El patio de la Fundación Cajasol ya está engalanado de flores para acoger los «Jueves Flamencos», una cita ineludible dentro del calendario cultural de la capital hispalense y que «este año viene cargado de novedades», apuntó Antonio Pulido, presidente de la Fundación Cajasol. Esta edición 2026, que se celebrará de mayo a noviembre, cuenta con una programación paralela, «Flamenco Aparte», que da cabida a nuevas generaciones que exploran otras formas de hacer flamenco, con artistas como Alberto Sellés & Iván Orellana, Pastora Galván, Rocío Rodrigo, Lela Soto, Jesús Méndez, Mara Rey, Jesús Corbacho, María Moreno, Fernando Jiménez y Andrés Barrio. Este último, precisamente, será el único artista instrumental de ·»Flamenco Aparte» con su proyecto «Marea viva», que coloca el piano en el centro de un lenguaje propio donde el flamenco y la música de tradición española dialogan con la contemporaneidad.. El cartel principal de los «Jueves Flamencos», y el más ortodoxo, lo componen artistas ya consagrados como la bailaora Manuela Carrasco, que ha cumplido 50 años subida a los escenarios más prestigiosos de todo el mundo. La matriarca agradeció a la Fundación Cajasol haber contado también para este ciclo con su hija Manuela Carrasco, que representa una nueva generación de creadoras que amplían los márgenes más allá de la tradición. Artistas como Diego del Morao, Jesús Carmona, José «El Pechuguita», Manuel Moreno, José y Anabel Valencia, Delia Menbrive, Alejandro Villaescusa junto a Tino Van de Smarn y Óscar de los Reyes completan este cartel.. En la presentación de esta edición de los «Jueves Flamencos» de Pulido quiso destacar la Fundación Cajasol se ha convertido en «la entidad privada que más apuesta por el flamenco». En este sentido, recordó también los Premios del Flamenco de Cajasol, una necesidad dentro de la industria, y que están llamados a ser «los Oscar del Flamenco», apuntó el presidente de la fundación. La idea, según Pulido, es que la próxima edición de los Premios del Flamenco se celebren en las Atarazanas de Sevilla, un escenario de excepción cuyas obras de rehabilitación culminaron en octubre del 2025.. Un cartel de alto impacto. Junto al presidente de la Fundación Cajasol estaba el artista sevillano Juan Manuel Martín Mena, autor del cartel de esta edición de los «Jueves Flamencos». La obra, descrita por la institución como una imagen de «fuerte impacto inicial», revela «nuevas capas de significado» con «una mirada más profunda». Por su parte, el autor reveló que el cartel «ofrece una mirada al flamenco desde su esencia más profunda», alejándose de los anecdótico para centrarse en el ritmo, la emoción y el gesto.. La composición se articula sobre una intensa gama de rojos que evocan «el fuego y la fragua», entendidos como el espacio simbólico donde nace el compás. En el centro de la obra aparecen las manos, elemento protagonista que sintetiza el imaginario colectivo del flamenco: el toque, la tensión previa al golpe, el ritmo contenido y la emoción que se transmite sin palabras Igualmente, el cartel incorpora flores y espinas como símbolos de la dualidad del flamenco, «alegría y desgarro, amor y dolor, fiesta y duelo», explicó el artista sevillano.
Además de artistas consagrados como Manuela Carrasco o Diego del Morao, da cabida a otros que exploran el género con un lenguaje propio
El patio de la Fundación Cajasol ya está engalanado de flores para acoger los «Jueves Flamencos», una cita ineludible dentro del calendario cultural de la capital hispalense y que «este año viene cargado de novedades», apuntó Antonio Pulido, presidente de la Fundación Cajasol. Esta edición 2026, que se celebrará de mayo a noviembre, cuenta con una programación paralela, «Flamenco Aparte», que da cabida a nuevas generaciones que exploran otras formas de hacer flamenco, con artistas como Alberto Sellés & Iván Orellana, Pastora Galván, Rocío Rodrigo, Lela Soto, Jesús Méndez, Mara Rey, Jesús Corbacho, María Moreno, Fernando Jiménez y Andrés Barrio. Este último, precisamente, será el único artista instrumental de ·»Flamenco Aparte» con su proyecto «Marea viva», que coloca el piano en el centro de un lenguaje propio donde el flamenco y la música de tradición española dialogan con la contemporaneidad.. El cartel principal de los «Jueves Flamencos», y el más ortodoxo, lo componen artistas ya consagrados como la bailaora Manuela Carrasco, que ha cumplido 50 años subida a los escenarios más prestigiosos de todo el mundo. La matriarca agradeció a la Fundación Cajasol haber contado también para este ciclo con su hija Manuela Carrasco, que representa una nueva generación de creadoras que amplían los márgenes más allá de la tradición. Artistas como Diego del Morao, Jesús Carmona, José «El Pechuguita», Manuel Moreno, José y Anabel Valencia, Delia Menbrive, Alejandro Villaescusa junto a Tino Van de Smarn y Óscar de los Reyes completan este cartel.. En la presentación de esta edición de los «Jueves Flamencos» de Pulido quiso destacar la Fundación Cajasol se ha convertido en «la entidad privada que más apuesta por el flamenco». En este sentido, recordó también los Premios del Flamenco de Cajasol, una necesidad dentro de la industria, y que están llamados a ser «los Oscar del Flamenco», apuntó el presidente de la fundación. La idea, según Pulido, es que la próxima edición de los Premios del Flamenco se celebren en las Atarazanas de Sevilla, un escenario de excepción cuyas obras de rehabilitación culminaron en octubre del 2025.. Junto al presidente de la Fundación Cajasol estaba el artista sevillano Juan Manuel Martín Mena, autor del cartel de esta edición de los «Jueves Flamencos». La obra, descrita por la institución como una imagen de «fuerte impacto inicial», revela «nuevas capas de significado» con «una mirada más profunda». Por su parte, el autor reveló que el cartel «ofrece una mirada al flamenco desde su esencia más profunda», alejándose de los anecdótico para centrarse en el ritmo, la emoción y el gesto.. La composición se articula sobre una intensa gama de rojos que evocan «el fuego y la fragua», entendidos como el espacio simbólico donde nace el compás. En el centro de la obra aparecen las manos, elemento protagonista que sintetiza el imaginario colectivo del flamenco: el toque, la tensión previa al golpe, el ritmo contenido y la emoción que se transmite sin palabras Igualmente, el cartel incorpora flores y espinas como símbolos de la dualidad del flamenco, «alegría y desgarro, amor y dolor, fiesta y duelo», explicó el artista sevillano.
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