El Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), el mejor organismo de investigación del cáncer en España y uno de los principales del mundo, lleva 18 meses sumido en una grave crisis, resultado de años de enfrentamientos internos larvados. El último capítulo de este preocupante deterioro ha sido la renuncia irrevocable del físico y bioinformático Raúl Rabadán a ser su nuevo director científico, nueve meses después de que el Ministerio de Ciencia lo presentase como el fichaje estrella que debía sacar del pozo a la institución. Rabadán, con un deslumbrante currículo que le ha llevado a ser uno de los investigadores más citados en su campo, llegó a presentar en enero un plan de actuación con el que liderar la renovación del CNIO. Debería haber asumido el 1 de mayo. Su renuncia sin ni siquiera llegar a tomar posesión del cargo, atribuida a razones personales, resulta indisociable del trance que vive el centro.. Seguir leyendo
La renuncia irrevocable de quien iba ser el director científico de la institución revela que no se han atajado los problemas de fondo
El Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), el mejor organismo de investigación del cáncer en España y uno de los principales del mundo, lleva 18 meses sumido en una grave crisis, resultado de años de enfrentamientos internos larvados. El último capítulo de este preocupante deterioro ha sido la renuncia irrevocable del físico y bioinformático Raúl Rabadán a ser su nuevo director científico, nueve meses después de que el Ministerio de Ciencia lo presentase como el fichaje estrella que debía sacar del pozo a la institución. Rabadán, con un deslumbrante currículo que le ha llevado a ser uno de los investigadores más citados en su campo, llegó a presentar en enero un plan de actuación con el que liderar la renovación del CNIO. Debería haber asumido el 1 de mayo. Su renuncia sin ni siquiera llegar a tomar posesión del cargo, atribuida a razones personales, resulta indisociable del trance que vive el centro.. Seguir leyendo
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