Más de 300 ayuntamientos, consejos comarcales y entidades sociales han unido sus voces este lunes para reclamar al Govern la retirada del Plan Territorial Sectorial para la Generación Eléctrica y Fotovoltaica en Cataluña (PLATER). Los colectivos consideran que el proyecto plantea un modelo de implantación de las energías renovables que afecta directamente al territorio rural y que se ha elaborado sin contar suficientemente con los municipios y los sectores implicados.. El PLATER es el instrumento con el que la Generalitat pretende ordenar el despliegue de las instalaciones destinadas a la generación de energía renovable en Cataluña. El plan establece los criterios y las zonas en las que podrán desarrollarse proyectos como parques solares, instalaciones eólicas y otras infraestructuras vinculadas a la transición energética.. Sin embargo, su tramitación ha provocado una creciente contestación en buena parte del territorio. Los colectivos contrarios al actual modelo sostienen que el plan «trincha» el territorio y denuncian que se pretende concentrar buena parte de las nuevas instalaciones en espacios rurales sin que exista un consenso previo con los municipios afectados.. Montserrat Coberó, miembro de la Red Catalana por una Transición Energética Justa (Xarxa CTEJ), ha destacado la magnitud de la oposición generada durante el periodo de información pública y ha definido el PLATER como la propuesta normativa «más contestada» de la historia de la Generalitat contemporánea. Según la organización, se han promovido más de 11.800 alegaciones ciudadanas personalizadas contra el proyecto.. La cifra oficial facilitada por la Generalitat es, de hecho, ligeramente superior. El Govern informó este domingo de que durante el periodo de consulta pública se recibieron 12.143 reclamaciones. Desde la Xarxa CTEJ, no obstante, consideran que el número final será todavía mayor una vez se incorporen las alegaciones presentadas por ayuntamientos, consejos comarcales y otras entidades del territorio.. Una planificación «de abajo hacia arriba». Los colectivos movilizados han reclamado la «retirada inmediata» del actual modelo y el inicio de una nueva planificación que, en lugar de partir de las grandes instalaciones proyectadas sobre el territorio, se construya «de abajo hacia arriba». Su propuesta pasa por dar prioridad a espacios urbanos degradados, suelos ya transformados y lugares próximos a los principales puntos de consumo energético.. Los impulsores del movimiento han insistido en que su posición no supone un rechazo a las energías renovables. Su crítica se dirige al modelo escogido por la Generalitat para desplegarlas y, especialmente, a la falta de participación efectiva del mundo rural en la decisión sobre dónde deben ubicarse las nuevas infraestructuras.. En este sentido, también han reclamado una moratoria para los grandes proyectos industriales hasta que se apruebe una nueva planificación que tenga en cuenta tanto la protección de la biodiversidad como la continuidad de la actividad agrícola y ganadera y la denominada soberanía alimentaria del sector primario.. La oposición pretende además dotarse de una estructura permanente para coordinar sus actuaciones. Los municipios implicados han anunciado la creación de la Asociación de Municipios por la Reforma del PLATER (AMRP), que contará con personalidad jurídica y recursos económicos propios para emprender, entre otras acciones, posibles actuaciones judiciales contra el plan.. El alcalde de Viladasens (Girona) y uno de los principales impulsores del movimiento, Xavier Sánchez, ha advertido de que los municipios recurrirán a los tribunales si la Generalitat aprueba el decreto sin garantizar una participación municipal que consideren real y efectiva.. El Govern defiende la participación. Frente a la ofensiva de los ayuntamientos y entidades sociales, el Departamento de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica ha defendido el proceso seguido hasta ahora. La conselleria que dirige Sílvia Paneque destacó este domingo el «éxito» de la participación pública y defendió que el elevado número de alegaciones demuestra precisamente que el procedimiento ha permitido incorporar las aportaciones de los ciudadanos y los diferentes actores territoriales.. La Generalitat sostiene que las alegaciones constituyen una herramienta fundamental para perfeccionar técnicamente el documento. El departamento prevé estudiar todas aquellas propuestas que sean consideradas viables antes de iniciar una segunda fase de validación del PLATER.. El Govern mantiene así su apuesta por el plan como una pieza central de la estrategia energética catalana. La Generalitat considera que ordenar el despliegue de las energías renovables resulta imprescindible para avanzar hacia el objetivo de descarbonizar Cataluña en 2050.. La confrontación entre ambas posiciones deja abierto, sin embargo, uno de los principales debates sobre la transición energética catalana: cómo aumentar la generación de energía renovable sin que el despliegue de nuevas instalaciones genere un conflicto con los municipios, la actividad agrícola y ganadera y la conservación del territorio. El movimiento municipal pretende ahora reforzar su estructura y mantener la presión sobre el Govern durante la tramitación del plan.
Los colectivos denuncian que el proyecto se ha diseñado sin consenso territorial y reclaman priorizar espacios degradados y zonas próximas a los puntos de consumo
Más de 300 ayuntamientos, consejos comarcales y entidades sociales han unido sus voces este lunes para reclamar al Govern la retirada del Plan Territorial Sectorial para la Generación Eléctrica y Fotovoltaica en Cataluña (PLATER). Los colectivos consideran que el proyecto plantea un modelo de implantación de las energías renovables que afecta directamente al territorio rural y que se ha elaborado sin contar suficientemente con los municipios y los sectores implicados.. El PLATER es el instrumento con el que la Generalitat pretende ordenar el despliegue de las instalaciones destinadas a la generación de energía renovable en Cataluña. El plan establece los criterios y las zonas en las que podrán desarrollarse proyectos como parques solares, instalaciones eólicas y otras infraestructuras vinculadas a la transición energética.. Sin embargo, su tramitación ha provocado una creciente contestación en buena parte del territorio. Los colectivos contrarios al actual modelo sostienen que el plan «trincha» el territorio y denuncian que se pretende concentrar buena parte de las nuevas instalaciones en espacios rurales sin que exista un consenso previo con los municipios afectados.. Montserrat Coberó, miembro de la Red Catalana por una Transición Energética Justa (Xarxa CTEJ), ha destacado la magnitud de la oposición generada durante el periodo de información pública y ha definido el PLATER como la propuesta normativa «más contestada» de la historia de la Generalitat contemporánea. Según la organización, se han promovido más de 11.800 alegaciones ciudadanas personalizadas contra el proyecto.. La cifra oficial facilitada por la Generalitat es, de hecho, ligeramente superior. El Govern informó este domingo de que durante el periodo de consulta pública se recibieron 12.143 reclamaciones. Desde la Xarxa CTEJ, no obstante, consideran que el número final será todavía mayor una vez se incorporen las alegaciones presentadas por ayuntamientos, consejos comarcales y otras entidades del territorio.. Una planificación «de abajo hacia arriba». Los colectivos movilizados han reclamado la «retirada inmediata» del actual modelo y el inicio de una nueva planificación que, en lugar de partir de las grandes instalaciones proyectadas sobre el territorio, se construya «de abajo hacia arriba». Su propuesta pasa por dar prioridad a espacios urbanos degradados, suelos ya transformados y lugares próximos a los principales puntos de consumo energético.. Los impulsores del movimiento han insistido en que su posición no supone un rechazo a las energías renovables. Su crítica se dirige al modelo escogido por la Generalitat para desplegarlas y, especialmente, a la falta de participación efectiva del mundo rural en la decisión sobre dónde deben ubicarse las nuevas infraestructuras.. En este sentido, también han reclamado una moratoria para los grandes proyectos industriales hasta que se apruebe una nueva planificación que tenga en cuenta tanto la protección de la biodiversidad como la continuidad de la actividad agrícola y ganadera y la denominada soberanía alimentaria del sector primario.. La oposición pretende además dotarse de una estructura permanente para coordinar sus actuaciones. Los municipios implicados han anunciado la creación de la Asociación de Municipios por la Reforma del PLATER (AMRP), que contará con personalidad jurídica y recursos económicos propios para emprender, entre otras acciones, posibles actuaciones judiciales contra el plan.. El alcalde de Viladasens (Girona) y uno de los principales impulsores del movimiento, Xavier Sánchez, ha advertido de que los municipios recurrirán a los tribunales si la Generalitat aprueba el decreto sin garantizar una participación municipal que consideren real y efectiva.. El Govern defiende la participación. Frente a la ofensiva de los ayuntamientos y entidades sociales, el Departamento de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica ha defendido el proceso seguido hasta ahora. La conselleria que dirige Sílvia Paneque destacó este domingo el «éxito» de la participación pública y defendió que el elevado número de alegaciones demuestra precisamente que el procedimiento ha permitido incorporar las aportaciones de los ciudadanos y los diferentes actores territoriales.. La Generalitat sostiene que las alegaciones constituyen una herramienta fundamental para perfeccionar técnicamente el documento. El departamento prevé estudiar todas aquellas propuestas que sean consideradas viables antes de iniciar una segunda fase de validación del PLATER.. El Govern mantiene así su apuesta por el plan como una pieza central de la estrategia energética catalana. La Generalitat considera que ordenar el despliegue de las energías renovables resulta imprescindible para avanzar hacia el objetivo de descarbonizar Cataluña en 2050.. La confrontación entre ambas posiciones deja abierto, sin embargo, uno de los principales debates sobre la transición energética catalana: cómo aumentar la generación de energía renovable sin que el despliegue de nuevas instalaciones genere un conflicto con los municipios, la actividad agrícola y ganadera y la conservación del territorio. El movimiento municipal pretende ahora reforzar su estructura y mantener la presión sobre el Govern durante la tramitación del plan.
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