El número de accidentes provocados por animales en las carreteras de Castilla y León casi se ha duplicado en la última década, al pasar de los 6.622 siniestros contabilizados en el año 2015 a los 12.292 del 2024. Además, las vías de la Comunidad concentran el 34 por ciento del total de los siniestros de este tipo que se registran en España, con la provincia de Burgos a la cabeza con 2.350 siniestros, según los datos de un informe de la Dirección General de Tráfico (DGT) al que ha tenido acceso Ical.. Tras Castilla y León, se sitúa Galicia con 5.523 siniestros (15,9 por ciento del total), Castilla-La Mancha, con 4.087 (11,3 por ciento); Aragón, donde se contabilizaron 3.328 (9,2 por ciento); Andalucía, que sumó 3.328 (7,1 por ciento), la Comunidad Valenciana, con 2.710, que representan el 6 por ciento, y Extremadura, con 1.604 (4,4 por ciento).. Por provincias, Burgos fue la provincia que sumó más accidentes provocados por animales con 2.350, por delante de León (2.179), Soria (1.475), Zamora (1.344) y Segovia (1.329). En el extremo opuesto aparece Salamanca con 648 siniestros, seguida de Ávila (739). En Valladolid fueron 1.113 y en Palencia (1.115).. Para el presidente de la Federación de Caza de Castilla y León, Santiago Iturmendi, detrás del incremento de este tipo de accidentes está la pasividad de las administraciones, ya que existen medidas que podrían reducir este tipo de siniestros, como la correcta señalización de los puntos negros. En este sentido, aseguró que aunque son de sobra conocidos por la DGT, “ya que animales como los jabalíes siempre cruzan las carreteras por los mismos sitios y a las mismas horas”, no están bien señalizados.. Además, también consideró fundamental un incremento de la presión cinegética sobre especies como el jabalí, el corzo y el ciervo, con periodos más largos en los que esté permitida su caza, y la instalación, como en la mayoría de países europeos, de pasos elevados para la fauna, “algo que aquí apenas se conoce”.. Pero además de los accidentes de tráfico y de los cuantiosos daños que provocan en los cultivos, Iturmendi advirtió que el problema más grave al que se puede enfrentar Castilla y León y España es a la posibilidad de que un brote de peste porcina afecte a los jabalíes, algo que la convertiría en “incontrolable”.. Responsabilidad. Por su parte, el presidente de Automovilistas Europeos Asociados (AEA), Mario Arnaldo, argumenta que el detonante del incremento exponencial de los accidentes de tráfico provocados por animales es el cambio legislativo que se produjo en el año 2006, por el que los cotos de caza y los propietarios de los terrenos dejaron tener responsabilidad en este tipo de siniestros, asumiéndola toda el conductor. “Por este motivo, ni las administraciones, ni los cotos de caza, que son quienes podría adoptar medidas preventivas, toman cartas en el asunto”, aseveró.. En este sentido, Arnaldo argumentó que no es lógico que cuando el accidente es causado por un perro que se escapa de su dueño, el responsable del siniestro es el propietario del can mientras que si se trata de un jabalí o de un corzo, el responsable siempre es el conductor y no el coto de caza, salvo que haya tenido lugar una batida.. Además, apuntó que desde AEA se viene reclamando a la DGT campañas de divulgación para informar a los conductores cuál son los puntos que tienen una mayor siniestralidad, dado que estamos ante un problema de seguridad vial de “primera magnitud”.. Carreteras. Por carreteras y teniendo en cuenta tramos de cinco kilómetros, nueve de las veinte más peligrosas se sitúan en Castilla y León. En primer lugar, según el informe de la DGT, aparece un tramo de la N-110 en Segovia, entre los kilómetros 108 y 113, con 35 siniestros, seguida de la N-122 (km. 318-323) en Valladolid, con 31 y la N-234 en Burgos (km.475-480), con 24. En Burgos también aparece la N-622 (km. 49-54) y la BU-120 (km. 4-9); en Valladolid la CL-600 (km.18-23) y en León, la N-6 (km 393-398) y la N-630 (133-138).. En el informe de la DGT también aparece los tramos de un kilómetro que más accidentes concentran. En este caso, de los veinte más peligrosos once se sitúan en Castilla y León. Tres en la provincia de Burgos, dos en Ávila, León y Valladolid, y uno en Palencia.
Uno de cada tres siniestros de este tipo que se registra en España tiene lugar en vías de Castilla y León
El número de accidentes provocados por animales en las carreteras de Castilla y León casi se ha duplicado en la última década, al pasar de los 6.622 siniestros contabilizados en el año 2015 a los 12.292 del 2024. Además, las vías de la Comunidad concentran el 34 por ciento del total de los siniestros de este tipo que se registran en España, con la provincia de Burgos a la cabeza con 2.350 siniestros, según los datos de un informe de la Dirección General de Tráfico (DGT) al que ha tenido acceso Ical.. Tras Castilla y León, se sitúa Galicia con 5.523 siniestros (15,9 por ciento del total), Castilla-La Mancha, con 4.087 (11,3 por ciento); Aragón, donde se contabilizaron 3.328 (9,2 por ciento); Andalucía, que sumó 3.328 (7,1 por ciento), la Comunidad Valenciana, con 2.710, que representan el 6 por ciento, y Extremadura, con 1.604 (4,4 por ciento).. Por provincias, Burgos fue la provincia que sumó más accidentes provocados por animales con 2.350, por delante de León (2.179), Soria (1.475), Zamora (1.344) y Segovia (1.329). En el extremo opuesto aparece Salamanca con 648 siniestros, seguida de Ávila (739). En Valladolid fueron 1.113 y en Palencia (1.115).. Para el presidente de la Federación de Caza de Castilla y León, Santiago Iturmendi, detrás del incremento de este tipo de accidentes está la pasividad de las administraciones, ya que existen medidas que podrían reducir este tipo de siniestros, como la correcta señalización de los puntos negros. En este sentido, aseguró que aunque son de sobra conocidos por la DGT, “ya que animales como los jabalíes siempre cruzan las carreteras por los mismos sitios y a las mismas horas”, no están bien señalizados.. Además, también consideró fundamental un incremento de la presión cinegética sobre especies como el jabalí, el corzo y el ciervo, con periodos más largos en los que esté permitida su caza, y la instalación, como en la mayoría de países europeos, de pasos elevados para la fauna, “algo que aquí apenas se conoce”.. Pero además de los accidentes de tráfico y de los cuantiosos daños que provocan en los cultivos, Iturmendi advirtió que el problema más grave al que se puede enfrentar Castilla y León y España es a la posibilidad de que un brote de peste porcina afecte a los jabalíes, algo que la convertiría en “incontrolable”.. Responsabilidad. Por su parte, el presidente de Automovilistas Europeos Asociados (AEA), Mario Arnaldo, argumenta que el detonante del incremento exponencial de los accidentes de tráfico provocados por animales es el cambio legislativo que se produjo en el año 2006, por el que los cotos de caza y los propietarios de los terrenos dejaron tener responsabilidad en este tipo de siniestros, asumiéndola toda el conductor. “Por este motivo, ni las administraciones, ni los cotos de caza, que son quienes podría adoptar medidas preventivas, toman cartas en el asunto”, aseveró.. En este sentido, Arnaldo argumentó que no es lógico que cuando el accidente es causado por un perro que se escapa de su dueño, el responsable del siniestro es el propietario del can mientras que si se trata de un jabalí o de un corzo, el responsable siempre es el conductor y no el coto de caza, salvo que haya tenido lugar una batida.. Además, apuntó que desde AEA se viene reclamando a la DGT campañas de divulgación para informar a los conductores cuál son los puntos que tienen una mayor siniestralidad, dado que estamos ante un problema de seguridad vial de “primera magnitud”.. Carreteras. Por carreteras y teniendo en cuenta tramos de cinco kilómetros, nueve de las veinte más peligrosas se sitúan en Castilla y León. En primer lugar, según el informe de la DGT, aparece un tramo de la N-110 en Segovia, entre los kilómetros 108 y 113, con 35 siniestros, seguida de la N-122 (km. 318-323) en Valladolid, con 31 y la N-234 en Burgos (km.475-480), con 24. En Burgos también aparece la N-622 (km. 49-54) y la BU-120 (km. 4-9); en Valladolid la CL-600 (km.18-23) y en León, la N-6 (km 393-398) y la N-630 (133-138).. En el informe de la DGT también aparece los tramos de un kilómetro que más accidentes concentran. En este caso, de los veinte más peligrosos once se sitúan en Castilla y León. Tres en la provincia de Burgos, dos en Ávila, León y Valladolid, y uno en Palencia.
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