En la última década, la fotografía móvil ha dejado de ser una carrera por sumar megapíxeles para convertirse en una disciplina híbrida, donde la óptica, la física del sensor y la inteligencia artificial dialogan en tiempo real. El nuevo se presenta precisamente en ese cruce: un smartphone que apuesta por rediseñar el teleobjetivo desde la base, combinando un sensor de gran formato y altísima resolución con fotografía computacional avanzada y una colaboración cada vez más profunda con Hasselblad.OPPO Find X9 Pro. Lejos de la arquitectura clásica del periscopio con sensores diminutos, OPPO ha optado por un teleobjetivo de 200 megapíxeles y gran tamaño, capaz de capturar más luz, preservar textura y sostener un zoom extremo de hasta 120 aumentos sin renunciar al color ni a los tonos de piel. Detrás de esa decisión hay un trabajo de co-ingeniería poco habitual en el sector, donde la tradición fotográfica de Hasselblad se integra con el desarrollo de sensores, óptica y algoritmos de procesado propios de OPPO.. El resultado es un sistema fotográfico que no se limita a “ver más lejos”, sino que intenta hacerlo de un modo más cercano y similar a la percepción humana. El nuevo motor LUMO Image Engine, diseñado específicamente para la serie Find X9, introduce un flujo de imagen que analiza luz, profundidad, movimiento y color antes incluso de que el usuario pulse el disparador, delegando muchas decisiones técnicas en un sistema que combina hardware e IA de forma transparente.. Para entender qué hay detrás de este salto, por qué apostar por un sensor de 200 MP en un teleobjetivo, cómo se equilibra resolución y sensibilidad, qué papel real juega Hasselblad en el proceso o cómo se gestiona el zoom sin pérdida frente al asistido por inteligencia artificial, hablamos con Cristian Flores Serrano, Training Manager de OPPO España, uno de los expertos implicados en trasladar esta ingeniería a la experiencia final del usuario.. Pregunta: ¿Por qué optaron por un sensor de 200 MP y tamaño 1/1.56″ para el teleobjetivo, en lugar de la aproximación más habitual (sensor más pequeño + periscopio tradicional)?. Respuesta: Con Find X9 Pro, nuestro objetivo es ofrecer una calidad de fotografías a distancia y fotografías retrato de siguiente nivel. Esto se logra no centrándonos en una única especificación, sino optimizando todo el sistema: el sensor, la lente, la fotografía computacional y el nuevo sistema de procesamiento de imagen, LUMO Image Engine, consiguiendo resultados más naturales y realistas. El sensor HP5 ofrece una alta resolución de 200 MP en un gran formato de 1/1.56 pulgadas, combinado con una apertura ultra-rápida f/2.1. Esta combinación permite que el sistema telefoto capture hasta un 140% más luz que un sensor físicamente mayor con una apertura más lenta. Al combinar este potente hardware con la fotografía computacional optimizada para el sensor de 200 MP, obtenemos una calidad de imagen líder con el teleobjetivo de 200 MP del Find X9 Pro, en combinación con el codesarrollo con Hasselblad, ofreciendo mejor interpretación de color y tonos más realistas, especialmente en los tonos de piel, destacando en resultado de fotografía retrato profesional.. P: ¿Cómo resolvieron la tensión entre resolución (200 MP) y tamaño de píxel? ¿Hubo retoques en la microlente o en el diseño del pixel para optimizar captura en condiciones oscuras?. R: El rendimiento del Find X9 Pro se basa en la combinación del sensor HP5 de 200 MP, su gran formato y su rápida apertura f/2.1. Gracias a la optimización de la fotografía computacional para este sensor, el sistema logra captar más luz y mantener una calidad de imagen excepcional incluso al recortar o reencuadrar. El resultado es una telefoto que ofrece un rendimiento superior en todo el rango de zoom, sin necesidad de recurrir a configuraciones más complejas.. P: ¿Cómo fue el proceso de co-ingeniería con Hasselblad? ¿Hubo equipos de Hasselblad integrados en el diseño óptico, o su papel fue más en perfilado del color y ergonomía del accesorio?. R: Nuestra colaboración con Hasselblad es mucho más que una firma compartida: es un proceso de co-ingeniería real. Los equipos de ambas compañías han trabajado codo a codo en la óptica, la calibración del color y el flujo completo de imagen. Hasselblad, fabricante líder en cámaras y ópticas de uso profesional, aporta su herencia en colorimetría y textura, mientras que OPPO contribuye con su dominio en sensores y fotografía computacional. El resultado es una experiencia fotográfica más auténtica y cinematográfica, donde cada imagen refleja la filosofía de ambas marcas.. P: ¿Podría explicar la arquitectura del LUMO / Super Pixel Engine: ¿qué pasos principales realiza entre la captura y la imagen final?. R: La arquitectura LUMO Image Engine es la plataforma de fotografía computacional de OPPO diseñada para la serie Find X9, cuyo objetivo principal es ofrecer imágenes más naturales y acordes a la percepción humana. Se basa en tres pilares. El primero es el sistema óptico ultra-sensorial, que integra lentes de alta transmisión, sensores avanzados, detección precisa de profundidad y medición multimodal del color para capturar más luz y mejorar la fidelidad de la escena. A continuación se recurre a un motor de imagen digital perceptiva, que incluye módulos de IA para color realista, bokeh óptico, tonos equilibrados y captura rápida de movimiento, optimizando cada fotograma en tiempo real. Por último, tenemos todo el ecosistema ProXDR de extremo a extremo, que mantiene color y rango dinámico de 16 bits desde la captura hasta la visualización y edición.. Luego tenemos los pasos que realiza el sistema entre la captura y la imagen final. El primero de ellos es la captura inteligente que analiza luz, color, profundidad y movimiento, y combina múltiples fotogramas para obtener la mejor base posible. Luego llega el procesamiento perceptivo que aplica IA para equilibrar tonos, mejorar color, conservar detalle y generar profundidad y bokeh realistas. Y, finalmente, el renderizado final, cuando se fusiona toda la información y se optimiza con ProXDR para obtener una imagen natural, detallada y con amplio rango dinámico. Gracias a una arquitectura altamente eficiente, LUMO reduce el consumo de CPU, memoria y energía, permitiendo un rendimiento fotográfico profesional incluso en condiciones complejas. En conjunto, aporta mayor naturalidad en tonos de piel, mejor gestión de luz y sombras, profundidad más precisa y un procesamiento más fiel a la visión humana.. P: ¿Cómo comunican al usuario cuándo usar zoom nativo vs. crop vs. zoom asistido por IA? ¿Hay modos automáticos que sugieran el óptimo según escena?. R: El zoom sin pérdida es posible gracias a un recorte interno del sensor de 200 MP en dos niveles. Nuestro algoritmo realiza un primer recorte a 6x y un segundo a 13.2x (en vídeo, 12x). Para la fotografía fija, el segundo nivel empieza en 13.2x y ofrece mayor estabilización. El proceso es completamente interno, sin necesidad de intervención del usuario.
Hablamos con Cristian Flores Serrano, Training Manager de OPPO España para comprender la óptica, la inteligencia artificial y los sensores del smartphone,
En la última década, la fotografía móvil ha dejado de ser una carrera por sumar megapíxeles para convertirse en una disciplina híbrida, donde la óptica, la física del sensor y la inteligencia artificial dialogan en tiempo real. El nuevo se presenta precisamente en ese cruce: un smartphone que apuesta por rediseñar el teleobjetivo desde la base, combinando un sensor de gran formato y altísima resolución con fotografía computacional avanzada y una colaboración cada vez más profunda con Hasselblad.OPPO Find X9 Pro. Lejos de la arquitectura clásica del periscopio con sensores diminutos, OPPO ha optado por un teleobjetivo de 200 megapíxeles y gran tamaño, capaz de capturar más luz, preservar textura y sostener un zoom extremo de hasta 120 aumentos sin renunciar al color ni a los tonos de piel. Detrás de esa decisión hay un trabajo de co-ingeniería poco habitual en el sector, donde la tradición fotográfica de Hasselblad se integra con el desarrollo de sensores, óptica y algoritmos de procesado propios de OPPO.. El resultado es un sistema fotográfico que no se limita a “ver más lejos”, sino que intenta hacerlo de un modo más cercano y similar a la percepción humana. El nuevo motor LUMO Image Engine, diseñado específicamente para la serie Find X9, introduce un flujo de imagen que analiza luz, profundidad, movimiento y color antes incluso de que el usuario pulse el disparador, delegando muchas decisiones técnicas en un sistema que combina hardware e IA de forma transparente.. Para entender qué hay detrás de este salto, por qué apostar por un sensor de 200 MP en un teleobjetivo, cómo se equilibra resolución y sensibilidad, qué papel real juega Hasselblad en el proceso o cómo se gestiona el zoom sin pérdida frente al asistido por inteligencia artificial, hablamos con Cristian Flores Serrano, Training Manager de OPPO España, uno de los expertos implicados en trasladar esta ingeniería a la experiencia final del usuario.. Pregunta: ¿Por qué optaron por un sensor de 200 MP y tamaño 1/1.56″ para el teleobjetivo, en lugar de la aproximación más habitual (sensor más pequeño + periscopio tradicional)?. Respuesta: Con Find X9 Pro, nuestro objetivo es ofrecer una calidad de fotografías a distancia y fotografías retrato de siguiente nivel. Esto se logra no centrándonos en una única especificación, sino optimizando todo el sistema: el sensor, la lente, la fotografía computacional y el nuevo sistema de procesamiento de imagen, LUMO Image Engine, consiguiendo resultados más naturales y realistas. El sensor HP5 ofrece una alta resolución de 200 MP en un gran formato de 1/1.56 pulgadas, combinado con una apertura ultra-rápida f/2.1. Esta combinación permite que el sistema telefoto capture hasta un 140% más luz que un sensor físicamente mayor con una apertura más lenta. Al combinar este potente hardware con la fotografía computacional optimizada para el sensor de 200 MP, obtenemos una calidad de imagen líder con el teleobjetivo de 200 MP del Find X9 Pro, en combinación con el codesarrollo con Hasselblad, ofreciendo mejor interpretación de color y tonos más realistas, especialmente en los tonos de piel, destacando en resultado de fotografía retrato profesional.. P: ¿Cómo resolvieron la tensión entre resolución (200 MP) y tamaño de píxel? ¿Hubo retoques en la microlente o en el diseño del pixel para optimizar captura en condiciones oscuras?. R: El rendimiento del Find X9 Pro se basa en la combinación del sensor HP5 de 200 MP, su gran formato y su rápida apertura f/2.1. Gracias a la optimización de la fotografía computacional para este sensor, el sistema logra captar más luz y mantener una calidad de imagen excepcional incluso al recortar o reencuadrar. El resultado es una telefoto que ofrece un rendimiento superior en todo el rango de zoom, sin necesidad de recurrir a configuraciones más complejas.. P: ¿Cómo fue el proceso de co-ingeniería con Hasselblad? ¿Hubo equipos de Hasselblad integrados en el diseño óptico, o su papel fue más en perfilado del color y ergonomía del accesorio?. R: Nuestra colaboración con Hasselblad es mucho más que una firma compartida: es un proceso de co-ingeniería real. Los equipos de ambas compañías han trabajado codo a codo en la óptica, la calibración del color y el flujo completo de imagen. Hasselblad, fabricante líder en cámaras y ópticas de uso profesional, aporta su herencia en colorimetría y textura, mientras que OPPO contribuye con su dominio en sensores y fotografía computacional. El resultado es una experiencia fotográfica más auténtica y cinematográfica, donde cada imagen refleja la filosofía de ambas marcas.. P: ¿Podría explicar la arquitectura del LUMO / Super Pixel Engine: ¿qué pasos principales realiza entre la captura y la imagen final?. R: La arquitectura LUMO Image Engine es la plataforma de fotografía computacional de OPPO diseñada para la serie Find X9, cuyo objetivo principal es ofrecer imágenes más naturales y acordes a la percepción humana. Se basa en tres pilares. El primero es el sistema óptico ultra-sensorial, que integra lentes de alta transmisión, sensores avanzados, detección precisa de profundidad y medición multimodal del color para capturar más luz y mejorar la fidelidad de la escena. A continuación se recurre a un motor de imagen digital perceptiva, que incluye módulos de IA para color realista, bokeh óptico, tonos equilibrados y captura rápida de movimiento, optimizando cada fotograma en tiempo real. Por último, tenemos todo el ecosistema ProXDR de extremo a extremo, que mantiene color y rango dinámico de 16 bits desde la captura hasta la visualización y edición.. Luego tenemos los pasos que realiza el sistema entre la captura y la imagen final. El primero de ellos es la captura inteligente que analiza luz, color, profundidad y movimiento, y combina múltiples fotogramas para obtener la mejor base posible. Luego llega el procesamiento perceptivo que aplica IA para equilibrar tonos, mejorar color, conservar detalle y generar profundidad y bokeh realistas. Y, finalmente, el renderizado final, cuando se fusiona toda la información y se optimiza con ProXDR para obtener una imagen natural, detallada y con amplio rango dinámico. Gracias a una arquitectura altamente eficiente, LUMO reduce el consumo de CPU, memoria y energía, permitiendo un rendimiento fotográfico profesional incluso en condiciones complejas. En conjunto, aporta mayor naturalidad en tonos de piel, mejor gestión de luz y sombras, profundidad más precisa y un procesamiento más fiel a la visión humana.. P: ¿Cómo comunican al usuario cuándo usar zoom nativo vs. crop vs. zoom asistido por IA? ¿Hay modos automáticos que sugieran el óptimo según escena?. R: El zoom sin pérdida es posible gracias a un recorte interno del sensor de 200 MP en dos niveles. Nuestro algoritmo realiza un primer recorte a 6x y un segundo a 13.2x (en vídeo, 12x). Para la fotografía fija, el segundo nivel empieza en 13.2x y ofrece mayor estabilización. El proceso es completamente interno, sin necesidad de intervención del usuario.
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