El candidato ‘popular’ Alfonso Fernández Mañueco acaba de ser investido presidente de la Junta de Castilla y León tras recibir el apoyo de los procuradores de PP y Vox, que firmaron la semana pasada un acuerdo de gobierno, pese a la oposición de los socialistas, UPL, Soria YA y Por Ávila.. La votación se saldó con 47 ‘síes (33 del PP y 14 de Vox) frente a 35 ’noes’, cerró una larga sesión de investidura en las Cortes en la que Fernández Mañueco expuso su programa de gobierno y logró la confianza mayoritaria de la Cámara para continuar cuatro años más al frente de la Comunidad.. Ahora, el presidente del Parlamento, el ‘popular’ Francisco Vázquez, comunicará el resultado de este pleno al Gobierno central y a Su Majestad el Rey Felipe VI para que se proceda a su nombramiento mediante un Real Decreto Ley, que será publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE). Posteriormente, Fernández Mañueco tomará posesión de su cargo este jueves.. Durante el debate, Mañueco se comprometía, con humildad e ilusión, a seguir construyendo comunidad desde la libertad, la igualdad y la solidaridad y con el objetivo también de que la región siga siendo protagonista en el futuro de España.. Asimismo, avanzaba un Gobierno sustentado en el «contrato de legislatura» alcanzado con Vox en el que le acompañarán once personas, dos de ellos vicepresidentes, pero, sobre todo, aseguraba que será un Ejecutivo de acción, además de responsable, con coraje y liderazgo para afrontar los retos que la comunidad tiene por delante y sin «retroceso» en los derechos., en un mensaje claro a quienes critican la prioridad nacional en las ayudas.. Durante una hora y 24 minutos Mañueco desgranaba la hoja de ruta de su nuevo Gobierno, que pasa por seguir bajando impuestos y por una fiscalidad favorable para los jóvenes y el medio rural, con la vivienda como una de las prioridades y con el objetivo de consolidar una comunidad dinámica e innovadora, atractiva para vivir y trabajar, orgullosa de su historia y proyectada en el futuro.. Además, se comprometía a elaborar y aprobar los Presupuestos Generales de la comunidad durante cada año de legislatura, en un dardo a Pedro Sánchez que lleva sin aprobar unas Cuentas en España desde 2022.. El líder popular lanzaba nuevas pullas a al Gobierno de la nación al reivindicar la política útil al servicio de los ciudadanos, que respeta las leyes y apuesta por el diálogo, gobernando sin imponer, y aseguraba que su Gobierno de coalición se alejará del ruido y se rebelará para «evitar· que se normalice la «degradación» de la política española actual.. También valoraba el pacto con Vox «legitimado por las urnas» y aseguraba que defenderá los intereses de la comunidad por encima de los de sus respectivos partidos, además de priorizar las ideas que les unen por delante de las que les separan.. La prioridad nacional centraba buena parte del debate de investidura entre Mañueco y los portavoces de la oposición, y especialmente con el socialista Carlos Martínez, que debutaba en un cara a cara como jefe de la oposición en el Parlamento.. Este último pedía al líder popular que «aclare» si considera que los inmigrantes como «un problema o una solución» porque las dos cosas a la vez «es imposible», y denunciaba que PP y Vox están atentando contra la igualdad, la libertad y la dignidad humana en su pacto para sustituirlos por la prioridad nacional. «La dignidad humana, la solidaridad y los derechos humanos no tienen nacionalidad», decía el socialista, para quien Mañueco se ha entregado y sometido a los postulados de la extrema derecha de Vox.. El popular, por su parte, cargaba duramente contra Martínez, al que afeaba su tono sombrío así como que no hable para Castilla y León sino para Sánchez. «Usted y su partido son una piedra más en el muro de Sánchez, cuyo objetivo no es otro que mantenerle en el poder», decía Mañueco, quien recordaba al ex alcalde de Soria que las urnas «han puesto a cada uno en su sitio». El líder del PP reprochaba a Martínez su «desconocimiento» de la comunidad y auguraba que con esa actitud será difícil que puedan entenderse.. Y respecto a la prioridad nacional, el investido presidente desenmascaraba la «hipocresía» de los socialistas en este asunto, al poner como ejemplo que cuando el portavoz socialista era regidor de Soria exigía al menos un año de empadronamiento en la ciudad -que el popular comparaba con el arraigo- para que los inmigrantes pudieran acceder a las ayudas, para material escolar o natalidad. Una medida que extendía a los ayuntamientos socialistas de León y Palencia.. También decía que el propio Gobierno de Sánchez exige para cobrar el Ingreso Mínimo Vital la residencia en España de al menos un año antes de presentar la solicitud de la ayuda e incluso iba más allá al recordar que el expresidente Zapatero, «el faro moral del socialismo» exigía para poder acceder a las ayudas en su ley de Dependencia cinco años de residencia de España y los dos antes de presentar la solicitud.. Después llegaba el turno de los portavoces del Grupo Mixto, Ángel Ceña, Pedro Pascual y Alicia Gallego, de Soria Ya, Por Ávila y UPL, respectivamente, quienes llamaban a Mañueco a mirar más allá de Vox para llegar a acuerdos. El «sorianista» echaba en cara a Mañueco aseguraba que este nuevo Gobierno nace igual de débil e inestable que hace cuatro años y criticaba que no haya «nada» para Soria en este acuerdo.. El abulense Pedro Pascual reclamaba al popular una mayor concreción en las políticas de inmigración e infraestructuras para «evitar» el despoblamiento en el medio rural, mientras que la leonesista Alicia Gallego, que debutaba en las Cortes como procuradora y portavoz, insistía respecto a la Región Leonesa en que la sociedad quiere un cambio pero tendía la mano para llegar a acuerdos programáticos que mejoren la vida de las personas.. A todos ellos, Mañueco les trasladaba la necesidad de «unir y no dividir», les recordaba que «la unión hace la fuerza», y a los leonesistas, además, les advertía de que la Región Leonesa no es la solución ni el bálsamo de fierabrás. En este sentido, llamaba a las tres provincias a trabajar juntos para corregir desequilibrios y ofrecer oportunidades.. El portavoz de Vox, Carlos Pollán, reivindicaba el pacto alcanzado por el PP y sacaba pecho de algunas medidas que atribuía como logros de Vox en las negociaciones, como la prioridad nacional, que defendía con vehemencia. y respecto a las políticas migratorias, aseguraba que en Vox no se arrugarán y advertía de que no apoyarán la entrada o acogida de ilegales en la comunidad. «No destinaremos ni un euro de los castellanos y leoneses para alimentar el efecto llamada», decía, a la vez que advertía a quienes piensan que es posible otro PSOE. «No lo es, porque no hay PSOE bueno».. Desde el PP, Leticia García defendía la gestión de Mañueco y su aval en las urnas. «Es el presidente que necesita la región», decía, mientras destacaba que Castilla y León «está libre del Sanchismo».. Una legislatura mejor que la anterior. Tras ser investido, sus primeras palabras fueron para asegurar que esta legislatura “va a ser mejor que la anterior», y se mostraba convencido de que el nuevo gobierno de coalición de PP y Vox llevará a Castilla y León «a sus más altas cotas”.. «Ahora lo que toca es seguir trabajando», decía en los pasillos de las Cortes tras salir satisfecho del hemiciclo escoltado por la actual vicepresidenta Isabel Blanco y parte de su familia.. El Papa, también muy presente. Esta sesión de investidura ha tenido también como protagonista de excepción sin estar al Papa León XIV que se encuentra estos días en España de visita. Y es que el Sumo Pontífice apareció en muchas de las intervenciones de sus señorías, que hacían suyas algunas de las frases que el sucesor de Pedro ha dicho desde que llegara a nuetsro país el pasado sábado.. El primero en hacerlo era el propio Mañueco, cuando esta mañana durante su primera intervención decía que suscribe de la “A a la Z” el discurso y la intervención que promulgó ayer Su Santidad el Papa León XIV en el Congreso de los Diputados, mientras que el socialista Carlos Martínez hacía alusión a las palabras del pontífice de que «ninguna persona puede ser reducida a una frontera, a un origen o a una categoría administrativa”, y que «la respuesta no puede ser la exclusión”.. Entre las citas culturales del día, se nombró a Miguel de Unamuno y Luis Mateo Díez, además de a San Juan de la Cruz y Francisco de Vitoria. Y en cuanto a las anécdotas, el gurruño de papel que el socialista Martínez dejó a Mañueco en el atril del hemiciclo, en alusión al papel arrugado que devolvió Mañueco al portavoz de Vox en la pasada legislatura, David Hierro, como una forma de recordarle que ese gurruño es ahora el pacto de PP y Vox, a lo que el presidente de las Cortes, Francisco Vázquez, ordenó a los ujieres de las Cámara qu elo retiraran.. Como suele ser habitual en este tipo de debate, una amplia representación de la sociedad política y civil de Castilla y León se ha dado cita en este debate de investidura. Lo hicieron, en unos momentos u otros, además de senadores y diputados, los presidentes de las diputaciones provinciales de la Comunidad: Ávila, Carlos García; Burgos, Borja Suárez; León, Gerardo Álvarez Courel; Palencia, Ángeles Armisén, también presidenta de la Federación Regional de Municipios y Provincias (FRMP); Salamanca, Javier Iglesias; Segovia, Miguel Ángel de Vicente; Soria, Benito Serrano; Valladolid, Conrado Íscar; y Zamora, Javier Faúndez.. También lo hicieron los alcaldes de Valladolid y Salamanca, Jesús Julio Carnero y Carlos García Carbayo, respectivamente, así como el delegado del Gobierno, Nicanor Sen.. Igualmente, los secretarios autonómicos de UGT, Óscar Lobo, y CCOO, Ana Fernández, así como el presidente de CEOE Castilla y León, Santiago Aparicio, y el presidente del Consejo de Cámaras de Comercio de la Comunidad, Antonio Miguel Méndez Pozo. También se dejó ver el presidente de Asaja, Donaciano Dujo, y los responsables de las cuatro instituciones propias de la Comunidad.
El candidato ‘popular’ es elegido con la mayoría más holgada de las que ha tenido en las Cortes y asegura que el nuevo gobierno llevará a Castilla y León «a sus más altas cotas”.
El candidato ‘popular’ Alfonso Fernández Mañueco acaba de ser investido presidente de la Junta de Castilla y León tras recibir el apoyo de los procuradores de PP y Vox, que firmaron la semana pasada un acuerdo de gobierno, pese a la oposición de los socialistas, UPL, Soria YA y Por Ávila.. La votación se saldó con 47 ‘síes (33 del PP y 14 de Vox) frente a 35 ’noes’, cerró una larga sesión de investidura en las Cortes en la que Fernández Mañueco expuso su programa de gobierno y logró la confianza mayoritaria de la Cámara para continuar cuatro años más al frente de la Comunidad.. Ahora, el presidente del Parlamento, el ‘popular’ Francisco Vázquez, comunicará el resultado de este pleno al Gobierno central y a Su Majestad el Rey Felipe VI para que se proceda a su nombramiento mediante un Real Decreto Ley, que será publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE). Posteriormente, Fernández Mañueco tomará posesión de su cargo este jueves.. Durante el debate, Mañueco se comprometía, con humildad e ilusión, a seguir construyendo comunidad desde la libertad, la igualdad y la solidaridad y con el objetivo también de que la región siga siendo protagonista en el futuro de España.. Asimismo, avanzaba un Gobierno sustentado en el «contrato de legislatura» alcanzado con Vox en el que le acompañarán once personas, dos de ellos vicepresidentes, pero, sobre todo, aseguraba que será un Ejecutivo de acción, además de responsable, con coraje y liderazgo para afrontar los retos que la comunidad tiene por delante y sin «retroceso» en los derechos., en un mensaje claro a quienes critican la prioridad nacional en las ayudas.. Durante una hora y 24 minutos Mañueco desgranaba la hoja de ruta de su nuevo Gobierno, que pasa por seguir bajando impuestos y por una fiscalidad favorable para los jóvenes y el medio rural, con la vivienda como una de las prioridades y con el objetivo de consolidar una comunidad dinámica e innovadora, atractiva para vivir y trabajar, orgullosa de su historia y proyectada en el futuro.. Además, se comprometía a elaborar y aprobar los Presupuestos Generales de la comunidad durante cada año de legislatura, en un dardo a Pedro Sánchez que lleva sin aprobar unas Cuentas en España desde 2022.. El líder popular lanzaba nuevas pullas a al Gobierno de la nación al reivindicar la política útil al servicio de los ciudadanos, que respeta las leyes y apuesta por el diálogo, gobernando sin imponer, y aseguraba que su Gobierno de coalición se alejará del ruido y se rebelará para «evitar· que se normalice la «degradación» de la política española actual.. También valoraba el pacto con Vox «legitimado por las urnas» y aseguraba que defenderá los intereses de la comunidad por encima de los de sus respectivos partidos, además de priorizar las ideas que les unen por delante de las que les separan.. La prioridad nacional centraba buena parte del debate de investidura entre Mañueco y los portavoces de la oposición, y especialmente con el socialista Carlos Martínez, que debutaba en un cara a cara como jefe de la oposición en el Parlamento.. Este último pedía al líder popular que «aclare» si considera que los inmigrantes como «un problema o una solución» porque las dos cosas a la vez «es imposible», y denunciaba que PP y Vox están atentando contra la igualdad, la libertad y la dignidad humana en su pacto para sustituirlos por la prioridad nacional. «La dignidad humana, la solidaridad y los derechos humanos no tienen nacionalidad», decía el socialista, para quien Mañueco se ha entregado y sometido a los postulados de la extrema derecha de Vox.. El popular, por su parte, cargaba duramente contra Martínez, al que afeaba su tono sombrío así como que no hable para Castilla y León sino para Sánchez. «Usted y su partido son una piedra más en el muro de Sánchez, cuyo objetivo no es otro que mantenerle en el poder», decía Mañueco, quien recordaba al ex alcalde de Soria que las urnas «han puesto a cada uno en su sitio». El líder del PP reprochaba a Martínez su «desconocimiento» de la comunidad y auguraba que con esa actitud será difícil que puedan entenderse.. Y respecto a la prioridad nacional, el investido presidente desenmascaraba la «hipocresía» de los socialistas en este asunto, al poner como ejemplo que cuando el portavoz socialista era regidor de Soria exigía al menos un año de empadronamiento en la ciudad -que el popular comparaba con el arraigo- para que los inmigrantes pudieran acceder a las ayudas, para material escolar o natalidad. Una medida que extendía a los ayuntamientos socialistas de León y Palencia.. También decía que el propio Gobierno de Sánchez exige para cobrar el Ingreso Mínimo Vital la residencia en España de al menos un año antes de presentar la solicitud de la ayuda e incluso iba más allá al recordar que el expresidente Zapatero, «el faro moral del socialismo» exigía para poder acceder a las ayudas en su ley de Dependencia cinco años de residencia de España y los dos antes de presentar la solicitud.. Después llegaba el turno de los portavoces del Grupo Mixto, Ángel Ceña, Pedro Pascual y Alicia Gallego, de Soria Ya, Por Ávila y UPL, respectivamente, quienes llamaban a Mañueco a mirar más allá de Vox para llegar a acuerdos. El «sorianista» echaba en cara a Mañueco aseguraba que este nuevo Gobierno nace igual de débil e inestable que hace cuatro años y criticaba que no haya «nada» para Soria en este acuerdo.. El abulense Pedro Pascual reclamaba al popular una mayor concreción en las políticas de inmigración e infraestructuras para «evitar» el despoblamiento en el medio rural, mientras que la leonesista Alicia Gallego, que debutaba en las Cortes como procuradora y portavoz, insistía respecto a la Región Leonesa en que la sociedad quiere un cambio pero tendía la mano para llegar a acuerdos programáticos que mejoren la vida de las personas.. A todos ellos, Mañueco les trasladaba la necesidad de «unir y no dividir», les recordaba que «la unión hace la fuerza», y a los leonesistas, además, les advertía de que la Región Leonesa no es la solución ni el bálsamo de fierabrás. En este sentido, llamaba a las tres provincias a trabajar juntos para corregir desequilibrios y ofrecer oportunidades.. El portavoz de Vox, Carlos Pollán, reivindicaba el pacto alcanzado por el PP y sacaba pecho de algunas medidas que atribuía como logros de Vox en las negociaciones, como la prioridad nacional, que defendía con vehemencia. y respecto a las políticas migratorias, aseguraba que en Vox no se arrugarán y advertía de que no apoyarán la entrada o acogida de ilegales en la comunidad. «No destinaremos ni un euro de los castellanos y leoneses para alimentar el efecto llamada», decía, a la vez que advertía a quienes piensan que es posible otro PSOE. «No lo es, porque no hay PSOE bueno».. Desde el PP, Leticia García defendía la gestión de Mañueco y su aval en las urnas. «Es el presidente que necesita la región», decía, mientras destacaba que Castilla y León «está libre del Sanchismo».. Una legislatura mejor que la anterior. Tras ser investido, sus primeras palabras fueron para asegurar que esta legislatura “va a ser mejor que la anterior», y se mostraba convencido de que el nuevo gobierno de coalición de PP y Vox llevará a Castilla y León «a sus más altas cotas”.. «Ahora lo que toca es seguir trabajando», decía en los pasillos de las Cortes tras salir satisfecho del hemiciclo escoltado por la actual vicepresidenta Isabel Blanco y parte de su familia.. Esta sesión de investidura ha tenido también como protagonista de excepción sin estar al Papa León XIV que se encuentra estos días en España de visita. Y es que el Sumo Pontífice apareció en muchas de las intervenciones de sus señorías, que hacían suyas algunas de las frases que el sucesor de Pedro ha dicho desde que llegara a nuetsro país el pasado sábado.. El primero en hacerlo era el propio Mañueco, cuando esta mañana durante su primera intervención decía que suscribe de la “A a la Z” el discurso y la intervención que promulgó ayer Su Santidad el Papa León XIV en el Congreso de los Diputados, mientras que el socialista Carlos Martínez hacía alusión a las palabras del pontífice de que «ninguna persona puede ser reducida a una frontera, a un origen o a una categoría administrativa”, y que «la respuesta no puede ser la exclusión”.. Entre las citas culturales del día, se nombró a Miguel de Unamuno y Luis Mateo Díez, además de a San Juan de la Cruz y Francisco de Vitoria. Y en cuanto a las anécdotas, el gurruño de papel que el socialista Martínez dejó a Mañueco en el atril del hemiciclo, en alusión al papel arrugado que devolvió Mañueco al portavoz de Vox en la pasada legislatura, David Hierro, como una forma de recordarle que ese gurruño es ahora el pacto de PP y Vox, a lo que el presidente de las Cortes, Francisco Vázquez, ordenó a los ujieres de las Cámara qu elo retiraran.. Como suele ser habitual en este tipo de debate, una amplia representación de la sociedad política y civil de Castilla y León se ha dado cita en este debate de investidura. Lo hicieron, en unos momentos u otros, además de senadores y diputados, los presidentes de las diputaciones provinciales de la Comunidad: Ávila, Carlos García; Burgos, Borja Suárez; León, Gerardo Álvarez Courel; Palencia, Ángeles Armisén, también presidenta de la Federación Regional de Municipios y Provincias (FRMP); Salamanca, Javier Iglesias; Segovia, Miguel Ángel de Vicente; Soria, Benito Serrano; Valladolid, Conrado Íscar; y Zamora, Javier Faúndez.. También lo hicieron los alcaldes de Valladolid y Salamanca, Jesús Julio Carnero y Carlos García Carbayo, respectivamente, así como el delegado del Gobierno, Nicanor Sen.. Igualmente, los secretarios autonómicos de UGT, Óscar Lobo, y CCOO, Ana Fernández, así como el presidente de CEOE Castilla y León, Santiago Aparicio, y el presidente del Consejo de Cámaras de Comercio de la Comunidad, Antonio Miguel Méndez Pozo. También se dejó ver el presidente de Asaja, Donaciano Dujo, y los responsables de las cuatro instituciones propias de la Comunidad.
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