por lo que apunta necesario tener más unidades de aislamiento y , sobre todo, «menos centralizadas» para poder dar una respuesta eficaz.. Fin a la Unidad de Medicina Tropical. Tras la recalificación del Hospital de Poniente de Almería como hospital comarcal, su Unidad de Medicina Tropical, la única de Andalucía, se ha desactivado, con importantes consecuencias. «Como ha pasado a ser comarcal, no puede tener unidades propias y la de Medicina Tropical ha pasado a Medicina Interna», explica el presidente de la Sociedad Andaluza de Enfermedades Infecciosas. La entidad ha pedido varias reuniones con la Junta para revertir la situación, afirma Marchante, pero «aún no hemos obtenido respuesta». Este especialista asegura que se trata de un recurso muy necesario teniendo en cuenta la zona en la que se ubica y la población a la que atiende, «la mayoría, personas inmigrantes con algún virus importado de sus países de origen». «Esa unidad se creó para dar respuesta a un problema y ese problema no ha desaparecido, si no que aumentado», concluye .
Andalucía exige una formación MIR especializada en Enfermedades Infecciosas ante nuevos peligros emergentes como el hantavirus
El brote de hantavirus gestionado por el Gobierno español ha vuelto a poner de relieve la importancia de contar con especialistas en enfermedades infecciosas en nuestro sistema público de salud. Sin embargo, España es el único país europeo que no cuenta con una especialidad MIR para este campo, así que los médicos que trabajan en las Unidades de Infecciosas de los hospitales españoles son intensivistas, pero sin una formación reglada. «Parece que no hemos aprendido nada de la pandemia de coronavirus», lamenta el doctor Nicolás Marchante, presidente de la Sociedad Andaluza de Microbiología Clínica y Enfermedades Infecciosas (SAMICEI) y director de la Unidad de Infecciosas del Hospital de Valme. «Es muy necesaria esta especialidad porque es un área de competencia específico, de ahí que haya unidades diferenciadas dentro de los hospitales», apunta Marchante. Que haya una especialidad MIR, añade, «garantiza, además, un recambio de profesionales en estas unidades con una formación reglada».. La creación de una especialidad MIR lleva coleando desde el 2022 a petición de la Sociedad Española de Infecciosas. Andalucía estaba en el grupo de comunidades, siete en total, que mostró su apoyo explícito frente a la otra iniciativa, que era la de crear, simplemente, un área de capacitación específica dentro de Medicina Interna. El Ministerio de Sanidad dio el año pasado un dictamen favorable para la creación de la especialidad MIR, pero falta su votación definitiva en el Congreso. Como explica Marchante, la votación se tenía que haber celebrado en marzo, pero por problemas técnicos en la documentación se pospuso, así que «no se termina de dar una respuesta política a un problema urgente en nuestra sociedad».. En Andalucía, para intentar mitigar la ausencia de esta especialidad, la consejería de Salud tomó la decisión en 2018 de crear plazas diferenciadas de Enfermedades Infecciosas. Un avance significativo para el presidente de SAMICEI, pero que requiere de «una limitación en el acceso por perfiles competenciales», ya que «a día de hoy, cualquier internista se puede presentar». Con todo, Marchante reconoce que «estamos mejor que otras comunidades». De hecho, la comunidad andaluza es referente en formación para este campo. Tanto, que una de las mejores notas MIR de esta convocatoria, concretamente el número cuatro de la promoción, ha elegido formarse en el Hospital Virgen del Rocío atraído por su servicio de Infecciosas.. Precisamente en este hospital de referencia está una de las siete Unidades de Aislamiento y Tratamiento de Alto Nivel (UATAN) donde se atiende a pacientes infectados con virus altamente contagiosos, como el español que ha dado positivo en hantavirus y que está aislado en el UATAN de Gómez Ulla de Madrid.. Virus emergentes. Las llamadas UATAN nacieron a raíz de la crisis del Ébola de 2014, pero Marchante considera que es necesario una revisión de los recursos disponibles para hacer frente los nuevos virus emergentes. «Además de las amenazas inmediatas como son las bacterias multirresistentes a los antibióticos o el aumento de las ITS, por poner algunos ejemplos, estamos observando como los flujos migratorios y el cambio climático están propiciando infecciones que antes eran poco frecuentes, muchas de ellas ligadas a la salud animal, como el hantavirus, el Virus del Nilo Occidental o la fiebre hemorrágica Crimea-Congo», advierte. Esta última, apostilla este experto, ejemplifica a la perfección como enfermedades que no son propias de nuestras latitudes están empezando a extenderse por Europa. En España, de hecho, el Ministerio de Sanidad ha alertado recientemente del aumento de garrapatas infectadas por Crimea-Congo, que son los vectores de la enfermedad, que «ya se ha establecido en algunas zonas del país», como Extremadura. Sanidad recuerda, además, que España y Portugal son los únicos países de Europa occidental donde se han detectado casos humanos de Crimea-Congo: entre 2013 y 2025 se registraron en España 20 casos y seis fallecimientos.. Con este tipo de amenazas, el jefe de Infecciosas del Valme insiste en que «es interesante revisar los recursos que tiene España y Andalucía» para hacer frente a la emergencia de enfermedades infecciosas. Si hipotéticamente, la comunidad andaluza tuviera que hacer frente a un brote de hantavirus «nos volveríamos a ver en la misma situación del Covid», por lo que apunta necesario tener más unidades de aislamiento y , sobre todo, «menos centralizadas» para poder dar una respuesta eficaz.. Tras la recalificación del Hospital de Poniente de Almería como hospital comarcal, su Unidad de Medicina Tropical, la única de Andalucía, se ha desactivado, con importantes consecuencias. «Como ha pasado a ser comarcal, no puede tener unidades propias y la de Medicina Tropical ha pasado a Medicina Interna», explica el presidente de la Sociedad Andaluza de Enfermedades Infecciosas. La entidad ha pedido varias reuniones con la Junta para revertir la situación, afirma Marchante, pero «aún no hemos obtenido respuesta». Este especialista asegura que se trata de un recurso muy necesario teniendo en cuenta la zona en la que se ubica y la población a la que atiende, «la mayoría, personas inmigrantes con algún virus importado de sus países de origen». «Esa unidad se creó para dar respuesta a un problema y ese problema no ha desaparecido, si no que aumentado», concluye .
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