Políticos israelíes, tanto de la oposición como de la coalición de gobierno, criticaron duramente el acuerdo entre Estados Unidos e Irán, que aparentemente se terminó de cerrar entre la noche del viernes y el lunes. Hasta el cierre de esta edición, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, no se ha pronunciado sobre el anuncio del pacto por parte de su homólogo estadounidense, Donald Trump.. El acuerdo preliminar o memorando de entendimiento, cuya firma oficial está prevista para el viernes, incluye la reapertura del estrecho de Ormuz y la extensión del alto el fuego en otros 60 días, aunque aún se desconocen otros detalles. Israel, que atacó Irán junto con EEUU en febrero, no ha formado parte de las conversaciones de alto el fuego.. En Israel, todos en contra. «Jamás ha habido un fracaso más absoluto que el fracaso diplomático de Netanyahu en el frente iraní», dijo el líder de la oposición, Yair Lapid, a los periodistas antes de la reunión semanal de su partido, Yesh Atid (hay un futuro, en hebreo). «Ha llegado el momento de reconocer que Netanyahu simplemente ya no puede más», declaró Lapid, quejándose de que «un presidente estadounidense le diga abierta y públicamente al primer ministro de Israel: ‘Yo soy tu jefe y harás lo que te diga'».. «El Estado de Israel ganó la batalla; Netanyahu perdió la guerra. Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) cumplieron sus misiones; Netanyahu no cumplió con lo prometido», añadió. Los miembros de la coalición de gobierno, el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir, y el ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, también expresaron su descontento.. «El acuerdo de Trump no nos vincula. Israel no está subordinado a EE UU; somos un Estado independiente y soberano», escribió Ben-Gvir en X. Si bien enfatizó que «amamos a EEUU y estamos agradecidos con el presidente Trump», pero Israel «no es una república bananera».. Smotrich afirmó que el acuerdo es «perjudicial para Israel y para todo el mundo libre». «Tendremos que continuar la campaña para derrocar al régimen [islámico] por nuestra cuenta y de maneras creativas, y asegurarnos de que Irán nunca tenga armas nucleares», escribió en X. El ex primer ministro y presidente del partido Juntos, Naftali Bennett, calificó el acuerdo como un «giro peligroso para la seguridad de Israel», y añadió que «solo un nuevo liderazgo puede solucionarlo».. «Nuestra responsabilidad en el próximo gobierno es garantizar que todos los enormes sacrificios del pueblo de Israel no sean en vano», agregó Bennett. «Tenemos un plan estratégico claro para derrocar al régimen iraní» y desmantelar su programa nuclear mediante «una combinación de medios diplomáticos, de inteligencia, económicos, tecnológicos y militares».. La solución militar. Gadi Eisenkot, presidente del partido Yashar (Recto), criticó al primer ministro por no dirigirse al pueblo israelí, afirmando que «una vez más, los ciudadanos de Israel se enteran de un acuerdo a través de informes de líderes extranjeros». El presidente de Los Demócratas, de centroizquierda, Yair Golan, dijo en X que «se han borrado de un plumazo los grandes logros militares alcanzados gracias a la valentía de nuestros pilotos y la sangre de nuestros soldados, mientras Netanyahu permanece al margen: débil, enfermo, aislado y sin influencia».. Golan también criticó a Trump por firmar un acuerdo que «canaliza miles de millones al régimen de los ayatolás, mantiene intacta la infraestructura nuclear, preserva la amenaza balística y proporciona un salvavidas al régimen asesino de Teherán». Por su parte, el diputado Ofer Cassif, de Hadash-Ta’al (coalición socialista no sionista), calificó el acuerdo como un «rotundo fracaso de Netanyahu y su gobierno de extrema derecha», y añadió que demuestra que «nunca ha habido ni habrá» una solución militar.. Cassif añadió que las guerras «no han traído más que destrucción y devastación, cobrándose la vida de decenas de miles de personas y arrasando con millones, en Israel, Irán, Líbano y Palestina». Cassif también arremetió contra los partidos de la oposición que apoyaron a Netanyahu durante las guerras.. Israel no se retira del territorio ocupado. El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, afirmó este lunes que las tropas de las FDI permanecerán en «zonas de amortiguación en el Líbano, Siria y Gaza, de forma indefinida, con el fin de proteger la frontera y las comunidades israelíes de los elementos yihadistas». Katz añadió que Israel se opone a cualquier retirada del Líbano. Según aseguró en su comunicado, Netanyahu transmitió esta postura a Trump y él al secretario de Defensa, Pete Hegseth.. El ministro de Defensa afirmó además que «si Irán ataca a Israel a raíz de los acontecimientos en el Líbano, lo atacaremos con toda nuestra fuerza y dejaremos muy clara la desigualdad de poder».
Políticos israelíes, tanto de la oposición como de la coalición de gobierno, criticaron duramente el acuerdo entre Estados Unidos e Irán, que aparentemente se terminó de cerrar entre la noche del viernes y el lunes. Hasta el cierre de esta edición, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, no se ha pronunciado sobre el anuncio del pacto por parte de su homólogo estadounidense, Donald Trump.. El acuerdo preliminar o memorando de entendimiento, cuya firma oficial está prevista para el viernes, incluye la reapertura del estrecho de Ormuz y la extensión del alto el fuego en otros 60 días, aunque aún se desconocen otros detalles. Israel, que atacó Irán junto con EEUU en febrero, no ha formado parte de las conversaciones de alto el fuego.. En Israel, todos en contra. «Jamás ha habido un fracaso más absoluto que el fracaso diplomático de Netanyahu en el frente iraní», dijo el líder de la oposición, Yair Lapid, a los periodistas antes de la reunión semanal de su partido, Yesh Atid (hay un futuro, en hebreo). «Ha llegado el momento de reconocer que Netanyahu simplemente ya no puede más», declaró Lapid, quejándose de que «un presidente estadounidense le diga abierta y públicamente al primer ministro de Israel: ‘Yo soy tu jefe y harás lo que te diga'».. «El Estado de Israel ganó la batalla; Netanyahu perdió la guerra. Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) cumplieron sus misiones; Netanyahu no cumplió con lo prometido», añadió. Los miembros de la coalición de gobierno, el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir, y el ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, también expresaron su descontento.. «El acuerdo de Trump no nos vincula. Israel no está subordinado a EE UU; somos un Estado independiente y soberano», escribió Ben-Gvir en X. Si bien enfatizó que «amamos a EEUU y estamos agradecidos con el presidente Trump», pero Israel «no es una república bananera».. Smotrich afirmó que el acuerdo es «perjudicial para Israel y para todo el mundo libre». «Tendremos que continuar la campaña para derrocar al régimen [islámico] por nuestra cuenta y de maneras creativas, y asegurarnos de que Irán nunca tenga armas nucleares», escribió en X. El ex primer ministro y presidente del partido Juntos, Naftali Bennett, calificó el acuerdo como un «giro peligroso para la seguridad de Israel», y añadió que «solo un nuevo liderazgo puede solucionarlo».. «Nuestra responsabilidad en el próximo gobierno es garantizar que todos los enormes sacrificios del pueblo de Israel no sean en vano», agregó Bennett. «Tenemos un plan estratégico claro para derrocar al régimen iraní» y desmantelar su programa nuclear mediante «una combinación de medios diplomáticos, de inteligencia, económicos, tecnológicos y militares».. La solución militar. Gadi Eisenkot, presidente del partido Yashar (Recto), criticó al primer ministro por no dirigirse al pueblo israelí, afirmando que «una vez más, los ciudadanos de Israel se enteran de un acuerdo a través de informes de líderes extranjeros». El presidente de Los Demócratas, de centroizquierda, Yair Golan, dijo en X que «se han borrado de un plumazo los grandes logros militares alcanzados gracias a la valentía de nuestros pilotos y la sangre de nuestros soldados, mientras Netanyahu permanece al margen: débil, enfermo, aislado y sin influencia».. Golan también criticó a Trump por firmar un acuerdo que «canaliza miles de millones al régimen de los ayatolás, mantiene intacta la infraestructura nuclear, preserva la amenaza balística y proporciona un salvavidas al régimen asesino de Teherán». Por su parte, el diputado Ofer Cassif, de Hadash-Ta’al (coalición socialista no sionista), calificó el acuerdo como un «rotundo fracaso de Netanyahu y su gobierno de extrema derecha», y añadió que demuestra que «nunca ha habido ni habrá» una solución militar.. Cassif añadió que las guerras «no han traído más que destrucción y devastación, cobrándose la vida de decenas de miles de personas y arrasando con millones, en Israel, Irán, Líbano y Palestina». Cassif también arremetió contra los partidos de la oposición que apoyaron a Netanyahu durante las guerras.. Israel no se retira del territorio ocupado. El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, afirmó este lunes que las tropas de las FDI permanecerán en «zonas de amortiguación en el Líbano, Siria y Gaza, de forma indefinida, con el fin de proteger la frontera y las comunidades israelíes de los elementos yihadistas». Katz añadió que Israel se opone a cualquier retirada del Líbano. Según aseguró en su comunicado, Netanyahu transmitió esta postura a Trump y él al secretario de Defensa, Pete Hegseth.. El ministro de Defensa afirmó además que «si Irán ataca a Israel a raíz de los acontecimientos en el Líbano, lo atacaremos con toda nuestra fuerza y dejaremos muy clara la desigualdad de poder».
Dirigentes de la oposición y de la coalición cargan contra un pacto en el que Israel no negoció y deja a Netanyahu bajo presión interna
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