Alfonso Fernández Mañueco es hoy un hombre «enormemente feliz». Y así lo decía el mismo durante su discurso más humanista tras tomar posesión como presidente de la Junta de Castilla y León por tercera vez de forma consecutiva.. Algo que, según afirmaba, no ha privado ni un ápice de emoción e intensidad a este día tan importante para él, en el que ha estado arropado nuevamente por su familia, con su mujer, Fina, a la cabeza, sus hijas, Ana y Loreto, y sus suegros, en ausencia de sus padres, a quienes agradecía su paciencia y comprensión por no haber podido estar en momentos de intimidad por sus responsabilidades como presidente de Castilla y León en los últimos siete años.. Mañueco juraba el cargo acompañado de una Cruz que le regalaron las Madres Carmelitas del Convento de la Encarnación de Ávila, y lo hacía visiblemente emocionado pero, sobre todo, ilusionado y consciente de la responsabilidad que vuelve asumir y que asume con determinación, según decía, con el reto que se marcó en la campaña electoral: situar a Castilla y León entre las tres mejores regiones de España para vivir y trabajar.. El de hoy ha sido uno de los discursos más liberales y humanistas y liberales de cuantos ha realizado Mañueco como presidente. Primero, por mencionar en su intervención a John Stuart Mill, filósofo, político y economista británico, representante de la escuela económica clásica y teórico del utilitarismo., además de uno los pensadores más influyentes en la historia del liberalismo clásico. El líder popular hacía suyas unas palabras del filósofo sobre que el valor real de un territorio es el valor de los individuos que lo componen.. Despues, por hacer referencia a la Escuela de Salamanca, un brillante movimiento intelectual de los siglos XVI y XVII que renovó el pensamiento teológico, jurídico y económico, liderado por pensadores como Francisco de Vitoria en la Universidad de Salamanca, y considerado pionero en la fundamentación de los derechos humanos, el derecho internacional y la teoría económica moderna. Mañueco se acordaba en su intervención de que este año la Escuela de Salamanca cumple su quinto centenario y defendía que se trata de una de las grandes aportaciones de nuestra tierra al conocimiento universal y al progreso de la humanidad.. Y, finalmente, por hacer referencia a los mensajes del Papa León XIV durante su visita a España, apelando a la colaboración, el diálogo y la concordia social, desde la pretensión de “servir al bien común». Maueco ha recogido el guante y se ha comprometido a trabajar cada día por todas y cada una de las personas de esta comunidad, las que están y las que vendrán, a quienes seguirá poniendo en el centro de su acción con el reto de avanzar hacia un mañana que, según decía, se construye «con las manos desde el corazón».. Ejemplo de sensatez. Numerosas autoridades políticas y de la sociedad civil han arropado a Mañueco en su toma de posesión. Desde el ex presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, hasta cinco presidentes autonómicos como los populares María Guardiola, de Extremadura; Alfonso Rueda, de Galicia; Jorge Azcón, de Aragón; y María José Sáenz de Buruaga, de Cantabria; además del socialista Adrián Barbón, del Principado de Asturias.. Rajoy, del que Mañueco destacaba en su intervención su inteligencia y sabiduría política así como su saber estar en los momentos complicados, devolvía el piropo al presidente de la Junta deseándole que las cosas «le vayan bien” y que su acción política repercuta en el bienestar de los castellanos y leoneses. Si bien, iba más allá en su halagfo al segurar que lo más importante en estos momentos es que Mañueco “siga siendo un referente de sensatez en la política española”.. También defendía su acuerdo con Vox: «Es lo mejor para Castilla y León y lo que desea la mayoría de las personas de la Comunidad”.. El presidente de las Cortes, Francisco Vázquez, abría el acto de toma de posesión deseando al presidnete de la Junta que acierte y que se guíe por el respeto a la Constitución y el Estatuto de Autonomía, y que tenga en cuenta en su Gobierno el bienestar de los castellanos y leoneses.. También le tendía la mano en nombre del Parlamento regional como interlocutor para trabajar por la concordia y la prosperidad de la región durante los próximos cuatro años. «Que Castilla y León siga siendo motivo de orgullo y referente del buen Gobierno», finalizaba.. No todo han sido parabienes para Mañueco, ya que el portavoz del PSOE en las Cortes y secretario regional de los socialistas, Carlos Martínez, le reprochaba que este jueves haya firmado «con la misma mano» un acuerdo con Vox que es, en su opinión, contrario a la Constitución española, al Estatuto de Autonomía, a la legislación europea y a los Derechos Humanos.. «Mañueco es aquel que no tiene nunca ningún tipo de pudor para suscribir lo que tenga que suscribir, incluyendo cuestiones ilegales como las que ha suscrito con la ‘prioridad nacional’ con tal de conseguir éxito», denunciaba el dirigente soriano, en declaraciones recogidas por Efe.
El presidente de la Junta jura el cargo arropado por su familia delante una Cruz que le regalaron las Madres Carmelitas del Convento de la Encarnación de Ávila
Alfonso Fernández Mañueco es hoy un hombre «enormemente feliz». Y así lo decía el mismo durante su discurso más humanista tras tomar posesión como presidente de la Junta de Castilla y León por tercera vez de forma consecutiva.. Algo que, según afirmaba, no ha privado ni un ápice de emoción e intensidad a este día tan importante para él, en el que ha estado arropado nuevamente por su familia, con su mujer, Fina, a la cabeza, sus hijas, Ana y Loreto, y sus suegros, en ausencia de sus padres, a quienes agradecía su paciencia y comprensión por no haber podido estar en momentos de intimidad por sus responsabilidades como presidente de Castilla y León en los últimos siete años.. Mañueco juraba el cargo acompañado de una Cruz que le regalaron las Madres Carmelitas del Convento de la Encarnación de Ávila, y lo hacía visiblemente emocionado pero, sobre todo, ilusionado y consciente de la responsabilidad que vuelve asumir y que asume con determinación, según decía, con el reto que se marcó en la campaña electoral: situar a Castilla y León entre las tres mejores regiones de España para vivir y trabajar.. El de hoy ha sido uno de los discursos más liberales y humanistas y liberales de cuantos ha realizado Mañueco como presidente. Primero, por mencionar en su intervención a John Stuart Mill, filósofo, político y economista británico, representante de la escuela económica clásica y teórico del utilitarismo., además de uno los pensadores más influyentes en la historia del liberalismo clásico. El líder popular hacía suyas unas palabras del filósofo sobre que el valor real de un territorio es el valor de los individuos que lo componen.. Despues, por hacer referencia a la Escuela de Salamanca, un brillante movimiento intelectual de los siglos XVI y XVII que renovó el pensamiento teológico, jurídico y económico, liderado por pensadores como Francisco de Vitoria en la Universidad de Salamanca, y considerado pionero en la fundamentación de los derechos humanos, el derecho internacional y la teoría económica moderna. Mañueco se acordaba en su intervención de que este año la Escuela de Salamanca cumple su quinto centenario y defendía que se trata de una de las grandes aportaciones de nuestra tierra al conocimiento universal y al progreso de la humanidad.. Y, finalmente, por hacer referencia a los mensajes del Papa León XIV durante su visita a España, apelando a la colaboración, el diálogo y la concordia social, desde la pretensión de “servir al bien común». Maueco ha recogido el guante y se ha comprometido a trabajar cada día por todas y cada una de las personas de esta comunidad, las que están y las que vendrán, a quienes seguirá poniendo en el centro de su acción con el reto de avanzar hacia un mañana que, según decía, se construye «con las manos desde el corazón».. Numerosas autoridades políticas y de la sociedad civil han arropado a Mañueco en su toma de posesión. Desde el ex presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, hasta cinco presidentes autonómicos como los populares María Guardiola, de Extremadura; Alfonso Rueda, de Galicia; Jorge Azcón, de Aragón; y María José Sáenz de Buruaga, de Cantabria; además del socialista Adrián Barbón, del Principado de Asturias.. Rajoy, del que Mañueco destacaba en su intervención su inteligencia y sabiduría política así como su saber estar en los momentos complicados, devolvía el piropo al presidente de la Junta deseándole que las cosas «le vayan bien” y que su acción política repercuta en el bienestar de los castellanos y leoneses. Si bien, iba más allá en su halagfo al segurar que lo más importante en estos momentos es que Mañueco “siga siendo un referente de sensatez en la política española”.. También defendía su acuerdo con Vox: «Es lo mejor para Castilla y León y lo que desea la mayoría de las personas de la Comunidad”.. El presidente de las Cortes, Francisco Vázquez, abría el acto de toma de posesión deseando al presidnete de la Junta que acierte y que se guíe por el respeto a la Constitución y el Estatuto de Autonomía, y que tenga en cuenta en su Gobierno el bienestar de los castellanos y leoneses.. También le tendía la mano en nombre del Parlamento regional como interlocutor para trabajar por la concordia y la prosperidad de la región durante los próximos cuatro años. «Que Castilla y León siga siendo motivo de orgullo y referente del buen Gobierno», finalizaba.. No todo han sido parabienes para Mañueco, ya que el portavoz del PSOE en las Cortes y secretario regional de los socialistas, Carlos Martínez, le reprochaba que este jueves haya firmado «con la misma mano» un acuerdo con Vox que es, en su opinión, contrario a la Constitución española, al Estatuto de Autonomía, a la legislación europea y a los Derechos Humanos.. «Mañueco es aquel que no tiene nunca ningún tipo de pudor para suscribir lo que tenga que suscribir, incluyendo cuestiones ilegales como las que ha suscrito con la ‘prioridad nacional’ con tal de conseguir éxito», denunciaba el dirigente soriano, en declaraciones recogidas por Efe.
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