Dieciocho años después de que el garaje de McLaren saltara por los aires, Lewis Hamilton y Fernando Alonso han vuelto a cruzar sus caminos en el asfalto de Sepang bajo un clima de absoluto respeto. El piloto británico de Ferrari aprovechó la antesala del atípico Gran Premio de Bahréin, trasladado temporalmente a Malasia, para rendir un homenaje público al asturiano a raíz de su reciente renovación con Aston Martin hasta 2027. «Dale un buen coche y estará delante», sentenció el heptacampeón. Lejos de quedarse en el halago protocolario, Hamilton profundizó en su análisis. «Hay muchos pilotos de los de delante que no pueden competir con Fernando en talento puro. Simplemente no puede demostrarlo en este momento», afirmó.. Alonso y Hamilton, enemigos íntimos. Esta sintonía actual contrasta frontalmente con la tormenta que originó su relación. En la temporada 2007, un Alonso coronado como bicampeón del mundo y un Hamilton debutante compartieron filas en la escudería británica. Aquella convivencia dinamitó el equipo, alcanzando su pico de tensión en la clasificación de Hungría, donde el español retuvo a su compañero en el carril de boxes y terminó sancionado. Ambos cerraron el Mundial empatados a 109 puntos, entregando en bandeja la corona a Kimi Räikkönen por una sola unidad de diferencia. Fernando Alonso abandonó Woking tras cumplir apenas un año de su contrato y puso rumbo de vuelta a Renault. El último gran chispazo entre ambos se produjo mucho más recientemente, en el Gran Premio de Bélgica de 2022. En la salida de Spa, el Mercedes del británico y el Alpine del español colisionaron. Por la radio, Alonso lo tildó de «idiota» y le recriminó que solo sabía pilotar saliendo primero. Días después, en Zandvoort, el ovetense rectificó, aclaró que fue una reacción en caliente y zanjó la polémica reconociendo al inglés como una auténtica leyenda del automovilismo.. De vuelta al presente en el trazado malayo, ambos encaran el domingo desde realidades opuestas. Hamilton arrancará segundo, firmando su primera aparición en la línea frontal de la parrilla desde el fin de semana que coronó con victoria en Barcelona. Con un tiempo de 1:35.428, se quedó a tres décimas de la pole, todo ello en un sábado agitado en el que una obstaculización en pista le costó a Ferrari una multa económica de cinco cifras. Por su parte, Alonso cuajó su mejor sesión de clasificación de todo el año. Saldrá duodécimo, justo por detrás de Liam Lawson y 197 milésimas por delante de Carlos Sainz, rozando el acceso a la Q3. El piloto verde analizó su actuación con la crudeza habitual. «Es mucho mejor salir duodécimo que vigésimo primero, así que intentaremos disfrutarlo», valoró, aunque alertó sobre la inminente pérdida de posiciones en las rectas y la imposibilidad de recuperar terreno por el déficit de velocidad punta de su monoplaza. Su diagnóstico final fue tajante: «Es un milagro que luchemos contra coches más rápidos que el nuestro».. Verstappen vuelve a mandar. Max Verstappen se llevó la pole tras dominar las tres rondas de clasificación. El neerlandés paró el crono en 1:35.130 y firmó la primera posición de privilegio del año para Red Bull. «Llevábamos mucho tiempo esforzándonos por conseguir una pole position», confesó aliviado. Por detrás de Verstappen y Hamilton saldrán Antonelli, Leclerc, Norris, Piastri, Russell, el sancionado Hadjar, Gasly y Bortoleto, con Sainz partiendo decimotercero. El desenlace de la prueba podría esconderse en el asfalto malayo. A la presencia de polvo en la pista se suma el hundimiento de la superficie en varios tramos, mermando un agarre ya de por sí crítico. Ante la baja probabilidad de lluvia, tal y como advirtió Alonso, la severa degradación de los neumáticos dictará la sentencia definitiva del domingo.
El británico celebró la renovación del piloto español antes del Gran Premio de Bahrein. Su relación nunca ha sido fácil
Dieciocho años después de que el garaje de McLaren saltara por los aires, Lewis Hamilton y Fernando Alonso han vuelto a cruzar sus caminos en el asfalto de Sepang bajo un clima de absoluto respeto. El piloto británico de Ferrari aprovechó la antesala del atípico Gran Premio de Bahréin, trasladado temporalmente a Malasia, para rendir un homenaje público al asturiano a raíz de su reciente renovación con Aston Martin hasta 2027. «Dale un buen coche y estará delante», sentenció el heptacampeón. Lejos de quedarse en el halago protocolario, Hamilton profundizó en su análisis. «Hay muchos pilotos de los de delante que no pueden competir con Fernando en talento puro. Simplemente no puede demostrarlo en este momento», afirmó.. Alonso y Hamilton, enemigos íntimos. Esta sintonía actual contrasta frontalmente con la tormenta que originó su relación. En la temporada 2007, un Alonso coronado como bicampeón del mundo y un Hamilton debutante compartieron filas en la escudería británica. Aquella convivencia dinamitó el equipo, alcanzando su pico de tensión en la clasificación de Hungría, donde el español retuvo a su compañero en el carril de boxes y terminó sancionado. Ambos cerraron el Mundial empatados a 109 puntos, entregando en bandeja la corona a Kimi Räikkönen por una sola unidad de diferencia. Fernando Alonso abandonó Woking tras cumplir apenas un año de su contrato y puso rumbo de vuelta a Renault. El último gran chispazo entre ambos se produjo mucho más recientemente, en el Gran Premio de Bélgica de 2022. En la salida de Spa, el Mercedes del británico y el Alpine del español colisionaron. Por la radio, Alonso lo tildó de «idiota» y le recriminó que solo sabía pilotar saliendo primero. Días después, en Zandvoort, el ovetense rectificó, aclaró que fue una reacción en caliente y zanjó la polémica reconociendo al inglés como una auténtica leyenda del automovilismo.. De vuelta al presente en el trazado malayo, ambos encaran el domingo desde realidades opuestas. Hamilton arrancará segundo, firmando su primera aparición en la línea frontal de la parrilla desde el fin de semana que coronó con victoria en Barcelona. Con un tiempo de 1:35.428, se quedó a tres décimas de la pole, todo ello en un sábado agitado en el que una obstaculización en pista le costó a Ferrari una multa económica de cinco cifras. Por su parte, Alonso cuajó su mejor sesión de clasificación de todo el año. Saldrá duodécimo, justo por detrás de Liam Lawson y 197 milésimas por delante de Carlos Sainz, rozando el acceso a la Q3. El piloto verde analizó su actuación con la crudeza habitual. «Es mucho mejor salir duodécimo que vigésimo primero, así que intentaremos disfrutarlo», valoró, aunque alertó sobre la inminente pérdida de posiciones en las rectas y la imposibilidad de recuperar terreno por el déficit de velocidad punta de su monoplaza. Su diagnóstico final fue tajante: «Es un milagro que luchemos contra coches más rápidos que el nuestro».. Verstappen vuelve a mandar. Max Verstappen se llevó la pole tras dominar las tres rondas de clasificación. El neerlandés paró el crono en 1:35.130 y firmó la primera posición de privilegio del año para Red Bull. «Llevábamos mucho tiempo esforzándonos por conseguir una pole position», confesó aliviado. Por detrás de Verstappen y Hamilton saldrán Antonelli, Leclerc, Norris, Piastri, Russell, el sancionado Hadjar, Gasly y Bortoleto, con Sainz partiendo decimotercero. El desenlace de la prueba podría esconderse en el asfalto malayo. A la presencia de polvo en la pista se suma el hundimiento de la superficie en varios tramos, mermando un agarre ya de por sí crítico. Ante la baja probabilidad de lluvia, tal y como advirtió Alonso, la severa degradación de los neumáticos dictará la sentencia definitiva del domingo.
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