El Ayuntamiento de Valencia ha establecido un decálogo para desarrollar la inteligencia artificial (IA) bajo supervisión humana y sobre todo, centrado en las personas. Es ese el primero de los puntos del decálogo que exige que la inteligencia artificial este centrada en las personas, desarrollada y utilizada conforme al marco europeo, con pleno respeto a los derechos fundamentales, la dignidad humana y los valores democráticos, según ha explicado hoy el portavoz del equipo de Gobierno municipal, Juan Carlos Caballero. Además, concreta la decisión de abordar la inteligencia artificial como un cambio de modelo organizativo, y no como una mera adquisición tecnológica: con liderazgo institucional explícito, gobernanza clara de herramientas y datos, y un marco económico adaptado a los ciclos reales de esta tecnología. En el tercer punto del decálogo se exige la adopción responsable de la inteligencia artificial en los servicios municipales y entidades del sector público municipal, garantizando en todo caso la supervisión humana de las decisiones, la transparencia sobre los sistemas utilizados y la evaluación continua de sus resultados y efectos. Este compromiso se materializa ya a través del Comité de Ética y Gobernanza de la Inteligencia Artificial (CEGIA), órgano técnico colegiado que supervisa el diseño, la implantación y el uso de los sistemas de inteligencia artificial en el Ayuntamiento. El Consistorio considera además la capacitación como derecho y como prioridad, promoviendo la formación en inteligencia artificial accesible y gratuita para la ciudadanía, con atención específica a los colectivos con mayor riesgo de exclusión digital, para que esta transformación no deje a nadie atrás. Que no afecte a los trabajadores El quinto compromiso del decálogo es con el empleo público, de forma que la transformación que trae la inteligencia artificial cuente con la participación activa de los empleados públicos, mediante la formación, la recualificación y el diálogo permanente con la representación de los trabajadores. El Ayuntamiento también acompañará al tejido económico de la ciudad, en especial a la pequeña y mediana empresa, al comercio y a la hostelería de proximidad, acompañándolos en la incorporación de la inteligencia artificial «allí donde genera valor real». La ciudad será agregadora (no extractiva) de datos, gobernando los datos de titularidad municipal con garantías, al servicio del interés general, de la mejora de los servicios públicos y del fortalecimiento de la economía local. Para ello colaborará con las universidades, los centros de investigación y las entidades e infraestructuras europeas de computación e inteligencia artificial con el fin de situar a Valencia como pieza aplicada del mapa europeo de capacidades en esta tecnología, en alianza con el ecosistema innovador de la ciudad. Contra la desinformación Además, el Ayuntamiento de Valencia y su Comité de Ética velará
El Ayuntamiento cuenta ya con un Comité de Ética y Gobernanza de la Inteligencia Artificial
El Ayuntamiento de Valencia ha establecido un decálogo para desarrollar la inteligencia artificial (IA) bajo supervisión humana y sobre todo, centrado en las personas.Es ese el primero de los puntos del decálogo que exige que la inteligencia artificial este centrada en las personas, desarrollada y utilizada conforme al marco europeo, con pleno respeto a los derechos fundamentales, la dignidad humana y los valores democráticos, según ha explicado hoy el portavoz del equipo de Gobierno municipal, Juan Carlos Caballero.Además, concreta la decisión de abordar la inteligencia artificial como un cambio de modelo organizativo, y no como una mera adquisición tecnológica: con liderazgo institucional explícito, gobernanza clara de herramientas y datos, y un marco económico adaptado a los ciclos reales de esta tecnología.En el tercer punto del decálogo se exige la adopción responsable de la inteligencia artificial en los servicios municipales y entidades del sector público municipal, garantizando en todo caso la supervisión humana de las decisiones, la transparencia sobre los sistemas utilizados y la evaluación continua de sus resultados y efectos. Este compromiso se materializa ya a través del Comité de Ética y Gobernanza de la Inteligencia Artificial (CEGIA), órgano técnico colegiado que supervisa el diseño, la implantación y el uso de los sistemas de inteligencia artificial en el Ayuntamiento.El Consistorio considera además la capacitación como derecho y como prioridad, promoviendo la formación en inteligencia artificial accesible y gratuita para la ciudadanía, con atención específica a los colectivos con mayor riesgo de exclusión digital, para que esta transformación no deje a nadie atrás.Que no afecte a los trabajadoresEl quinto compromiso del decálogo es con el empleo público, de forma que la transformación que trae la inteligencia artificial cuente con la participación activa de los empleados públicos, mediante la formación, la recualificación y el diálogo permanente con la representación de los trabajadores.El Ayuntamiento también acompañará al tejido económico de la ciudad, en especial a la pequeña y mediana empresa, al comercio y a la hostelería de proximidad, acompañándolos en la incorporación de la inteligencia artificial «allí donde genera valor real».La ciudad será agregadora (no extractiva) de datos, gobernando los datos de titularidad municipal con garantías, al servicio del interés general, de la mejora de los servicios públicos y del fortalecimiento de la economía local.Para ello colaborará con las universidades, los centros de investigación y las entidades e infraestructuras europeas de computación e inteligencia artificial con el fin de situar a Valencia como pieza aplicada del mapa europeo de capacidades en esta tecnología, en alianza con el ecosistema innovador de la ciudad.Contra la desinformaciónAdemás, el Ayuntamiento de Valencia y su Comité de Ética velará por la pro
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