La veteranía en el oficio y la pedagogía digital han confluido en la figura de Mariano Sánchez (@el_as_carnicero), un profesional del sector cárnico que, desde su puesto en el Mercado de Babel en Alicante, ha logrado transformar el conocimiento tradicional en un éxito de audiencia sin precedentes. Este carnicero madrileño, con una trayectoria que abarca 34 años de ejercicio, se ha erigido como un referente de confianza para el consumidor, utilizando las plataformas digitales no solo para exhibir su destreza en el corte, sino para combatir el desconocimiento y las malas praxis que, a su juicio, afectan a la calidad de la alimentación diaria. La pedagogía como antídoto frente a la desinformación en la cocina El salto a la fama de Sánchez, conocido en redes sociales como «el as carnicero», tuvo su momento de inflexión en octubre de 2024, cuando la viralidad orgánica de sus contenidos superó cualquier expectativa previa. Lejos de la pretensión que suele acompañar a las figuras emergentes de internet, el protagonista mantiene su foco en la enseñanza técnica y la transparencia. «Mogollón de gente me pregunta qué carne elegir para un guiso o para unos filetes», señala, incidiendo en que su misión es garantizar que el cliente obtenga el producto idóneo para cada elaboración específica. Esta vocación docente busca contrarrestar una tendencia que observa con preocupación: el cambio en los hábitos de los más jóvenes, quienes optan por la rapidez de las bandejas precocinadas frente a la calidad del servicio tradicional. Según explica, es precisamente la clientela de mayor edad la que sostiene, hoy por hoy, la supervivencia de este modelo de carnicería artesana. Ante este escenario, Mariano no solo se limita a vender, sino que se convierte en un consultor de confianza, resolviendo dudas cotidianas como la gestión de la humedad en los filetes de ternera. «Si suelta mucha agua a la hora de cocinar, la solución es atemperar y siempre que la sartén esté muy caliente», recomienda, ofreciendo un consejo práctico que ilustra su estilo directo y resolutivo. Un relevo generacional en duda y el salto al formato editorial La inquietud del carnicero alcanza también la dimensión institucional del sector, al advertir sobre la escasez crítica de aprendices en los mercados. «Cuando empecé con 16 años en Madrid, el mercado estaba lleno de chavales, hoy en día no se da la oportunidad a enseñar a la gente», lamenta, poniendo de relieve la falta de relevo generacional que amenaza con extinguir un oficio fundamental. Ante este panorama, Mariano ha decidido dar un paso más allá en su compromiso con el sector mediante el lanzamiento de un libro con la editorial Dashbook. Este proyecto busca compilar toda su sabiduría técnica y práctica, siempre con la misma premisa de honestidad que guía su actividad diaria. «Quiero que la gente confíe en nosotros, que no sean engañadas, que sepa comprar», insiste Sánchez, quien rechaza la
Con más de tres décadas de experiencia tras el mostrador y una comunidad digital de 300.000 seguidores, Mariano Sánchez revoluciona el consumo cárnico con honestidad y el próximo lanzamiento de su primer libro
La veteranía en el oficio y la pedagogía digital han confluido en la figura de Mariano Sánchez (@el_as_carnicero), un profesional del sector cárnico que, desde su puesto en el Mercado de Babel en Alicante, ha logrado transformar el conocimiento tradicional en un éxito de audiencia sin precedentes. Este carnicero madrileño, con una trayectoria que abarca 34 años de ejercicio, se ha erigido como un referente de confianza para el consumidor, utilizando las plataformas digitales no solo para exhibir su destreza en el corte, sino para combatir el desconocimiento y las malas praxis que, a su juicio, afectan a la calidad de la alimentación diaria.La pedagogía como antídoto frente a la desinformación en la cocinaEl salto a la fama de Sánchez, conocido en redes sociales como «el as carnicero», tuvo su momento de inflexión en octubre de 2024, cuando la viralidad orgánica de sus contenidos superó cualquier expectativa previa. Lejos de la pretensión que suele acompañar a las figuras emergentes de internet, el protagonista mantiene su foco en la enseñanza técnica y la transparencia. «Mogollón de gente me pregunta qué carne elegir para un guiso o para unos filetes», señala, incidiendo en que su misión es garantizar que el cliente obtenga el producto idóneo para cada elaboración específica.Esta vocación docente busca contrarrestar una tendencia que observa con preocupación: el cambio en los hábitos de los más jóvenes, quienes optan por la rapidez de las bandejas precocinadas frente a la calidad del servicio tradicional. Según explica, es precisamente la clientela de mayor edad la que sostiene, hoy por hoy, la supervivencia de este modelo de carnicería artesana. Ante este escenario, Mariano no solo se limita a vender, sino que se convierte en un consultor de confianza, resolviendo dudas cotidianas como la gestión de la humedad en los filetes de ternera. «Si suelta mucha agua a la hora de cocinar, la solución es atemperar y siempre que la sartén esté muy caliente», recomienda, ofreciendo un consejo práctico que ilustra su estilo directo y resolutivo.Un relevo generacional en duda y el salto al formato editorialLa inquietud del carnicero alcanza también la dimensión institucional del sector, al advertir sobre la escasez crítica de aprendices en los mercados. «Cuando empecé con 16 años en Madrid, el mercado estaba lleno de chavales, hoy en día no se da la oportunidad a enseñar a la gente», lamenta, poniendo de relieve la falta de relevo generacional que amenaza con extinguir un oficio fundamental.Ante este panorama, Mariano ha decidido dar un paso más allá en su compromiso con el sector mediante el lanzamiento de un libro con la editorial Dashbook. Este proyecto busca compilar toda su sabiduría técnica y práctica, siempre con la misma premisa de honestidad que guía su actividad diaria. «Quiero que la gente confíe en nosotros, que no sean engañadas, que sepa comprar», insiste Sánchez, quien rechaza las ofertas pa
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