Las contraseñas están muy presentes en la vida de todo el mundo ya que se utilizan para desbloquear el móvil, entrar en la aplicación del banco, en el correo…. Y en Malas lenguas quisieron desvelar cuál era una de las contraseñas más utilizadas por los usuarios, una tan fácil de recordar como de adivinar: 1111.. «Somos capaces de recordar los bailes del TikTok, los datos más absurdos y hasta un estribillo imposible. Pero luego llega el momento contraseña…», señaló Marina Martínez.. La reportera del programa de Jesús Cintora salió a la calle para hablar con algunos usuarios sobre la dificultad de recordar la cantidad de contraseñas que necesitamos.. «La intento poner siempre igual, pero siempre se me olvida. Entre la mayúscula, la arroba, una cosa, la otra… la contraseña es un pergamino», afirmó una de las entrevistadas.. Otro destacó que «sirven para que los hackers no te quiten el dinero del banco». Martínez le preguntó a otra persona: «¿Usted cuántas contraseñas tiene?», pero no lo recordó.. «Y aunque parezca mentira, 1111 sigue siendo una de las más utilizadas», comentó la reportera del espacio de Televisión Española tras hablar con otro usuario.. La memoria humana es selectiva: retenemos bailes virales, melodías pegadizas y datos triviales, pero fallamos cuando llega el momento de crear una contraseña.. Esa fragilidad tiene consecuencias. Los informes anuales de NordPass y NordStellar revelan que en 2024 y 2025 las claves más utilizadas en el mundo seguían siendo, además de la facilitada por Malas lenguas, eran admin, 123456, 12345678 y password.. Todas ellas pueden descifrarse en menos de un segundo mediante ataques automatizados. Los expertos consultados coinciden en el motivo principal: comodidad. En un entorno saturado de cuentas, verificaciones y requisitos crecientes, los usuarios priorizan la rapidez frente a la seguridad.. «La gente busca algo que pueda recordar sin esfuerzo», explican analistas de ciberseguridad. Esa preferencia por patrones simples, secuencias numéricas, palabras genéricas o repeticiones, convierte a millones de cuentas en objetivos vulnerables.. A ello se suma la falsa sensación de anonimato. Muchos usuarios creen que su información «no es relevante» o que «nadie intentará entrar en mi cuenta», pese a que los ataques masivos no distinguen perfiles: funcionan probando combinaciones comunes a gran escala.. El resultado es una paradoja digital: cuanto más fácil es recordar una contraseña, más fácil es que alguien la adivine. Y, aun así, seguimos cayendo.
«Aunque parezca mentira, la combinación 1111 sigue siendo una de las más usadas», señaló Marina Martínez.
20MINUTOS.ES – Televisión
Las contraseñas están muy presentes en la vida de todo el mundo ya que se utilizan para desbloquear el móvil, entrar en la aplicación del banco, en el correo…. Y en Malas lenguas quisieron desvelar cuál era una de las contraseñas más utilizadas por los usuarios, una tan fácil de recordar como de adivinar: 1111.. «Somos capaces de recordar los bailes del TikTok, los datos más absurdos y hasta un estribillo imposible. Pero luego llega el momento contraseña…», señaló Marina Martínez.. Reportaje de ‘Malas lenguas’.RTVE. La reportera del programa de Jesús Cintora salió a la calle para hablar con algunos usuarios sobre la dificultad de recordar la cantidad de contraseñas que necesitamos.. «La intento poner siempre igual, pero siempre se me olvida. Entre la mayúscula, la arroba, una cosa, la otra… la contraseña es un pergamino», afirmó una de las entrevistadas.. Otro destacó que «sirven para que los hackers no te quiten el dinero del banco». Martínez le preguntó a otra persona: «¿Usted cuántas contraseñas tiene?», pero no lo recordó.. «Y aunque parezca mentira, 1111 sigue siendo una de las más utilizadas», comentó la reportera del espacio de Televisión Española tras hablar con otro usuario.. La memoria humana es selectiva: retenemos bailes virales, melodías pegadizas y datos triviales, pero fallamos cuando llega el momento de crear una contraseña.. Esa fragilidad tiene consecuencias. Los informes anuales de NordPass y NordStellar revelan que en 2024 y 2025 las claves más utilizadas en el mundo seguían siendo, además de la facilitada por Malas lenguas, eran admin, 123456, 12345678 y password.. Todas ellas pueden descifrarse en menos de un segundo mediante ataques automatizados. Los expertos consultados coinciden en el motivo principal: comodidad. En un entorno saturado de cuentas, verificaciones y requisitos crecientes, los usuarios priorizan la rapidez frente a la seguridad.. «La gente busca algo que pueda recordar sin esfuerzo», explican analistas de ciberseguridad. Esa preferencia por patrones simples, secuencias numéricas, palabras genéricas o repeticiones, convierte a millones de cuentas en objetivos vulnerables.. A ello se suma la falsa sensación de anonimato. Muchos usuarios creen que su información «no es relevante» o que «nadie intentará entrar en mi cuenta», pese a que los ataques masivos no distinguen perfiles: funcionan probando combinaciones comunes a gran escala.. El resultado es una paradoja digital: cuanto más fácil es recordar una contraseña, más fácil es que alguien la adivine. Y, aun así, seguimos cayendo.
