Los jurados de la trigésimo octava edición de los Premios Rey Jaime I, entre los que se encuentran 25 premios Nobel, han advertido sobre la creciente amenaza que supone la desinformación para la ciencia y la sociedad, y han reclamado normas éticas que garanticen un desarrollo responsable de la inteligencia artificial.. Los miembros de los diferentes jurados han firmado este martes una declaración conjunta, previa al acto en el que darán a conocer los galardonados con 100.000 euros en cada una de sus siete categorías (Investigación Básica, Economía, Investigación Biomédica, Investigación Clínica y Salud Pública, Protección del Medio Ambiente, Nuevas Tecnologías y Revelación Empresarial).. Como cada año, los jurados de estos premios han trasladado a la sociedad una reflexión sobre uno de los grandes desafíos de nuestro tiempo, y en esta ocasión, el texto pone el foco en la pérdida de confianza hacia la ciencia y en el impacto que las nuevas tecnologías pueden tener tanto en la generación de conocimiento como en la propagación de información falsa.. Bajo el título ‘La Ciencia bajo amenaza’, la declaración recuerda que la ciencia ha sido históricamente la principal fuente de progreso humano y «la esperanza para hacer frente a todas las aflicciones de la humanidad».. Sin embargo, advierte de que la ciencia se encuentra «amenazada», pues se enfrenta «a una desconfianza cada vez mayor por parte de la sociedad», un problema que consideran, «irónicamente, una herida autoinfligida».. «El éxito de la ciencia en la difusión de la información, gracias a la creación de internet, es su propia perdición. La desinformación, incluidas las noticias falsas y las teorías conspirativas, se difunde con la misma rapidez», lamentan, y apuntan a que la IA, «otro gran éxito de la ciencia», amplifica el problema.. Así, señalan que la IA ha aportado «grandes beneficios a la ciencia y promete mucho más», ya que acelera la búsqueda, el análisis y la codificación, pero, al mismo tiempo, «permite una desinformación sofisticada y engañosa de todo tipo: audio, imagen y vídeo», y creen que corresponde a los programadores de IA mitigar esta amenaza.. Aseguran que la inteligencia artificial «debe ser una herramienta eficaz y favorable que ayude a la inteligencia humana a descubrir, crear e innovar, y no un instrumento al servicio de poderes sin control que persiguen objetivos indignos».. Por ello, hacen un llamamiento a los gobiernos, a los desarrolladores de inteligencia artificial y a todas las partes interesadas para que establezcan «normas éticas que conviertan a la IA en una herramienta maravillosa que fomente la creatividad y la comunicación entre los seres humanos, en lugar de un instrumento malévolo de dominación que destruya los valores que hacen que merezca la pena vivir en nuestras sociedades».. La declaración ha sido suscrita por los miembros de los jurados reunidos en Valencia con motivo de la trigésimo octava edición de los Premios Rei Jaume I, una edición histórica que ha contado con la participación de 25 premios Nobel, la mayor cifra registrada desde la creación de estos galardones, han destacado desde la organización.
Los expertos denuncian que la ciencia se encuentra «amenazada» y se enfrenta «a una desconfianza cada vez mayor por parte de la sociedad»
Los jurados de la trigésimo octava edición de los Premios Rey Jaime I, entre los que se encuentran 25 premios Nobel, han advertido sobre la creciente amenaza que supone la desinformación para la ciencia y la sociedad, y han reclamado normas éticas que garanticen un desarrollo responsable de la inteligencia artificial.. Los miembros de los diferentes jurados han firmado este martes una declaración conjunta, previa al acto en el que darán a conocer los galardonados con 100.000 euros en cada una de sus siete categorías (Investigación Básica, Economía, Investigación Biomédica, Investigación Clínica y Salud Pública, Protección del Medio Ambiente, Nuevas Tecnologías y Revelación Empresarial).. Como cada año, los jurados de estos premios han trasladado a la sociedad una reflexión sobre uno de los grandes desafíos de nuestro tiempo, y en esta ocasión, el texto pone el foco en la pérdida de confianza hacia la ciencia y en el impacto que las nuevas tecnologías pueden tener tanto en la generación de conocimiento como en la propagación de información falsa.. Bajo el título ‘La Ciencia bajo amenaza’, la declaración recuerda que la ciencia ha sido históricamente la principal fuente de progreso humano y «la esperanza para hacer frente a todas las aflicciones de la humanidad».. Sin embargo, advierte de que la ciencia se encuentra «amenazada», pues se enfrenta «a una desconfianza cada vez mayor por parte de la sociedad», un problema que consideran, «irónicamente, una herida autoinfligida».. «El éxito de la ciencia en la difusión de la información, gracias a la creación de internet, es su propia perdición. La desinformación, incluidas las noticias falsas y las teorías conspirativas, se difunde con la misma rapidez», lamentan, y apuntan a que la IA, «otro gran éxito de la ciencia», amplifica el problema.. Así, señalan que la IA ha aportado «grandes beneficios a la ciencia y promete mucho más», ya que acelera la búsqueda, el análisis y la codificación, pero, al mismo tiempo, «permite una desinformación sofisticada y engañosa de todo tipo: audio, imagen y vídeo», y creen que corresponde a los programadores de IA mitigar esta amenaza.. Aseguran que la inteligencia artificial «debe ser una herramienta eficaz y favorable que ayude a la inteligencia humana a descubrir, crear e innovar, y no un instrumento al servicio de poderes sin control que persiguen objetivos indignos».. Por ello, hacen un llamamiento a los gobiernos, a los desarrolladores de inteligencia artificial y a todas las partes interesadas para que establezcan «normas éticas que conviertan a la IA en una herramienta maravillosa que fomente la creatividad y la comunicación entre los seres humanos, en lugar de un instrumento malévolo de dominación que destruya los valores que hacen que merezca la pena vivir en nuestras sociedades».. La declaración ha sido suscrita por los miembros de los jurados reunidos en Valencia con motivo de la trigésimo octava edición de los Premios Rei Jaume I, una edición histórica que ha contado con la participación de 25 premios Nobel, la mayor cifra registrada desde la creación de estos galardones, han destacado desde la organización.
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