Z trabaja con mimo. Hay tres hadas que tiene que colocar, pero algo no le encaja. «Quítalas», le dice a un compañero. Acto seguido las deja al lado, coge un tablón de madera, las fija bien al tablón de madera y les da un repaso de pintura final. Luego las vuelve a colocar con mimo en lo alto de una pila de libros que inundan todo el monumento infantil de la Falla Pizarro-Cirilo Amorós.. Esta es una de la otra única falla infantil que ha hecho Zvonimir Oistic, conocido simplemente como Z, el artista chileno que ha triunfado en las Fallas 2026 al darle a la comisión Espartero-Ramón y Cajal el primer premio de la sección Especial, así como el ‘ninot indultat’ del jurado popular con su obra de arte ‘Arca. El viatge de Pepet’.. El monumento representa un diario, el de José, al que todos llaman Pepet, y en el que plasma todos los momentos que le han marcado, desde sus secretos hasta su amor por las fallas, los veranos en casa de su abuela en Altea, las visitas a sus tíos en el Perelló o el recuerdo de su abuelo «skater».. Era la falla más cara de todas las infantiles con un presupuesto de 75.000 euros, por delante de la prestigiosa Falla Convento Jerusalén, que ha quedado segunda, y Maestro Gozalbo-Conde Altea, tercera.. Sin embargo, esta no es la única con la que ha triunfado. El Gremio Artesano de Artistas Falleros ha decidido indultar a otros cuatro ‘ninots’ infantiles que se salvarán de las llamas también y pasarán a formar parte del Museo del Artista Fallero. Uno de ellos es ‘Caperucita Roja’, de la Falla Pizarro-Cirilo Amorós, la otra única falla infantil de Z este año.. Leer para saber más. ‘Caperucita roja’ forma parte de la preciosa Falla Pizarro-Cirilo Amorós de Z, que con el lema ‘Leer para saber’ ha ganado el cuarto premio infantil en la sección 1ºA, la segunda categoría de fallas, y con un presupuesto de cerca de 18.000 euros. Un premio que a muchos de los falleros de la comisión les ha sabido a poco debido a la belleza y delicadeza del artista, que sin embargo se ha quedado cerca de hacer ‘doblete’ en las dos primeras secciones tras conseguir indultar ‘ninots’ en ambas fallas que ha plantado este año.. La falla recorre cuentos históricos envueltos en pilas de libros, muchos de ellos que luego se convirtieron en películas. Una de las piezas principales es Pinocho, con su icónica nariz larga, pero si uno se fija en los detalles ve al genio de Aladín; la espada de Excálibur en una roca; ratas con la flauta siguiendo al Flautista de Hamelín; el Patito Feo de color gris; la ballena y el barco de Moby Dick; Harry Potter con su escoba tirada en el suelo e incluso una mano que sale de un cajón con una manzana, referencia a Blancanieves y los siete enanitos.. La delicadeza del monumento infantil de la Falla Pizarro-Cirilo Amorós se ve en los detalles, pues todos los ‘ninots’ reposan sobre una estructura circular que emula una estantería con libros y cajones todos personalizados, y ha encandilado a la comisión, representada por la Fallera Mayor Infantil, Carmen Ronsse Tamarit, y el presidente infantil, Martín Jara Lladró, y con la Fallera Mayor Laura Valls Coll, y el presidente, Alejandro García Salom.. Quién es Z. Zvonimir Oistic nació en Chile y es de familia italiana y croata. Llegó a España con una beca del Gobierno para estudiar teatro en Madrid. Tras unos años allí, trasladó su residencia a Valencia al encontrar trabajo en el Palau de Les Arts, donde estuvo cerca de 14 años con diferentes roles como escenógrafo, cantante y actor.. Ese estilo teatral se refleja en sus fallas, que suelen tener narrativas infantiles pero con una clara escenografía cuidada. Sus fallas a su vez muestran personajes que interactúan entre sí y cuentan una historia, con mensajes siempre positivos de cara a los niños, como la centralidad de la familia y los abuelos en la Falla Espartero o la importancia de la lectura en el crecimiento de los niños.. Z comenzó a trabajar con otros artistas reconocidos del sector como Paco López, David Sánchez Llongo o Manolo Algarra en sus obras, y en 2024 comenzó a ir por su cuenta con fallas infantiles, siempre con la colaboración del diseñador Ramón Pla. Ese año plantó en la céntrica comisión de Isabel La Católica-Cirilo Amorós, vecina de Pizarro, el monumento “Flore-ser”, una alegoría sobre la naturaleza y el futuro que le hizo valer el primer premio de la sección 3ºA.. El año siguiente repitió con la misma comisión en la misma sección, donde obtuvo el cuarto premio, y confiaron en él también en la archiconocida Falla Monestir de Poblet – Aparicio Albiñana, más conocida como L’Antiga de Campanar, que ganó el tercer premio de la sección 5ºA de infantil con el lema «Cre-SER», una reflexión sobre que el proceso de aprendizaje es tan importante como el resultado.. Ha sido en su tercer año plantando monumentos donde ha conseguido llegar al Olimpo de los artistas falleros con su falla ‘Arca. El viatge de Pepet’, con la que ha conseguido que la Falla Espartero-Ramón y Cajal venza 33 años después.
Se trata de la Falla Pizarro-Cirilo Amorós con un precioso mensaje sobre la importancia de la lectura que ha valido un ‘ninot indultat’ y es el único otro monumento de ‘Z’, el chileno que ha arrasado estas Fallas
Z trabaja con mimo. Hay tres hadas que tiene que colocar, pero algo no le encaja. «Quítalas», le dice a un compañero. Acto seguido las deja al lado, coge un tablón de madera, las fija bien al tablón de madera y les da un repaso de pintura final. Luego las vuelve a colocar con mimo en lo alto de una pila de libros que inundan todo el monumento infantil de la Falla Pizarro-Cirilo Amorós.. Esta es una de la otra única falla infantil que ha hecho Zvonimir Oistic, conocido simplemente como Z, el artista chileno que ha triunfado en las Fallas 2026 al darle a la comisión Espartero-Ramón y Cajal el primer premio de la sección Especial, así como el ‘ninot indultat’ del jurado popular con su obra de arte ‘Arca. El viatge de Pepet’.. El monumento representa un diario, el de José, al que todos llaman Pepet, y en el que plasma todos los momentos que le han marcado, desde sus secretos hasta su amor por las fallas, los veranos en casa de su abuela en Altea, las visitas a sus tíos en el Perelló o el recuerdo de su abuelo «skater».. Era la falla más cara de todas las infantiles con un presupuesto de 75.000 euros, por delante de la prestigiosa Falla Convento Jerusalén, que ha quedado segunda, y Maestro Gozalbo-Conde Altea, tercera.. Sin embargo, esta no es la única con la que ha triunfado. El Gremio Artesano de Artistas Falleros ha decidido indultar a otros cuatro ‘ninots’ infantiles que se salvarán de las llamas también y pasarán a formar parte del Museo del Artista Fallero. Uno de ellos es ‘Caperucita Roja’, de la Falla Pizarro-Cirilo Amorós, la otra única falla infantil de Z este año.. Leer para saber más. ‘Caperucita roja’ forma parte de la preciosa Falla Pizarro-Cirilo Amorós de Z, que con el lema ‘Leer para saber’ ha ganado el cuarto premio infantil en la sección 1ºA, la segunda categoría de fallas, y con un presupuesto de cerca de 18.000 euros. Un premio que a muchos de los falleros de la comisión les ha sabido a poco debido a la belleza y delicadeza del artista, que sin embargo se ha quedado cerca de hacer ‘doblete’ en las dos primeras secciones tras conseguir indultar ‘ninots’ en ambas fallas que ha plantado este año.. La falla recorre cuentos históricos envueltos en pilas de libros, muchos de ellos que luego se convirtieron en películas. Una de las piezas principales es Pinocho, con su icónica nariz larga, pero si uno se fija en los detalles ve al genio de Aladín; la espada de Excálibur en una roca; ratas con la flauta siguiendo al Flautista de Hamelín; el Patito Feo de color gris; la ballena y el barco de Moby Dick; Harry Potter con su escoba tirada en el suelo e incluso una mano que sale de un cajón con una manzana, referencia a Blancanieves y los siete enanitos.. La delicadeza del monumento infantil de la Falla Pizarro-Cirilo Amorós se ve en los detalles, pues todos los ‘ninots’ reposan sobre una estructura circular que emula una estantería con libros y cajones todos personalizados, y ha encandilado a la comisión, representada por la Fallera Mayor Infantil, Carmen Ronsse Tamarit, y el presidente infantil, Martín Jara Lladró, y con la Fallera Mayor Laura Valls Coll, y el presidente, Alejandro García Salom.. Quién es Z. Zvonimir Oistic nació en Chile y es de familia italiana y croata. Llegó a España con una beca del Gobierno para estudiar teatro en Madrid. Tras unos años allí, trasladó su residencia a Valencia al encontrar trabajo en el Palau de Les Arts, donde estuvo cerca de 14 años con diferentes roles como escenógrafo, cantante y actor.. Ese estilo teatral se refleja en sus fallas, que suelen tener narrativas infantiles pero con una clara escenografía cuidada. Sus fallas a su vez muestran personajes que interactúan entre sí y cuentan una historia, con mensajes siempre positivos de cara a los niños, como la centralidad de la familia y los abuelos en la Falla Espartero o la importancia de la lectura en el crecimiento de los niños.. Z comenzó a trabajar con otros artistas reconocidos del sector como Paco López, David Sánchez Llongo o Manolo Algarra en sus obras, y en 2024 comenzó a ir por su cuenta con fallas infantiles, siempre con la colaboración del diseñador Ramón Pla. Ese año plantó en la céntrica comisión de Isabel La Católica-Cirilo Amorós, vecina de Pizarro, el monumento “Flore-ser”, una alegoría sobre la naturaleza y el futuro que le hizo valer el primer premio de la sección 3ºA.. El año siguiente repitió con la misma comisión en la misma sección, donde obtuvo el cuarto premio, y confiaron en él también en la archiconocida Falla Monestir de Poblet – Aparicio Albiñana, más conocida como L’Antiga de Campanar, que ganó el tercer premio de la sección 5ºA de infantil con el lema «Cre-SER», una reflexión sobre que el proceso de aprendizaje es tan importante como el resultado.. Ha sido en su tercer año plantando monumentos donde ha conseguido llegar al Olimpo de los artistas falleros con su falla ‘Arca. El viatge de Pepet’, con la que ha conseguido que la Falla Espartero-Ramón y Cajal venza 33 años después.
Noticias de la Comunidad Valenciana en La Razón
