El Barcelona juega hoy contra el Alavés tras verse superado por el PSG y el Real Madrid. Vuelve a la rutina de los partidos donde es claramente favorito, pero ahora con más dudas que certezas. Lo mismo le sucede a Lamine Yamal, tercero en el Balón de Oro. En extremo debe recuperar la alegría de la que hablaba en su documental «Revolució 304».. La semana más dura. La peor semana del curso azulgrana dejó dos heridas abiertas. En el Parque de los Príncipes, el PSG derrotó al Barcelona en un golpe que el equipo catalán tardará en encajar, y tres días después el Real Madrid ganó en el Camp Nou en el partido que toda la afición señalaba en rojo en el calendario. Ese triunfo madridista fue especialmente doloroso porque deshizo de golpe lo que podía haber sido una renta de nueve puntos en la tabla, y la dejó en tres, además de reducir la diferencia a dos sobre el Atlético de Madrid. Con ese margen tan estrecho, el Barcelona ya no tiene ningún colchón en LaLiga.. La necesidad de ganar esta tarde al Alavés es total, y el calendario convierte ese imperativo en algo todavía más evidente. La siguiente jornada liguera lleva al equipo de Hansi Flick al Metropolitano, donde el liderato estará en disputa frente al Atlético de Madrid. Llegar a ese feudo con ventaja en la clasificación es una condición que el Barcelona no puede regalar, porque la presión sobre el banquillo de Flick crecería de forma considerable si se presentara en Madrid sin puntos de margen. Mientras tanto, el Alavés arrastra una sequía de seis partidos sin victoria en la liga, un contraste enorme respecto al arranque prometedor que protagonizó al inicio de la temporada, y si cae hoy en el Camp Nou rozaría su peor racha en lo que va de año natural. Entre semana, además, el Camp Nou recibirá al Aston Villa de Unai Emery, que llega a Barcelona con el pleno de victorias en Champions.. Solidez defensiva, la asignatura pendiente. Pese al mal sabor de boca de los últimos días, el Barcelona acumuló un arranque de temporada positivo en conjunto, aunque con una grieta que ya no puede taparse. El equipo encaja de media más de un gol por partido en LaLiga, una cifra que contrasta con otro dato llamativo: ningún equipo de la competición ha pasado menos minutos por detrás en el marcador que el blaugrana durante este curso. Recuperar consistencia atrás resulta fundamental para que el Barcelona no genere más incertidumbre en la recta definitiva de la temporada. A las bajas en defensa se suma ahora la lesión de Xavi Espart, que estará fuera aproximadamente siete semanas y agrava los problemas en el carril lateral.. El estado de Lamine Yamal. La figura de Lamine Yamal atraviesa un momento delicado. Harry Kane y Kylian Mbappé le adelantaron en la clasificación del Balón de Oro, un reconocimiento que el extremo barcelonista sigue persiguiendo pese a haber ganado el Mundial. Sus dos últimas actuaciones alimentaron las dudas: en París anotó pero sin desplegar el nivel que lo distingue, y en el Clásico Marc Cucurella lo neutralizó durante todo el partido. El propio Lamine Yamal explicó en el documental Revolució 304 lo que lo hace diferente: «Soy una mezcla de culturas y por eso mi juego no es parecido al de los demás. Me gusta. Mi personalidad y ser atrevido me viene de Marruecos. De Guinea Ecuatorial, tengo que soy divertido». Encontrar esa versión desatada y desequilibrante del extremo se presenta como uno de los factores más determinantes para las aspiraciones ligueras del Barcelona.
El futbolista del Barcelona tiene una prueba contra el Alavés para ver si las derrotas del equipo y en el Balón de Oro le han dejado huella
El Barcelona juega hoy contra el Alavés tras verse superado por el PSG y el Real Madrid. Vuelve a la rutina de los partidos donde es claramente favorito, pero ahora con más dudas que certezas. Lo mismo le sucede a Lamine Yamal, tercero en el Balón de Oro. En extremo debe recuperar la alegría de la que hablaba en su documental «Revolució 304».. La semana más dura. La peor semana del curso azulgrana dejó dos heridas abiertas. En el Parque de los Príncipes, el PSG derrotó al Barcelona en un golpe que el equipo catalán tardará en encajar, y tres días después el Real Madrid ganó en el Camp Nou en el partido que toda la afición señalaba en rojo en el calendario. Ese triunfo madridista fue especialmente doloroso porque deshizo de golpe lo que podía haber sido una renta de nueve puntos en la tabla, y la dejó en tres, además de reducir la diferencia a dos sobre el Atlético de Madrid. Con ese margen tan estrecho, el Barcelona ya no tiene ningún colchón en LaLiga.. La necesidad de ganar esta tarde al Alavés es total, y el calendario convierte ese imperativo en algo todavía más evidente. La siguiente jornada liguera lleva al equipo de Hansi Flick al Metropolitano, donde el liderato estará en disputa frente al Atlético de Madrid. Llegar a ese feudo con ventaja en la clasificación es una condición que el Barcelona no puede regalar, porque la presión sobre el banquillo de Flick crecería de forma considerable si se presentara en Madrid sin puntos de margen. Mientras tanto, el Alavés arrastra una sequía de seis partidos sin victoria en la liga, un contraste enorme respecto al arranque prometedor que protagonizó al inicio de la temporada, y si cae hoy en el Camp Nou rozaría su peor racha en lo que va de año natural. Entre semana, además, el Camp Nou recibirá al Aston Villa de Unai Emery, que llega a Barcelona con el pleno de victorias en Champions.. Solidez defensiva, la asignatura pendiente. Pese al mal sabor de boca de los últimos días, el Barcelona acumuló un arranque de temporada positivo en conjunto, aunque con una grieta que ya no puede taparse. El equipo encaja de media más de un gol por partido en LaLiga, una cifra que contrasta con otro dato llamativo: ningún equipo de la competición ha pasado menos minutos por detrás en el marcador que el blaugrana durante este curso. Recuperar consistencia atrás resulta fundamental para que el Barcelona no genere más incertidumbre en la recta definitiva de la temporada. A las bajas en defensa se suma ahora la lesión de Xavi Espart, que estará fuera aproximadamente siete semanas y agrava los problemas en el carril lateral.. El estado de Lamine Yamal. La figura de Lamine Yamal atraviesa un momento delicado. Harry Kane y Kylian Mbappé le adelantaron en la clasificación del Balón de Oro, un reconocimiento que el extremo barcelonista sigue persiguiendo pese a haber ganado el Mundial. Sus dos últimas actuaciones alimentaron las dudas: en París anotó pero sin desplegar el nivel que lo distingue, y en el Clásico Marc Cucurella lo neutralizó durante todo el partido. El propio Lamine Yamal explicó en el documental Revolució 304 lo que lo hace diferente: «Soy una mezcla de culturas y por eso mi juego no es parecido al de los demás. Me gusta. Mi personalidad y ser atrevido me viene de Marruecos. De Guinea Ecuatorial, tengo que soy divertido». Encontrar esa versión desatada y desequilibrante del extremo se presenta como uno de los factores más determinantes para las aspiraciones ligueras del Barcelona.
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