La localidad de Janty-Mansisk, en el corazón de la región siberiana de Janti-Mansi, fue el escenario a finales de 2025 de una historia tan insólita como reveladora de los vacíos legales que pueden desatarse cuando un error contable irrumpe en la vida de un trabajador.. Según informa el medio 86.ru, Vladímir Richágov, que por aquel entonces se desempeñaba como responsable de tramo en la firma Severavtodor, se encontraba disfrutando de un permiso no retribuido de cinco días cuando su aplicación bancaria reflejó un ingreso descomunal.. Junto a los cuarenta y cinco mil rublos de sus vacaciones, el sistema había transferido a su cuenta siete millones de rublos adicionales, una cantidad cercana a los ochenta mil euros al cambio actual.. La explicación no tardó en llegar desde las oficinas centrales. El departamento de nóminas había canalizado accidentalmente hacia la cuenta de Richágov las retribuciones íntegras de treinta y cuatro operarios pertenecientes a otra delegación territorial de la compañía.. La dirección de Severavtodor le conminó a efectuar la devolución completa del montante de manera inmediata, una exigencia que el protagonista declinó argumentando que el Código Laboral ruso solo contempla la restitución forzosa de salarios cuando el ingreso obedece a una equivocación aritmética evidente, no a una incidencia técnica en la pasarela de pagos.. Un giro vital en cuestión de días. Lejos de amedrentarse ante la presión empresarial, Richágov aceleró una serie de decisiones que materializó en un lapso brevísimo de tiempo. Con el capital aún intacto en el banco, adquirió un vehículo de segunda mano, canceló su línea telefónica habitual y organizó junto a su esposa e hijos un traslado exprés de casi seis mil kilómetros hasta Jabárovsk, en el Lejano Oriente ruso, su ciudad natal.. «Soy originario de Jabárovsk, me había instalado en Janty-Mansisk por recolocación. Tuvimos que regresar a casa porque temíamos por nuestra seguridad. Hablamos de un dinero muy considerable», relató el propio afectado a 86.ru, justificando la repentina desaparición del núcleo familiar.. La entidad empleadora formalizó una demanda ante los juzgados civiles, y el tribunal de primera instancia ya ha fallado en contra del exempleado, dictaminando la obligación de restituir cada rublo indebidamente percibido.. No obstante, Richágov se ha negado a acatar la sentencia y ha elevado un recurso ante el Tribunal Supremo de la Federación Rusa, donde pretende demostrar que el origen del ingreso encaja en los supuestos que la jurisprudencia nacional considera irreversibles cuando el concepto reflejado en la orden de pago es inequívocamente el de «salario».. Mientras se sustancian los recursos, la cantidad total permanece bloqueada por una medida cautelar dictada durante la instrucción del caso.
Un antiguo jefe de cuadrilla de una empresa de mantenimiento de carreteras siberiana vio cómo su saldo bancario se disparaba tras recibir por equivocación los sueldos de toda una plantilla, optó por mudarse de región con los suyos y ahora combate en los tribunales para no reintegrar el dinero
La localidad de Janty-Mansisk, en el corazón de la región siberiana de Janti-Mansi, fue el escenario a finales de 2025 de una historia tan insólita como reveladora de los vacíos legales que pueden desatarse cuando un error contable irrumpe en la vida de un trabajador.. Según informa el medio 86.ru, Vladímir Richágov, que por aquel entonces se desempeñaba como responsable de tramo en la firma Severavtodor, se encontraba disfrutando de un permiso no retribuido de cinco días cuando su aplicación bancaria reflejó un ingreso descomunal.. Junto a los cuarenta y cinco mil rublos de sus vacaciones, el sistema había transferido a su cuenta siete millones de rublos adicionales, una cantidad cercana a los ochenta mil euros al cambio actual.. La explicación no tardó en llegar desde las oficinas centrales. El departamento de nóminas había canalizado accidentalmente hacia la cuenta de Richágov las retribuciones íntegras de treinta y cuatro operarios pertenecientes a otra delegación territorial de la compañía.. La dirección de Severavtodor le conminó a efectuar la devolución completa del montante de manera inmediata, una exigencia que el protagonista declinó argumentando que el Código Laboral ruso solo contempla la restitución forzosa de salarios cuando el ingreso obedece a una equivocación aritmética evidente, no a una incidencia técnica en la pasarela de pagos.. Lejos de amedrentarse ante la presión empresarial, Richágov aceleró una serie de decisiones que materializó en un lapso brevísimo de tiempo. Con el capital aún intacto en el banco, adquirió un vehículo de segunda mano, canceló su línea telefónica habitual y organizó junto a su esposa e hijos un traslado exprés de casi seis mil kilómetros hasta Jabárovsk, en el Lejano Oriente ruso, su ciudad natal.. «Soy originario de Jabárovsk, me había instalado en Janty-Mansisk por recolocación. Tuvimos que regresar a casa porque temíamos por nuestra seguridad. Hablamos de un dinero muy considerable», relató el propio afectado a 86.ru, justificando la repentina desaparición del núcleo familiar.. La entidad empleadora formalizó una demanda ante los juzgados civiles, y el tribunal de primera instancia ya ha fallado en contra del exempleado, dictaminando la obligación de restituir cada rublo indebidamente percibido.. No obstante, Richágov se ha negado a acatar la sentencia y ha elevado un recurso ante el Tribunal Supremo de la Federación Rusa, donde pretende demostrar que el origen del ingreso encaja en los supuestos que la jurisprudencia nacional considera irreversibles cuando el concepto reflejado en la orden de pago es inequívocamente el de «salario».. Mientras se sustancian los recursos, la cantidad total permanece bloqueada por una medida cautelar dictada durante la instrucción del caso.
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