La semana arrancó con una bomba. El pasado martes, Ion Aramendi dejó caer en Tierra de Nadie que una mujer muy famosa, con experiencia previa en el concurso, estaba a punto de aterrizar en Honduras con una misión clave. El anuncio disparó las apuestas entre los espectadores y la incógnita no tardó en resolverse.. En la gala del jueves, Jorge Javier Vázquez fue calentando el momento desde el arranque con una advertencia que lo decía todo: «Tiene un grandísimo enemigo». La misteriosa figura resultó ser Marisa Jara, expulsada en las primeras semanas de esta edición tras un paso breve pero intenso, cargado de tensiones.. Antes de reencontrarse con sus compañeros, la modelo habló con el presentador sobre los motivos de su vuelta: «Tenía muchas ganas de volver, tengo cuentas pendientes. Primero conmigo misma, apetece disfrutar un montón de la playa, de hacer cosas que no he podido hacer antes como pescar».. Marisa fue mucho más concreta al señalar los nombres que tiene en mente. «Tengo muchas ganas de ver a mis compañeros, pero sobre todo tengo cuentas pendientes con Ingrid y con ‘suavón'», confesaba, en alusión directa a Jaime Astrain. Y justificó su regreso con lo que vio al llegar a casa: «Cuando vi los vídeos, estaba negra».. La sevillana fue todavía más lejos al señalar a ambos como responsables directos de su estado anímico durante el concurso: «Ellos me hicieron la convivencia insoportable aquí, y fueron uno de los motivos por los que yo pedí al público que me echaran».
La modelo sevillana, primera expulsada de la edición, regresa a Honduras con una misión clave y dos nombres muy concretos en mente: Ingrid y Jaime Astrain.
20MINUTOS.ES – Televisión
La semana arrancó con una bomba. El pasado martes, Ion Aramendi dejó caer en Tierra de Nadie que una mujer muy famosa, con experiencia previa en el concurso, estaba a punto de aterrizar en Honduras con una misión clave. El anuncio disparó las apuestas entre los espectadores y la incógnita no tardó en resolverse.. En la gala del jueves, Jorge Javier Vázquez fue calentando el momento desde el arranque con una advertencia que lo decía todo: «Tiene un grandísimo enemigo». La misteriosa figura resultó ser Marisa Jara, expulsada en las primeras semanas de esta edición tras un paso breve pero intenso, cargado de tensiones.. Antes de reencontrarse con sus compañeros, la modelo habló con el presentador sobre los motivos de su vuelta: «Tenía muchas ganas de volver, tengo cuentas pendientes. Primero conmigo misma, apetece disfrutar un montón de la playa, de hacer cosas que no he podido hacer antes como pescar».. Marisa fue mucho más concreta al señalar los nombres que tiene en mente. «Tengo muchas ganas de ver a mis compañeros, pero sobre todo tengo cuentas pendientes con Ingrid y con ‘suavón'», confesaba, en alusión directa a Jaime Astrain. Y justificó su regreso con lo que vio al llegar a casa: «Cuando vi los vídeos, estaba negra».. La sevillana fue todavía más lejos al señalar a ambos como responsables directos de su estado anímico durante el concurso: «Ellos me hicieron la convivencia insoportable aquí, y fueron uno de los motivos por los que yo pedí al público que me echaran».
