El Govern de Salvador Illa intenta apurar las últimas horas de negociación para evitar que los presupuestos de la Generalitat descarrilen en el Parlament. Representantes del ejecutivo catalán y de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) han mantenido este martes por la mañana una reunión en el Palau de la Generalitat con el objetivo de desbloquear la situación antes del debate a la totalidad previsto para este viernes.. El encuentro, adelantado por Nació, se produce en un momento de máxima tensión política, con el riesgo real de que las cuentas sean rechazadas en su primer trámite parlamentario si los republicanos mantienen su veto. Por parte de ERC acudieron tres figuras relevantes del partido: Lluís Salvadó, director general de la formación y uno de los negociadores habituales; Isaac Albert, vicesecretario general de Comunicación; y Mercè Pastor, jefa de gabinete de Oriol Junqueras. Fuentes del Govern evitaron confirmar oficialmente la reunión, aunque tampoco la desmintieron.. La negociación llega a la recta final sin avances significativos. ERC mantiene su enmienda a la totalidad y exige al ejecutivo que retire el proyecto de presupuestos para abrir una nueva fase de diálogo con más margen temporal. El Govern, sin embargo, rechaza esta posibilidad y confía todavía en poder superar la votación del viernes. El principal escollo en la negociación sigue siendo la financiación autonómica y, en particular, el control sobre el IRPF. ERC reclama garantías públicas del Gobierno central para delegar en la Generalitat la recaudación del impuesto en Cataluña, una condición que los republicanos consideran imprescindible para desbloquear el apoyo a las cuentas.. La portavoz del ejecutivo catalán, Sílvia Paneque, apeló a la “responsabilidad” de los republicanos para garantizar estabilidad política en Cataluña. “No podemos perder 9.000 millones de euros”, advirtió, en referencia al volumen de recursos que movilizan las cuentas públicas. Paneque pidió prudencia en las declaraciones públicas durante las últimas horas de negociación y evitó dar detalles sobre los contactos en marcha.. En el Govern defienden que aprobar los presupuestos es clave en un contexto internacional incierto y subrayan que la negociación sigue abierta. Aun así, el escenario actual es de bloqueo: los republicanos no retiran su veto y el ejecutivo tampoco contempla retirar el proyecto para renegociarlo.. Por su parte, la consellera de Economía y Finanzas, Alícia Romero, insistió por la mañana en que el Govern no está dispuesto a retirar las cuentas para ganar tiempo. En declaraciones a La2 y Ràdio 4, afirmó que le resulta “muy difícil pensar” que los presupuestos no superarán el debate a la totalidad. Según defendió, el ejecutivo actuó correctamente al aprobar el proyecto pese a no tener garantizado el apoyo parlamentario.. Desde el Govern replican que ese compromiso ya figura en los acuerdos políticos firmados tras la investidura de Illa y en los pactos alcanzados en la comisión bilateral entre el Ejecutivo central y la Generalitat en julio de 2025. Romero recordó además que el calendario pactado prevé una transferencia progresiva de competencias a partir de 2026, lo que haría imposible materializar la medida este mismo año porque requeriría una reforma legislativa en el Congreso.. El ejecutivo catalán también evita trasladar la presión a Madrid. Paneque insistió en que los presupuestos de Cataluña “se deciden en Cataluña” y el Govern no ha querido exigir públicamente movimientos a la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, para facilitar un acuerdo.. Los republicanos, por su parte, sostienen que el Govern no ha hecho lo suficiente para convencer al PSOE sobre el IRPF y critican que el ejecutivo catalán aprobara el proyecto sin asegurarse antes el respaldo parlamentario. En el entorno de ERC aseguran que todavía hay margen para negociar, pero advierten de que, si el Govern no retira las cuentas para replantearlas, “caerán” en el pleno.
Ambas posturas están enrocadas: el Govern no retirará el proyecto, y ERC no dará su apoyo, de momento
El Govern de Salvador Illa intenta apurar las últimas horas de negociación para evitar que los presupuestos de la Generalitat descarrilen en el Parlament. Representantes del ejecutivo catalán y de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) han mantenido este martes por la mañana una reunión en el Palau de la Generalitat con el objetivo de desbloquear la situación antes del debate a la totalidad previsto para este viernes.. El encuentro, adelantado por Nació, se produce en un momento de máxima tensión política, con el riesgo real de que las cuentas sean rechazadas en su primer trámite parlamentario si los republicanos mantienen su veto. Por parte de ERC acudieron tres figuras relevantes del partido: Lluís Salvadó, director general de la formación y uno de los negociadores habituales; Isaac Albert, vicesecretario general de Comunicación; y Mercè Pastor, jefa de gabinete de Oriol Junqueras. Fuentes del Govern evitaron confirmar oficialmente la reunión, aunque tampoco la desmintieron.. La negociación llega a la recta final sin avances significativos. ERC mantiene su enmienda a la totalidad y exige al ejecutivo que retire el proyecto de presupuestos para abrir una nueva fase de diálogo con más margen temporal. El Govern, sin embargo, rechaza esta posibilidad y confía todavía en poder superar la votación del viernes. El principal escollo en la negociación sigue siendo la financiación autonómica y, en particular, el control sobre el IRPF. ERC reclama garantías públicas del Gobierno central para delegar en la Generalitat la recaudación del impuesto en Cataluña, una condición que los republicanos consideran imprescindible para desbloquear el apoyo a las cuentas.. La portavoz del ejecutivo catalán, Sílvia Paneque, apeló a la “responsabilidad” de los republicanos para garantizar estabilidad política en Cataluña. “No podemos perder 9.000 millones de euros”, advirtió, en referencia al volumen de recursos que movilizan las cuentas públicas. Paneque pidió prudencia en las declaraciones públicas durante las últimas horas de negociación y evitó dar detalles sobre los contactos en marcha.. En el Govern defienden que aprobar los presupuestos es clave en un contexto internacional incierto y subrayan que la negociación sigue abierta. Aun así, el escenario actual es de bloqueo: los republicanos no retiran su veto y el ejecutivo tampoco contempla retirar el proyecto para renegociarlo.. Por su parte, la consellera de Economía y Finanzas, Alícia Romero, insistió por la mañana en que el Govern no está dispuesto a retirar las cuentas para ganar tiempo. En declaraciones a La2 y Ràdio 4, afirmó que le resulta “muy difícil pensar” que los presupuestos no superarán el debate a la totalidad. Según defendió, el ejecutivo actuó correctamente al aprobar el proyecto pese a no tener garantizado el apoyo parlamentario.. Desde el Govern replican que ese compromiso ya figura en los acuerdos políticos firmados tras la investidura de Illa y en los pactos alcanzados en la comisión bilateral entre el Ejecutivo central y la Generalitat en julio de 2025. Romero recordó además que el calendario pactado prevé una transferencia progresiva de competencias a partir de 2026, lo que haría imposible materializar la medida este mismo año porque requeriría una reforma legislativa en el Congreso.. El ejecutivo catalán también evita trasladar la presión a Madrid. Paneque insistió en que los presupuestos de Cataluña “se deciden en Cataluña” y el Govern no ha querido exigir públicamente movimientos a la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, para facilitar un acuerdo.. Los republicanos, por su parte, sostienen que el Govern no ha hecho lo suficiente para convencer al PSOE sobre el IRPF y critican que el ejecutivo catalán aprobara el proyecto sin asegurarse antes el respaldo parlamentario. En el entorno de ERC aseguran que todavía hay margen para negociar, pero advierten de que, si el Govern no retira las cuentas para replantearlas, “caerán” en el pleno.
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