El conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, Miguel Barrachina, ha anunciado la constitución de un grupo de expertos destinado a evaluar de forma integral la situación de la plaga del ‘cucat’ en los cultivos de arroz de la Albufera, tras los avisos de un incremento de los daños causados por esta polilla.. En un comunicado, el conseller ha destacado la «rápida respuesta del Servicio de Sanidad Vegetal de la Conselleria, que desde la primera detección del problema ha intensificado los trabajos de campo para auditar la eficacia del sistema de confusión sexual, empleado para el control de esta plaga, y determinar el alcance de las afecciones».. Las inspecciones llevadas a cabo en más de 90 parcelas arrojan una media global de daño del 2,3 %. En Cullera, identificada como la zona de mayor impacto, la media se sitúa en el 6 %, detectándose un nivel máximo registrado de un 15 %. Asimismo, los técnicos han identificado en estas áreas daños leves causados por anoxia (falta de oxígeno) y por el hongo de la piricularia, cuyos efectos visuales en la planta pueden confundirse con los del ‘cucat’. Barrachina subraya que “el método de control empleado es exactamente el mismo que el año pasado, una campaña que resultó sumamente exitosa y con daños notablemente inferiores a ejercicios anteriores”.. La Conselleria invierte 400.000 euros en esta campaña, que constituye una de las principales actuaciones de sanidad vegetal dirigidas al cultivo del arroz. Se han instalado, entre los meses de mayo y junio, cerca de 153.000 difusores de feromonas en una superficie superior a 15.300 hectáreas de arrozal situadas en el entorno del parque natural de l’Albufera y en los marjales de Pego-Oliva y La Llosa-Xilxes, permitiendo una reducción del 99,2 % del uso de productos fitosanitarios.. Actualmente, se realizan pruebas de la concentración de la feromona aire para medir la capacidad real de difusión. Los datos técnicos avalan el sistema: aunque se han instalado menos varetas sobre el terreno, la dosis de producto se ha duplicado respecto a los sistemas antiguos, pasando de 7,75 gramos de feromona por hectárea a 15 gramos.. Los trabajos de campo han revelado que en las áreas con mayor índice de daño han desaparecido numerosas varetas ubicadas en los lindes. Estas pérdidas se atribuyen a labores de desbroce en caminos, al tránsito de maquinaria pesada y a posibles sustracciones puntuales que rompen la protección de feromonas y, con ella, la eficacia del sistema.. «Nuestra prioridad es ofrecer certezas científicas y respaldo absoluto a los arroceros. Este grupo de expertos evaluará todos los datos recabados para entender al detalle el comportamiento de la plaga esta temporada y garantizar la eficacia de nuestros métodos de protección», ha asegurado el conseller Miguel Barrachina.
El nivel máximo de afección ha sido del 15% en parcelas de Cullera
El conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, Miguel Barrachina, ha anunciado la constitución de un grupo de expertos destinado a evaluar de forma integral la situación de la plaga del ‘cucat’ en los cultivos de arroz de la Albufera, tras los avisos de un incremento de los daños causados por esta polilla.. En un comunicado, el conseller ha destacado la «rápida respuesta del Servicio de Sanidad Vegetal de la Conselleria, que desde la primera detección del problema ha intensificado los trabajos de campo para auditar la eficacia del sistema de confusión sexual, empleado para el control de esta plaga, y determinar el alcance de las afecciones».. Las inspecciones llevadas a cabo en más de 90 parcelas arrojan una media global de daño del 2,3 %. En Cullera, identificada como la zona de mayor impacto, la media se sitúa en el 6 %, detectándose un nivel máximo registrado de un 15 %. Asimismo, los técnicos han identificado en estas áreas daños leves causados por anoxia (falta de oxígeno) y por el hongo de la piricularia, cuyos efectos visuales en la planta pueden confundirse con los del ‘cucat’. Barrachina subraya que “el método de control empleado es exactamente el mismo que el año pasado, una campaña que resultó sumamente exitosa y con daños notablemente inferiores a ejercicios anteriores”.. La Conselleria invierte 400.000 euros en esta campaña, que constituye una de las principales actuaciones de sanidad vegetal dirigidas al cultivo del arroz. Se han instalado, entre los meses de mayo y junio, cerca de 153.000 difusores de feromonas en una superficie superior a 15.300 hectáreas de arrozal situadas en el entorno del parque natural de l’Albufera y en los marjales de Pego-Oliva y La Llosa-Xilxes, permitiendo una reducción del 99,2 % del uso de productos fitosanitarios.. Actualmente, se realizan pruebas de la concentración de la feromona aire para medir la capacidad real de difusión. Los datos técnicos avalan el sistema: aunque se han instalado menos varetas sobre el terreno, la dosis de producto se ha duplicado respecto a los sistemas antiguos, pasando de 7,75 gramos de feromona por hectárea a 15 gramos.. Los trabajos de campo han revelado que en las áreas con mayor índice de daño han desaparecido numerosas varetas ubicadas en los lindes. Estas pérdidas se atribuyen a labores de desbroce en caminos, al tránsito de maquinaria pesada y a posibles sustracciones puntuales que rompen la protección de feromonas y, con ella, la eficacia del sistema.. «Nuestra prioridad es ofrecer certezas científicas y respaldo absoluto a los arroceros. Este grupo de expertos evaluará todos los datos recabados para entender al detalle el comportamiento de la plaga esta temporada y garantizar la eficacia de nuestros métodos de protección», ha asegurado el conseller Miguel Barrachina.
Noticias de la Comunidad Valenciana en La Razón
