La vuelta al cole no solo implica preparar libros, uniformes y horarios. Para las familias también supone volver a organizar el uso de los dispositivos digitales de los menores. En Cataluña, donde el curso escolar comenzará a partir del próximo 8 de septiembre, más de la mitad de las familias (55,3%) considera que la principal norma que debería incluir un acuerdo familiar sobre tecnología es establecer un límite diario de tiempo de uso.. Así se desprende del estudio ‘El primer móvil en las familias españolas: edad, normas y condiciones’, elaborado por la compañía española de tecnología para familias SPC. El informe refleja que, aunque el uso de los móviles durante el horario lectivo está actualmente prohibido prácticamente en todo el país, no existe una regulación que acompañe a los menores en el ámbito doméstico, por lo que son las propias familias las que deben decidir cómo, cuándo y para qué se utilizan las pantallas.. En Cataluña, la segunda condición más elegida por las familias sería prohibir el móvil durante las comidas, una medida respaldada por el 46,1% de los encuestados. En tercer lugar aparece la prohibición durante el horario de clase y estudio, con un 43,3%. Las prioridades coinciden con las de la media nacional, aunque con un orden diferente.. Un acuerdo entre padres e hijos. SPC defiende que estas normas deberían establecerse mediante una conversación familiar antes de entregar el dispositivo al menor. La propuesta pasa por convertir los límites en un compromiso compartido y no simplemente en una lista de prohibiciones impuesta por los padres.. La docente y experta en bienestar digital Laura Cuesta Cano, en colaboración con SPC, plantea seis recomendaciones para establecer un acuerdo familiar de cara a la vuelta al cole. La primera consiste en que los compromisos sean bidireccionales: si los menores deben respetar determinados límites, los adultos también deberían cumplir los suyos, como apartar el móvil durante los momentos de convivencia familiar.. La segunda recomendación es establecer una rutina con horarios claros que incluya tanto el uso de dispositivos como las tareas escolares, las actividades extraescolares y el tiempo de ocio. También se propone adaptar los tiempos de utilización de las pantallas a la edad y madurez del menor y explicar siempre el motivo de cada límite.. Entre las medidas planteadas también figura establecer espacios y momentos libres de pantallas, especialmente durante las comidas, las reuniones familiares y en las habitaciones de los más pequeños. Además, se recomienda desconectar los dispositivos antes de dormir, desactivando las notificaciones o activando el modo avión cuando sea necesario dejar el aparato en la habitación. El tiempo de desconexión aconsejado es de al menos una hora y media antes de acostarse.. La última recomendación pasa por fomentar alternativas de ocio compartido, como practicar deporte o jugar en familia, con el objetivo de reforzar las habilidades sociales y favorecer más tiempo juntos.. Cuesta Cano considera que imponer las normas no es la fórmula más eficaz y apuesta por negociar y consensuar los acuerdos con los hijos, explicándoles las razones de cada decisión. La experta también destaca el papel de los adultos como referentes, ya que los menores aprenden por imitación.. El primer móvil como una decisión familiar. A partir de estas recomendaciones, SPC y Laura Cuesta Cano han desarrollado el Compromiso Digital Familiar por Edades, una guía práctica de acceso gratuito a través de la web de la compañía. La propuesta plantea que el primer móvil no debe entenderse necesariamente como una fecha concreta marcada en el calendario, sino como el resultado de una conversación familiar en la que tanto padres como hijos asumen compromisos.. La compañía también cuenta con los dispositivos WUUM ONE y WUUM TAB, integrados en un ecosistema que incorpora la aplicación de acompañamiento parental SPC Circles. Esta herramienta permite gestionar los tiempos de uso, supervisar aplicaciones, aprobar contactos y establecer normas para toda la familia.. El WUUM ONE está concebido como un dispositivo evolutivo que comienza como reproductor de música y puede incorporar progresivamente funciones hasta convertirse en el primer smartphone del menor. Los padres pueden activar esas funciones de manera gradual, según la edad y madurez del niño. Por su parte, el WUUM TAB completa la propuesta como una tableta orientada a las primeras experiencias de aprendizaje y ocio digital seguro.. La aplicación también incluye un sistema de comunicación familiar basado en círculos de confianza. Los menores pueden comunicarse con contactos previamente autorizados por sus padres y compartir fotografías dentro de esos espacios privados, que cuentan con restricciones para evitar que las imágenes sean reenviadas fuera del círculo o que se realicen capturas de pantalla.
El 55,3% apuesta por establecer un límite diario de uso, mientras que el 46,1% quiere prohibir los dispositivos durante las comidas
La vuelta al cole no solo implica preparar libros, uniformes y horarios. Para las familias también supone volver a organizar el uso de los dispositivos digitales de los menores. En Cataluña, donde el curso escolar comenzará a partir del próximo 8 de septiembre, más de la mitad de las familias (55,3%) considera que la principal norma que debería incluir un acuerdo familiar sobre tecnología es establecer un límite diario de tiempo de uso.. Así se desprende del estudio ‘El primer móvil en las familias españolas: edad, normas y condiciones’, elaborado por la compañía española de tecnología para familias SPC. El informe refleja que, aunque el uso de los móviles durante el horario lectivo está actualmente prohibido prácticamente en todo el país, no existe una regulación que acompañe a los menores en el ámbito doméstico, por lo que son las propias familias las que deben decidir cómo, cuándo y para qué se utilizan las pantallas.. En Cataluña, la segunda condición más elegida por las familias sería prohibir el móvil durante las comidas, una medida respaldada por el 46,1% de los encuestados. En tercer lugar aparece la prohibición durante el horario de clase y estudio, con un 43,3%. Las prioridades coinciden con las de la media nacional, aunque con un orden diferente.. Un acuerdo entre padres e hijos. SPC defiende que estas normas deberían establecerse mediante una conversación familiar antes de entregar el dispositivo al menor. La propuesta pasa por convertir los límites en un compromiso compartido y no simplemente en una lista de prohibiciones impuesta por los padres.. La docente y experta en bienestar digital Laura Cuesta Cano, en colaboración con SPC, plantea seis recomendaciones para establecer un acuerdo familiar de cara a la vuelta al cole. La primera consiste en que los compromisos sean bidireccionales: si los menores deben respetar determinados límites, los adultos también deberían cumplir los suyos, como apartar el móvil durante los momentos de convivencia familiar.. La segunda recomendación es establecer una rutina con horarios claros que incluya tanto el uso de dispositivos como las tareas escolares, las actividades extraescolares y el tiempo de ocio. También se propone adaptar los tiempos de utilización de las pantallas a la edad y madurez del menor y explicar siempre el motivo de cada límite.. Entre las medidas planteadas también figura establecer espacios y momentos libres de pantallas, especialmente durante las comidas, las reuniones familiares y en las habitaciones de los más pequeños. Además, se recomienda desconectar los dispositivos antes de dormir, desactivando las notificaciones o activando el modo avión cuando sea necesario dejar el aparato en la habitación. El tiempo de desconexión aconsejado es de al menos una hora y media antes de acostarse.. La última recomendación pasa por fomentar alternativas de ocio compartido, como practicar deporte o jugar en familia, con el objetivo de reforzar las habilidades sociales y favorecer más tiempo juntos.. Cuesta Cano considera que imponer las normas no es la fórmula más eficaz y apuesta por negociar y consensuar los acuerdos con los hijos, explicándoles las razones de cada decisión. La experta también destaca el papel de los adultos como referentes, ya que los menores aprenden por imitación.. El primer móvil como una decisión familiar. A partir de estas recomendaciones, SPC y Laura Cuesta Cano han desarrollado el Compromiso Digital Familiar por Edades, una guía práctica de acceso gratuito a través de la web de la compañía. La propuesta plantea que el primer móvil no debe entenderse necesariamente como una fecha concreta marcada en el calendario, sino como el resultado de una conversación familiar en la que tanto padres como hijos asumen compromisos.. La compañía también cuenta con los dispositivos WUUM ONE y WUUM TAB, integrados en un ecosistema que incorpora la aplicación de acompañamiento parental SPC Circles. Esta herramienta permite gestionar los tiempos de uso, supervisar aplicaciones, aprobar contactos y establecer normas para toda la familia.. El WUUM ONE está concebido como un dispositivo evolutivo que comienza como reproductor de música y puede incorporar progresivamente funciones hasta convertirse en el primer smartphone del menor. Los padres pueden activar esas funciones de manera gradual, según la edad y madurez del niño. Por su parte, el WUUM TAB completa la propuesta como una tableta orientada a las primeras experiencias de aprendizaje y ocio digital seguro.. La aplicación también incluye un sistema de comunicación familiar basado en círculos de confianza. Los menores pueden comunicarse con contactos previamente autorizados por sus padres y compartir fotografías dentro de esos espacios privados, que cuentan con restricciones para evitar que las imágenes sean reenviadas fuera del círculo o que se realicen capturas de pantalla.
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