En Japón, donde el transporte público funciona con una precisión casi quirúrgica y el silencio es parte esencial del viaje, un nuevo estudio ha revelado qué comportamientos de los turistas resultan más molestos para los pasajeros locales. La encuesta, realizada por la Asociación de Ferrocarriles Privados de Japón a 5.202 personas, concluye que el mayor motivo de irritación es el ruido excesivo.. El 69% de los encuestados señaló que las conversaciones altas y el comportamiento caótico de algunos visitantes extranjeros son lo que más les incomoda en trenes y metros. En un país donde hablar por teléfono en el transporte público está socialmente mal visto, el contraste con turistas acostumbrados a conversaciones que en ocasiones rozan los gritos es evidente.. El 42% de los participantes mencionó que las maletas voluminosas y colocadas en lugares inapropiados son otra fuente importante de frustración. En trenes con pasillos estrechos y vagones llenos en horas punta, un equipaje mal situado puede bloquear el paso y generar tensiones.. Un 26% de los encuestados señaló que ciertas formas de sentarse —piernas muy abiertas, pies cruzados ocupando espacio ajeno o bolsos colocados en asientos vacíos— resultan especialmente irritantes. En Japón, donde el espacio personal es limitado, estas actitudes se perciben como una falta de consideración.. El concepto de ‘densha manner’: la etiqueta no escrita del tren japonés. La Organización Nacional de Turismo de Japón recuerda que hablar por teléfono en el tren está mal visto y que se espera que los pasajeros mantengan un tono de voz bajo. Este conjunto de normas sociales, conocido como ‘densha manner’, no está legislado, pero forma parte del comportamiento colectivo desde los años 60 y 70, cuando la urbanización masiva obligó a establecer códigos de convivencia.. Según Nicolas, residente en Tokio y autor del blog Japanetic, estas normas se consolidaron durante el auge urbano del país, influenciadas por valores budistas y confucianos que priorizan la armonía del grupo. Las compañías ferroviarias reforzaron estos hábitos mediante campañas que promovían el silencio y el orden.. Los turistas rara vez son confrontados, pero sí reciben “miradas frías”. Aunque los japoneses suelen evitar la confrontación directa, quienes rompen estas normas suelen recibir las llamadas “cold eyes”: miradas de desaprobación que dejan claro el malestar sin necesidad de palabras.. Para muchos turistas occidentales el silencio en los trenes puede resultar sorprendente. En países donde las conversaciones intensas o incluso las llamadas en altavoz son habituales, adaptarse a la etiqueta japonesa requiere un pequeño esfuerzo.. Si estás planeando viajar a Japón, la encuesta deja claro qué esperan los locales: mantener el volumen bajo, colocar el equipaje sin bloquear el paso, respetar el espacio ajeno y evitar quedarse en la puerta cuando otros necesitan entrar o salir. Puede que nadie te diga nada, pero las miradas lo dirán todo.
Una encuesta realizada por Asociación de Ferrocarriles Privados de Japón reveló las acciones que más irritan a los habitantes locales
En Japón, donde el transporte público funciona con una precisión casi quirúrgica y el silencio es parte esencial del viaje, un nuevo estudio ha revelado qué comportamientos de los turistas resultan más molestos para los pasajeros locales. La encuesta, realizada por la Asociación de Ferrocarriles Privados de Japón a 5.202 personas, concluye que el mayor motivo de irritación es el ruido excesivo.. El 69% de los encuestados señaló que las conversaciones altas y el comportamiento caótico de algunos visitantes extranjeros son lo que más les incomoda en trenes y metros. En un país donde hablar por teléfono en el transporte público está socialmente mal visto, el contraste con turistas acostumbrados a conversaciones que en ocasiones rozan los gritos es evidente.. El 42% de los participantes mencionó que las maletas voluminosas y colocadas en lugares inapropiados son otra fuente importante de frustración. En trenes con pasillos estrechos y vagones llenos en horas punta, un equipaje mal situado puede bloquear el paso y generar tensiones.. Un 26% de los encuestados señaló que ciertas formas de sentarse —piernas muy abiertas, pies cruzados ocupando espacio ajeno o bolsos colocados en asientos vacíos— resultan especialmente irritantes. En Japón, donde el espacio personal es limitado, estas actitudes se perciben como una falta de consideración.. El concepto de ‘densha manner’: la etiqueta no escrita del tren japonés. La Organización Nacional de Turismo de Japón recuerda que hablar por teléfono en el tren está mal visto y que se espera que los pasajeros mantengan un tono de voz bajo. Este conjunto de normas sociales, conocido como ‘densha manner’, no está legislado, pero forma parte del comportamiento colectivo desde los años 60 y 70, cuando la urbanización masiva obligó a establecer códigos de convivencia.. Según Nicolas, residente en Tokio y autor del blog Japanetic, estas normas se consolidaron durante el auge urbano del país, influenciadas por valores budistas y confucianos que priorizan la armonía del grupo. Las compañías ferroviarias reforzaron estos hábitos mediante campañas que promovían el silencio y el orden.. Los turistas rara vez son confrontados, pero sí reciben “miradas frías”. Aunque los japoneses suelen evitar la confrontación directa, quienes rompen estas normas suelen recibir las llamadas “cold eyes”: miradas de desaprobación que dejan claro el malestar sin necesidad de palabras.. Para muchos turistas occidentales el silencio en los trenes puede resultar sorprendente. En países donde las conversaciones intensas o incluso las llamadas en altavoz son habituales, adaptarse a la etiqueta japonesa requiere un pequeño esfuerzo.. Si estás planeando viajar a Japón, la encuesta deja claro qué esperan los locales: mantener el volumen bajo, colocar el equipaje sin bloquear el paso, respetar el espacio ajeno y evitar quedarse en la puerta cuando otros necesitan entrar o salir. Puede que nadie te diga nada, pero las miradas lo dirán todo.
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