La aventura de Supervivientes tiene una nueva fase y el estreno no pudo ser más accidentado. Los concursantes de Playa Derrota y Playa Victoria afrontaron el esperado cambio de localización con una mudanza exprés que se convirtió en un auténtico caos. Noventa segundos, todas sus pertenencias en juego y una confusión que nadie supo frepar a tiempo.. Las normas eran claras: todo lo que no estuviera en la barca al acabar el tiempo se quedaría atrás. Jorge Javier Vázquez no dejó lugar a dudas antes de que comenzara la cuenta atrás: «Todo a la barca. Lo que no esté en la barca, se quedará aquí». Sin embargo, los nervios y las prisas hicieron mella en los concursantes casi desde el primer segundo.. En plena recogida frenética, los supervivientes cometieron el error que lo condicionó todo: se confundieron de embarcación. Creyendo estar cumpliendo la misión correctamente, cargaron sus pertenencias en la barca equivocada. No fue hasta que el tiempo expiró cuando cayeron en la cuenta del fallo. «Nos hemos confundido de barca», reconocían entre la incredulidad y la frustración.. Gerard y Aratz fueron quienes peor lo pagaron. Ambos habían priorizado rescatar el fuego del campamento, pero tampoco lograron introducirlo en la embarcación antes de que sonara el límite. Gerard no pudo contenerse y se dirigió directamente al presentador: «Jorge, no tengo nada mío».. La llegada a las nuevas playas no hizo sino rematar una jornada para olvidar. Los de Playa Derrota descubrieron su nueva localización con una reacción que lo dijo todo: «Es enana, esto sí que es derrota». Los de Playa Victoria, en cambio, aterrizaron en la mejor de las dos ubicaciones, aunque con las manos prácticamente vacías.
Los concursantes de vivieron uno de los momentos más caóticos de la edición al confundirse de barca durante el traslado a las nuevas playas.
20MINUTOS.ES – Televisión
La aventura de Supervivientes tiene una nueva fase y el estreno no pudo ser más accidentado. Los concursantes de Playa Derrota y Playa Victoria afrontaron el esperado cambio de localización con una mudanza exprés que se convirtió en un auténtico caos. Noventa segundos, todas sus pertenencias en juego y una confusión que nadie supo frepar a tiempo.. Las normas eran claras: todo lo que no estuviera en la barca al acabar el tiempo se quedaría atrás. Jorge Javier Vázquez no dejó lugar a dudas antes de que comenzara la cuenta atrás: «Todo a la barca. Lo que no esté en la barca, se quedará aquí». Sin embargo, los nervios y las prisas hicieron mella en los concursantes casi desde el primer segundo.. En plena recogida frenética, los supervivientes cometieron el error que lo condicionó todo: se confundieron de embarcación. Creyendo estar cumpliendo la misión correctamente, cargaron sus pertenencias en la barca equivocada. No fue hasta que el tiempo expiró cuando cayeron en la cuenta del fallo. «Nos hemos confundido de barca», reconocían entre la incredulidad y la frustración.. Gerard y Aratz fueron quienes peor lo pagaron. Ambos habían priorizado rescatar el fuego del campamento, pero tampoco lograron introducirlo en la embarcación antes de que sonara el límite. Gerard no pudo contenerse y se dirigió directamente al presentador: «Jorge, no tengo nada mío».. La llegada a las nuevas playas no hizo sino rematar una jornada para olvidar. Los de Playa Derrota descubrieron su nueva localización con una reacción que lo dijo todo: «Es enana, esto sí que es derrota». Los de Playa Victoria, en cambio, aterrizaron en la mejor de las dos ubicaciones, aunque con las manos prácticamente vacías.
