Cada vez que un trabajador se pone de baja, la empresa tiene que asumir unos costes que, a juzgar por las cifras hechas públicas este miércoles, que cada vez salen más caros. Las denominadas incapacidades temporales (IT) obligan a las compañías, no solo a satisfacer parte del salario que percibe el empleado -otra parte es asumida por las mutuas de trabajo-, sino a buscar un relevo para ese trabajador que deja de realizar sus funciones, lo que implica una merma en la productividad de la empresa y les obliga, en ocasiones, a una reorganización de los roles. Además, las bajas laborales se han disparado en la Región de Murcia, que registró el año pasado una tasa de absentismo por incapacidad temporal del 6,5%, un punto por encima de la media nacional, que se sitúa en el 5,5%, lo que supuso un coste en 2025 para las empresas murcianas cercano a los 950 millones de euros. Esta cifra no es baladí, ya que se traduce en un 2,2% del Producto Interior Bruto (PIB) regional. Es mucho dinero, que se traduce en pérdidas para el tejido productivo de la comunidad autónoma.
Para hacer frente a esta realidad, el Ejecutivo autonómico ha puesto en marcha una estrategia que sirva para adelgazar esa estadística, y que pretende implicar a todos los agentes sociales: empresarios, sindicatos, mutuas de trabajo y colegios profesionales, como el de Psicólogos o el de Graduados Sociales, que también se encarga de gestionar estos procesos de incapacidad temporal. Si atendemos a las causas de baja más frecuentes en la Región, un 38% se corresponden con enfermedades músculo-esqueléticas, es decir, lesiones comunes, mientras que el 22% tienen que ver con problemas de salud mental de los trabajadores. Es, en este último punto, en el que más se han incrementado las incapacidades temporales, que han crecido cerca de un 80% desde el pasado año 2017.
La consejera de Empresa, Marisa López Aragón, ha calificado estos datos como «preocupantes», a la vez que ha asegurado que «estamos ante un fenómeno estructural que afecta además, sobre todo, a las pymes y a los sectores de actividad económica que son más intensivos en trabajo presencial, y afecta también a la competitividad de la Región de Murcia». Unas palabras que López Aragón ha pronunciado durante el primer foro sobre Absentismo Laboral que se ha celebrado en Murcia y que ha contado con la asistencia de distintos expertos, que han abordado posibles soluciones a esta cuestión.
La hoja de ruta que ha planteado el Gobierno regional, cuyas consejerías de Empresa y Salud trabajan de la mano en esta iniciativa, pasa por poner a disposición, tanto de las empresas como de los trabajadores, de herramientas como programas de Bienestar Laboral, o medidas que van a implantar a través del servicio de Empleo y Formación y el Instituto de Seguridad y Salud Laboral, que tienen por objetivo reducir los índices de absentismo. El Ejecutivo murciano tiene previsto también publicar guías sectoriales, ya que hay determinados tipos de trabajo -los más físicos, como la albañilería, por ejemplo-, que son más susceptibles de sufrir bajas en sus plantillas.
Más inspección sanitaria
El consejero de Salud, Juan José Pedreño, ha hecho hincapié en que es necesaria «una mejora» en los procesos de acompañamiento clínico en estos procesos de incapacidad permanente, es decir, cuando las bajas laborales son superiores a 365 días. En este sentido, el titular de Salud ha informado de que se va a constituir un grupo de trabajo entre los profesionales del Servicio Murciano de Salud (SMS) y los servicios de inspección sanitaria, para que lleven a cabo un control más exhaustivo de las bajas laborales. Estos empleados del sistema sanitario van a recibir formación específica para que puedan abordar con garantías estos procesos de incapacidad temporal, de acuerdo a los estándares que marca el Instituto Nacional de la Seguridad Social respecto de determinadas patologías.
Pedreño ha explicado que todo esto se llevará a cabo «siempre respetando el criterio de los médicos y, sobre todo, también respetando los derechos de los trabajadores». Además, el titular de Salud ha apuntado que «es un proceso que hay que llevar a cabo de manera colaborativa, coordinada con todos los agentes sociales y con todos los sectores».
En este aspecto entran en juego disciplinas como la Prevención de Riesgos Laborales, que se revelan fundamentales para evitar ausencias prolongadas de los trabajadores, como consecuencia de enfermedades.
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Cada vez que un trabajador se pone de baja, la empresa tiene que asumir unos costes que, a juzgar por las cifras hechas públicas este miércoles, que cada vez salen más caros. Las denominadas incapacidades temporales (IT) obligan a las compañías, no solo a satisfacer parte del salario que percibe el empleado -otra parte es asumida por las mutuas de trabajo-, sino a buscar un relevo para ese trabajador que deja de realizar sus funciones, lo que implica una merma en la productividad de la empresa y les obliga, en ocasiones, a una reorganización de los roles. Además, las bajas laborales se han disparado en la Región de Murcia, que registró el año pasado una tasa de absentismo por incapacidad temporal del 6,5%, un punto por encima de la media nacional, que se sitúa en el 5,5%, lo que supuso un coste en 2025 para las empresas murcianas cercano a los 950 millones de euros. Esta cifra no es baladí, ya que se traduce en un 2,2% del Producto Interior Bruto (PIB) regional. Es mucho dinero, que se traduce en pérdidas para el tejido productivo de la comunidad autónoma.. Para hacer frente a esta realidad, el Ejecutivo autonómico ha puesto en marcha una estrategia que sirva para adelgazar esa estadística, y que pretende implicar a todos los agentes sociales: empresarios, sindicatos, mutuas de trabajo y colegios profesionales, como el de Psicólogos o el de Graduados Sociales, que también se encarga de gestionar estos procesos de incapacidad temporal. Si atendemos a las causas de baja más frecuentes en la Región, un 38% se corresponden con enfermedades músculo-esqueléticas, es decir, lesiones comunes, mientras que el 22% tienen que ver con problemas de salud mental de los trabajadores. Es, en este último punto, en el que más se han incrementado las incapacidades temporales, que han crecido cerca de un 80% desde el pasado año 2017.. La consejera de Empresa, Marisa López Aragón, ha calificado estos datos como «preocupantes», a la vez que ha asegurado que «estamos ante un fenómeno estructural que afecta además, sobre todo, a las pymes y a los sectores de actividad económica que son más intensivos en trabajo presencial, y afecta también a la competitividad de la Región de Murcia». Unas palabras que López Aragón ha pronunciado durante el primer foro sobre Absentismo Laboral que se ha celebrado en Murcia y que ha contado con la asistencia de distintos expertos, que han abordado posibles soluciones a esta cuestión.. La hoja de ruta que ha planteado el Gobierno regional, cuyas consejerías de Empresa y Salud trabajan de la mano en esta iniciativa, pasa por poner a disposición, tanto de las empresas como de los trabajadores, de herramientas como programas de Bienestar Laboral, o medidas que van a implantar a través del servicio de Empleo y Formación y el Instituto de Seguridad y Salud Laboral, que tienen por objetivo reducir los índices de absentismo. El Ejecutivo murciano tiene previsto también publicar guías sectoriales, ya que hay determinados tipos de trabajo -los más físicos, como la albañilería, por ejemplo-, que son más susceptibles de sufrir bajas en sus plantillas.. Más inspección sanitaria. El consejero de Salud, Juan José Pedreño, ha hecho hincapié en que es necesaria «una mejora» en los procesos de acompañamiento clínico en estos procesos de incapacidad permanente, es decir, cuando las bajas laborales son superiores a 365 días. En este sentido, el titular de Salud ha informado de que se va a constituir un grupo de trabajo entre los profesionales del Servicio Murciano de Salud (SMS) y los servicios de inspección sanitaria, para que lleven a cabo un control más exhaustivo de las bajas laborales. Estos empleados del sistema sanitario van a recibir formación específica para que puedan abordar con garantías estos procesos de incapacidad temporal, de acuerdo a los estándares que marca el Instituto Nacional de la Seguridad Social respecto de determinadas patologías.. Pedreño ha explicado que todo esto se llevará a cabo «siempre respetando el criterio de los médicos y, sobre todo, también respetando los derechos de los trabajadores». Además, el titular de Salud ha apuntado que «es un proceso que hay que llevar a cabo de manera colaborativa, coordinada con todos los agentes sociales y con todos los sectores».. En este aspecto entran en juego disciplinas como la Prevención de Riesgos Laborales, que se revelan fundamentales para evitar ausencias prolongadas de los trabajadores, como consecuencia de enfermedades.
El Gobierno regional pone en marcha una estrategia con los agentes sociales para combatir el absentismo laboral, cuya tasa se sitúa un punto por encima de la media nacional
