Me cuentan los constructores que el problema de la vivienda se arregla en una mañana si los políticos lo desean, que el principal escollo radica en la avaricia del Estado, en su afán por quedarse todo el dinero que genera el negocio. Haciendo números salen unos 52.000 millones de euros en impuestos anuales generados por el sector que no vuelven a la actividad ni a la sociedad. Nadie tiene certezas de a dónde va a parar todo ese dinero, pero lo que tampoco tenemos claro es cómo meterle el diente al principal problema de España: tener un lugar seguro y estable donde pasar la existencia y si se puede dejarle descendencia al mundo.. Sin un hogar digno y asequible es imposible que llegamos al enrase del ser humano, muy complicado, pero al Ministerio parece que no le importa demasiado. Esta semana rara de Corpus, la responsable del ramo vino hasta Sevilla para entregar la llave de 16 viviendas de VPO (aplausos enlatados). Cuenten con los dedos de la mano, no llegan ni a 20 las casas frente a los más de 8.000 solicitantes que pusieron su ilusión y ganas en el proceso.. Es cierto que la realidad se impone a la voluntad, pero estas cifras deberían sonrojar, al menos, a los organizadores del acto, que más que una celebración jubilosa deberían protagonizar un auto de fe contra ellos. A veces pienso en quién se encuentra detrás de este tipo de chorradas, perfectos insultos a la inteligencia, para que una panda de aplaudidores profesionales con sueldo público vaya a darle palmas a una señora que viene de Madrid a entregar 16 viviendas, perdonen la insistencia, que son una auténtica birria y un insulto a la inteligencia de los sevillanos. En la comunidad andaluza se estima que cada año se necesitan 8.000 nuevas casas para cubrir la demanda actual. Hagan la cuenta de qué edad tendrán las criaturas que esperan ya una respuesta de las administraciones.. Es probable que el Ministerio, la Junta, ayuntamientos y diputaciones desaparezcan antes de que todos puedan disfrutar de una casa asequible y digna, insisto. Mientras, podemos seguir aplaudiendo por las 16 casitas entregadas hace unos días bajo el paraguas de Pedro Sánchez. Sin un hogar no hay familia y sin esta unidad tampoco habrá recambio social en el futuro.
«Sin un hogar digno y asequible es imposible que llegamos al enrase del ser humano, muy complicado, pero al Ministerio parece que no le importa demasiado»
Me cuentan los constructores que el problema de la vivienda se arregla en una mañana si los políticos lo desean, que el principal escollo radica en la avaricia del Estado, en su afán por quedarse todo el dinero que genera el negocio. Haciendo números salen unos 52.000 millones de euros en impuestos anuales generados por el sector que no vuelven a la actividad ni a la sociedad. Nadie tiene certezas de a dónde va a parar todo ese dinero, pero lo que tampoco tenemos claro es cómo meterle el diente al principal problema de España: tener un lugar seguro y estable donde pasar la existencia y si se puede dejarle descendencia al mundo.. Sin un hogar digno y asequible es imposible que llegamos al enrase del ser humano, muy complicado, pero al Ministerio parece que no le importa demasiado. Esta semana rara de Corpus, la responsable del ramo vino hasta Sevilla para entregar la llave de 16 viviendas de VPO (aplausos enlatados). Cuenten con los dedos de la mano, no llegan ni a 20 las casas frente a los más de 8.000 solicitantes que pusieron su ilusión y ganas en el proceso.. Es cierto que la realidad se impone a la voluntad, pero estas cifras deberían sonrojar, al menos, a los organizadores del acto, que más que una celebración jubilosa deberían protagonizar un auto de fe contra ellos. A veces pienso en quién se encuentra detrás de este tipo de chorradas, perfectos insultos a la inteligencia, para que una panda de aplaudidores profesionales con sueldo público vaya a darle palmas a una señora que viene de Madrid a entregar 16 viviendas, perdonen la insistencia, que son una auténtica birria y un insulto a la inteligencia de los sevillanos. En la comunidad andaluza se estima que cada año se necesitan 8.000 nuevas casas para cubrir la demanda actual. Hagan la cuenta de qué edad tendrán las criaturas que esperan ya una respuesta de las administraciones.. Es probable que el Ministerio, la Junta, ayuntamientos y diputaciones desaparezcan antes de que todos puedan disfrutar de una casa asequible y digna, insisto. Mientras, podemos seguir aplaudiendo por las 16 casitas entregadas hace unos días bajo el paraguas de Pedro Sánchez. Sin un hogar no hay familia y sin esta unidad tampoco habrá recambio social en el futuro.
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