Después de una jornada intensiva de desinfección en la casa y en el baño, el olor a alcantarilla sigue apareciendo y no sabes exactamente de dónde viene. Muchas personas piensan que el origen del problema está en el inodoro o en los grifos, pero la realidad es otra.. Existen varios problemas que pueden causar esta desagradable realidad, desde una acumulación de residuos a un sifón sin agua.. Causas por las que huele mal en el baño. El sifón se ha secado. El sifón es un dispositivo hidráulico que generalmente tiene forma de «U» y está diseñado para retener una pequeña cantidad de agua que impide que los malos olores y gases de las cañerías salgan al exterior a través de los desagües.. Debajo de cada lavabo, ducha, bañera o fregadero suele haber uno y el problema puede aparece cuando un desagüe permanece semanas o meses sin utilizarse. El agua que queda en la curva se evapora y el olor sube por las tuberías. Suele ocurrir en baños de invitados que se utilizan poco o en los baños de viviendas que pasan mucho tiempo vacías, como es el caso de las segundas residencias.. La solución es sencilla. Basta con abrir los grifos de los baños y dejar correr el agua durante un minuto o verter varios litros directamente.. La tubería acumula restos de jabón, pelo y bacterias. Si a pesar de todo el olor continúa, el problema podría estar en el interior de las tuberías. Con el paso del tiempo las tuberías acumulan residuos por:. Acondicionadores.. Champús.. Cabello largo.. Pasta de dientes.. Jabón.. Bacterias.. Estos restos acumulados se descomponen poco a poco y son los que generan malos olores. Para eliminarlos se recomienda limpiar el desagüe frecuentemente (mínimo un par de veces al año, en función del uso que se haga) y utilizar agua caliente. En los casos más persistentes los limpiadores enzimáticos suelen tener mucha eficacia al descomponer materia orgánica adherida a las paredes de la tubería.. Un problema de ventilación poco conocido. Muchos residentes desconocen que las instalaciones de saneamiento cuentan con sistemas de ventilación cuya función principal es equilibrar la presión dentro de las tuberías y permitir una correcta circulación de aire.. Cuando esta ventilación se obstruye pueden aparecer goteos al tirar de la cadena, lentitud del desagüe al tragar y olores incluso después de echar agua. En estos casos suele ser necesario llamar a un profesional para que revise lo que sucede.. Si el olor viene del váter. Si al entrar al baño huele mal cerca del váter, conviene revisar un par de cosas para cerciorarse de que el problema no es del urinario. Una de ellas es la junta que conecta la taza con la tubería de evacuación puede deteriorarse con el paso de los años o desplazarse ligeramente.. Cuando esto ocurre, los gases de tuberías mayores o alcantarillado salen hacia el baño provocando el mal olor. Una señal para identificar esto es que la taza se mueva ligeramente al empujarla con las manos.. El sifón presenta fugas. Algo que suele pasar desapercibido se encuentra debajo del lavabo. Si aparece un charco de agua debajo del fregadero, manchas de humedad o restos de agua en las conexiones de la tubería, es posible que exista una grieta o una unión defectuosa.. Aunque la abertura sea mínima, puede ser suficiente para que los malos olores entren en la estancia. En muchos casos basta con apretar las conexiones o sustituir el sifón.. Cuándo llamar a un fontanero por un problema de olores. Muchos problemas tienen solución sencilla pero otros en los que conviene solicitar ayuda profesional. En estos casos es recomendable contactar con un especialista cuando:. El olor vuelve pocas horas después de echar agua en el desagüe.. Varias zonas de la vivienda presentan el mismo problema.. Se escuchan gorgoteos frecuentes en las tuberías.. Existen señales de humedad o filtraciones.. Se sospecha una avería en la ventilación del sistema.. Tapar el olor con ambientadores, velas y demás productos perfumados puede ser una solución momentánea, a corto plazo, pero sin olvidarse de buscar el origen real para atajarlo lo antes posible y acabar con ese desagradable olor que impregna toda la casa.
Limpiar el lavabo, la ducha y el inodoro no siempre evita los malos olores en el baño
Después de una jornada intensiva de desinfección en la casa y en el baño, el olor a alcantarilla sigue apareciendo y no sabes exactamente de dónde viene. Muchas personas piensan que el origen del problema está en el inodoro o en los grifos, pero la realidad es otra.. Existen varios problemas que pueden causar esta desagradable realidad, desde una acumulación de residuos a un sifón sin agua.. Causas por las que huele mal en el baño. El sifón se ha secado. El sifón es un dispositivo hidráulico que generalmente tiene forma de «U» y está diseñado para retener una pequeña cantidad de agua que impide que los malos olores y gases de las cañerías salgan al exterior a través de los desagües.. Debajo de cada lavabo, ducha, bañera o fregadero suele haber uno y el problema puede aparece cuando un desagüe permanece semanas o meses sin utilizarse. El agua que queda en la curva se evapora y el olor sube por las tuberías. Suele ocurrir en baños de invitados que se utilizan poco o en los baños de viviendas que pasan mucho tiempo vacías, como es el caso de las segundas residencias.. La solución es sencilla. Basta con abrir los grifos de los baños y dejar correr el agua durante un minuto o verter varios litros directamente.. La tubería acumula restos de jabón, pelo y bacterias. Si a pesar de todo el olor continúa, el problema podría estar en el interior de las tuberías. Con el paso del tiempo las tuberías acumulan residuos por:. Acondicionadores.. Champús.. Cabello largo.. Pasta de dientes.. Jabón.. Bacterias.. Estos restos acumulados se descomponen poco a poco y son los que generan malos olores. Para eliminarlos se recomienda limpiar el desagüe frecuentemente (mínimo un par de veces al año, en función del uso que se haga) y utilizar agua caliente. En los casos más persistentes los limpiadores enzimáticos suelen tener mucha eficacia al descomponer materia orgánica adherida a las paredes de la tubería.. Un problema de ventilación poco conocido. Muchos residentes desconocen que las instalaciones de saneamiento cuentan con sistemas de ventilación cuya función principal es equilibrar la presión dentro de las tuberías y permitir una correcta circulación de aire.. Cuando esta ventilación se obstruye pueden aparecer goteos al tirar de la cadena, lentitud del desagüe al tragar y olores incluso después de echar agua. En estos casos suele ser necesario llamar a un profesional para que revise lo que sucede.. Si el olor viene del váter. Si al entrar al baño huele mal cerca del váter, conviene revisar un par de cosas para cerciorarse de que el problema no es del urinario. Una de ellas es la junta que conecta la taza con la tubería de evacuación puede deteriorarse con el paso de los años o desplazarse ligeramente.. Cuando esto ocurre, los gases de tuberías mayores o alcantarillado salen hacia el baño provocando el mal olor. Una señal para identificar esto es que la taza se mueva ligeramente al empujarla con las manos.. El sifón presenta fugas. Algo que suele pasar desapercibido se encuentra debajo del lavabo. Si aparece un charco de agua debajo del fregadero, manchas de humedad o restos de agua en las conexiones de la tubería, es posible que exista una grieta o una unión defectuosa.. Aunque la abertura sea mínima, puede ser suficiente para que los malos olores entren en la estancia. En muchos casos basta con apretar las conexiones o sustituir el sifón.. Cuándo llamar a un fontanero por un problema de olores. Muchos problemas tienen solución sencilla pero otros en los que conviene solicitar ayuda profesional. En estos casos es recomendable contactar con un especialista cuando:. El olor vuelve pocas horas después de echar agua en el desagüe.. Varias zonas de la vivienda presentan el mismo problema.. Se escuchan gorgoteos frecuentes en las tuberías.. Existen señales de humedad o filtraciones.. Se sospecha una avería en la ventilación del sistema.. Tapar el olor con ambientadores, velas y demás productos perfumados puede ser una solución momentánea, a corto plazo, pero sin olvidarse de buscar el origen real para atajarlo lo antes posible y acabar con ese desagradable olor que impregna toda la casa.
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