Durante el evento Ignition, celebrado el mes pasado, en el que la NASA dio más detalles acerca de la remodelación del programa Artemis anunciada en febrero, Jared Isaacman, director de la agencia espacial, hizo mención a una serie de misiones robóticas para explorar y preparar las operaciones en la superficie antes de que los astronautas la pisen, si los planes se cumplen, en 2028. Bajo este planteamiento, la NASA busca usar drones tipo hopper o saltadores, máquinas que pueden desplazarse mediante breves impulsos propulsados, realizando trayectorias balísticas desde un punto a otro. Esto es la iniciativa MoonFall, de la que la NASA publicó una solicitud de propuestas el pasado 24 de marzo, coincidiendo con Ignition.. Ray Baker, responsable del proyecto MoonFall en el Laboratorio de Propulsión a Chorro, JPL, de la NASA, en Pasadena, California, ha dado más detalles sobre este a Space.com. El programa contempla el despliegue de drones con cámaras y sensores sobre un lugar aún por seleccionar en el polo sur de la Luna. ‘Nuestro objetivo es que cada dron pueda cubrir un radio de unos 50 kilómetros y lograrlo para finales de 2028’, ha señalado Baker al medio.. Su desarrollo se apoyará en la experiencia aprendida con Ingenuity, el helicóptero que la NASA envió a Marte en 2021, que preveía realizar cinco vuelos y que terminó llegando a 72, hasta que las palas del rotor se dañaron en enero de 2024.. ‘Nos toca subirnos a sus hombros. Vamos a combinar nuestro éxito con Ingenuity, todo ese conocimiento, toda esa pericia y ese éxito, con la capacidad de la industria. Vamos a conseguirlo’, afirma Baker.. El responsable de MoonFall explica que la flota lunar de drones constará de cuatro UAV, con un conjunto de 10 cámaras e instrumentos científicos cada uno, 40 en total, desplegados por el paisaje lunar. Las imágenes que capten se unirán para obtener una visión sin precedentes del entorno lunar que permitirá decidir futuros lugares de aterrizaje para las misiones Artemis, así como para instalar la infraestructura de la futura base lunar.. Cuando realicen sus ‘saltos’, en el sentido aeroespacial del término, y se aproximen al lugar de aterrizaje, cada uno evaluará lo que ve y se posará en la zona más segura. Podrán alcanzar una altitud de hasta 1 kilómetro en cada uno y el tiempo entre lanzamiento y aterrizaje será de 150 segundos.. MoonFall avanza con rapidez, como todo lo relacionado con Artemis desde que la NASA remodeló el programa. ‘Estamos deseando seleccionar a nuestros socios industriales y sacar esto adelante. Va a ser un viaje realmente emocionante. Esperamos tener seleccionados a nuestros principales socios para junio de este año’, afirma Baker.. La integración y las pruebas de la nave espacial están previstas para finales del verano de 2027, con el lanzamiento previsto para 2028. ‘Será un ritmo rápido. Creemos que podemos hacerlo’, apunta Baker.. ‘La NASA todavía está ultimando los detalles de costes y presupuesto, así que aún no podemos proporcionar esa información. Pero confiamos en que, en colaboración con la industria, el JPL tiene las capacidades y la tecnología necesarias para cumplir el calendario’, dice Baker al medio.. Los drones podrán desplegarse durante la fase intermedia del descenso sobre la Luna, lo que evitará el coste y el riesgo adicionales de un módulo de aterrizaje propulsado. ‘Además, la misión aprovechará las capacidades de la industria para la etapa de transferencia y frenado, así como para los sistemas mecánicos y de propulsión de los drones. Como tal, esta misión encaja bien con los objetivos del administrador de la NASA de reducir costes para tener más oportunidades de éxito’, concluye Baker.
La agencia prevé desplegar cuatro vehículos no tripulados equipados con cámaras y sensores para cartografiar futuras zonas de aterrizaje del programa Artemis
Durante el evento Ignition, celebrado el mes pasado, en el que la NASA dio más detalles acerca de la remodelación del programa Artemis anunciada en febrero, Jared Isaacman, director de la agencia espacial, hizo mención a una serie de misiones robóticas para explorar y preparar las operaciones en la superficie antes de que los astronautas la pisen, si los planes se cumplen, en 2028. Bajo este planteamiento, la NASA busca usar drones tipo hopper o saltadores, máquinas que pueden desplazarse mediante breves impulsos propulsados, realizando trayectorias balísticas desde un punto a otro. Esto es la iniciativa MoonFall, de la que la NASA publicó una solicitud de propuestas el pasado 24 de marzo, coincidiendo con Ignition.. Ray Baker, responsable del proyecto MoonFall en el Laboratorio de Propulsión a Chorro, JPL, de la NASA, en Pasadena, California, ha dado más detalles sobre este a Space.com. El programa contempla el despliegue de drones con cámaras y sensores sobre un lugar aún por seleccionar en el polo sur de la Luna. ‘Nuestro objetivo es que cada dron pueda cubrir un radio de unos 50 kilómetros y lograrlo para finales de 2028’, ha señalado Baker al medio.. Su desarrollo se apoyará en la experiencia aprendida con Ingenuity, el helicóptero que la NASA envió a Marte en 2021, que preveía realizar cinco vuelos y que terminó llegando a 72, hasta que las palas del rotor se dañaron en enero de 2024.. ‘Nos toca subirnos a sus hombros. Vamos a combinar nuestro éxito con Ingenuity, todo ese conocimiento, toda esa pericia y ese éxito, con la capacidad de la industria. Vamos a conseguirlo’, afirma Baker.. El responsable de MoonFall explica que la flota lunar de drones constará de cuatro UAV, con un conjunto de 10 cámaras e instrumentos científicos cada uno, 40 en total, desplegados por el paisaje lunar. Las imágenes que capten se unirán para obtener una visión sin precedentes del entorno lunar que permitirá decidir futuros lugares de aterrizaje para las misiones Artemis, así como para instalar la infraestructura de la futura base lunar.. Cuando realicen sus ‘saltos’, en el sentido aeroespacial del término, y se aproximen al lugar de aterrizaje, cada uno evaluará lo que ve y se posará en la zona más segura. Podrán alcanzar una altitud de hasta 1 kilómetro en cada uno y el tiempo entre lanzamiento y aterrizaje será de 150 segundos.. MoonFall avanza con rapidez, como todo lo relacionado con Artemis desde que la NASA remodeló el programa. ‘Estamos deseando seleccionar a nuestros socios industriales y sacar esto adelante. Va a ser un viaje realmente emocionante. Esperamos tener seleccionados a nuestros principales socios para junio de este año’, afirma Baker.. La integración y las pruebas de la nave espacial están previstas para finales del verano de 2027, con el lanzamiento previsto para 2028. ‘Será un ritmo rápido. Creemos que podemos hacerlo’, apunta Baker.. ‘La NASA todavía está ultimando los detalles de costes y presupuesto, así que aún no podemos proporcionar esa información. Pero confiamos en que, en colaboración con la industria, el JPL tiene las capacidades y la tecnología necesarias para cumplir el calendario’, dice Baker al medio.. Los drones podrán desplegarse durante la fase intermedia del descenso sobre la Luna, lo que evitará el coste y el riesgo adicionales de un módulo de aterrizaje propulsado. ‘Además, la misión aprovechará las capacidades de la industria para la etapa de transferencia y frenado, así como para los sistemas mecánicos y de propulsión de los drones. Como tal, esta misión encaja bien con los objetivos del administrador de la NASA de reducir costes para tener más oportunidades de éxito’, concluye Baker.
Noticias de Tecnología y Videojuegos en La Razón
