Tal día como hoy, 3 de junio, pero de 1353, o lo que es lo mismo, hace 673 años, se produjo uno de los episodios más trágicos y determinantes de la Edad Media para el entonces Reino de Castilla: el matrimonio entre el rey Pedro I de Castilla, conocido como Pedro I «El cruel» y la infanta francesa Blanca de Borbón.. Un enlace que se llevó a cabo en la Iglesia de Santa María la Mayor de Valladolid y cuyo desenlace provocó graves tensiones políticas, así como la pérdida de apoyos de la corona. De hecho, los historiadores aseguran que esta boda encendió la mecha de una futura guerra civil.. Fue el influyente valido Juan Alfonso de Alburquerque el que se encargó de propiciar el matrimonio, con el que buscaba reforzar los lazos políticos entre el Reino de Francia y la Corona de Castilla.. El acuerdo fijaba una generosa dote en oro que Francia debía aportar, si bien el reino galo no pasaba en aquél momento en una época boyante en lo económico debido a la Guerra de los Cien Años, por lo que el pago se retrasó sustancialmente. Pedro I utilizó este impago como justificación legal para repudiar su mujer ya que su corazón estaba con María de Padilla, su amante, y con quien tuvo varios hijos.. El rey acudió a las nupcias obligado por la presión de la nobleza y de su propia madre, María de Portugal. Pero solo dos o tres días después de la ceremonia litúrgica el rey decidió abandonar la ciudad para reunirse con su amante dejando a la reina consorte completamente desamparada.. Blanca de Borbón jamás volvió a ver al monarca y pasó el resto de su juventud confinada en estrictos cautiverios por distintas fortalezas del reino, tales como Arévalo, el Alcázar de Toledo, Sigüenza y Medina Sidonia, hasta que falleció ocho años más tarde con apenas 22 años de edad.. Según se sospecha, Blanca de Borbón murió envenenada por orden directa del propio Pedro I, por lo que este hecho convirtió a la francesa en una figura trágica y de leyenda.. Pedro I aún se casó otra vez con Juana de Castro aunque el rey no superó la muerte de María de Padilla en 1361, y en las Cortes de Sevilla llegó a declarar que ella fue su única esposa.. Una vida y una muerte violenta. Pedro I nació en el Monasterio burgalés de las Huelgas en el año 1334 fruto del matrimonio entre Alfonso XI y María de Portugal. Para unos, fue un monarca sanguinario y, para otros, fue más bien un rey que luchó por el pueblo y acabó con los privilegios de la nobleza.. Los veinte años de reinado de Pedro I estuvieron protagonizados por las traiciones y rebeliones y por los enfrentamientos continuos con los nobles, pero especialmente con sus hermanastros.. El monarca llegó incluso a estar en prisión, concretamente en la localidad zamorana de Toro de donde logró escapar. Mantuvo una guerra de casi diez años con el reino de Aragón mientras Enrique de Trastámara se preparaba para asaltar el trono.. Su medio hermano Fadrique -asesinado con una maza en la misma sala en la que dicen que Pedro almorzó después junto al cadáver; Don Juan, su primo e infante de Aragón; su esposa Blanca de Borbón; y Muhammed VI de Granada, conocido como el Bermejo, que fue torturado y lanceado por el mismo Pedro I, son algunos de los personajes relevantes de la época que sufrieron en sus carnes la ira del rey, y por lo que ha pasado a la historia como Pedro I «El cruel».. Pedro I y su hermanastro Enrique se enfrentaron en la Batalla de Nájera. A este último le dieron por muerto y el primero recorrió el campo de batalla buscando su cadáver, pero consiguió huir. A su regreso a tierras castellanas, los ingleses habían abandonado a Pedro, y en poco tiempo Enrique consiguió cercarlo en la fortaleza de Montiel. En ese momento, Pedro I planeó su huida y contactó para ello con el condestable francés, Bertrand du Guesclin, para que le ayudase.. La cita se produjo en una posada a la que casualmente entró Enrique, quien tras reconocer a su hermanastro gritó avanzando hacia él que dónde estaba ese judío hideputa que se nombra Rey de Castilla. Tras esas palabras empezó una dura lucha cuerpo a cuerpo entre ambos a la que se sumó Bertrand du Guesclin, quien sujetó a Pedro I para que Enrique lo apuñalará mortalmente mientras decía aquello de “ni quito ni pongo rey, pero ayudo a mi señor”.. Tras la muerte del rey, Enrique “el fratricida” subió al trono, acabó la guerra civil y comenzó el reinado de los Trastámara. Todavía duraron unos años los ecos de los enfrentamientos entre Enrique y Pedro, y sus descendientes pugnaron por el poder real.
Tal día como hoy de hace 673 años se produjo en Valladolid uno de los episodios más determinantes y trágicos de la Edad Media en el reino castellano
Tal día como hoy, 3 de junio, pero de 1353, o lo que es lo mismo, hace 673 años, se produjo uno de los episodios más trágicos y determinantes de la Edad Media para el entonces Reino de Castilla: el matrimonio entre el rey Pedro I de Castilla, conocido como Pedro I «El cruel» y la infanta francesa Blanca de Borbón.. Un enlace que se llevó a cabo en la Iglesia de Santa María la Mayor de Valladolid y cuyo desenlace provocó graves tensiones políticas, así como la pérdida de apoyos de la corona. De hecho, los historiadores aseguran que esta boda encendió la mecha de una futura guerra civil.. Fue el influyente valido Juan Alfonso de Alburquerque el que se encargó de propiciar el matrimonio, con el que buscaba reforzar los lazos políticos entre el Reino de Francia y la Corona de Castilla.. El acuerdo fijaba una generosa dote en oro que Francia debía aportar, si bien el reino galo no pasaba en aquél momento en una época boyante en lo económico debido a la Guerra de los Cien Años, por lo que el pago se retrasó sustancialmente. Pedro I utilizó este impago como justificación legal para repudiar su mujer ya que su corazón estaba con María de Padilla, su amante, y con quien tuvo varios hijos.. El rey acudió a las nupcias obligado por la presión de la nobleza y de su propia madre, María de Portugal. Pero solo dos o tres días después de la ceremonia litúrgica el rey decidió abandonar la ciudad para reunirse con su amante dejando a la reina consorte completamente desamparada.. Blanca de Borbón jamás volvió a ver al monarca y pasó el resto de su juventud confinada en estrictos cautiverios por distintas fortalezas del reino, tales como Arévalo, el Alcázar de Toledo, Sigüenza y Medina Sidonia, hasta que falleció ocho años más tarde con apenas 22 años de edad.. Según se sospecha, Blanca de Borbón murió envenenada por orden directa del propio Pedro I, por lo que este hecho convirtió a la francesa en una figura trágica y de leyenda.. Pedro I aún se casó otra vez con Juana de Castro aunque el rey no superó la muerte de María de Padilla en 1361, y en las Cortes de Sevilla llegó a declarar que ella fue su única esposa.. Pedro I nació en el Monasterio burgalés de las Huelgas en el año 1334 fruto del matrimonio entre Alfonso XI y María de Portugal. Para unos, fue un monarca sanguinario y, para otros, fue más bien un rey que luchó por el pueblo y acabó con los privilegios de la nobleza.. Los veinte años de reinado de Pedro I estuvieron protagonizados por las traiciones y rebeliones y por los enfrentamientos continuos con los nobles, pero especialmente con sus hermanastros.. El monarca llegó incluso a estar en prisión, concretamente en la localidad zamorana de Toro de donde logró escapar. Mantuvo una guerra de casi diez años con el reino de Aragón mientras Enrique de Trastámara se preparaba para asaltar el trono.. Su medio hermano Fadrique -asesinado con una maza en la misma sala en la que dicen que Pedro almorzó después junto al cadáver; Don Juan, su primo e infante de Aragón; su esposa Blanca de Borbón; y Muhammed VI de Granada, conocido como el Bermejo, que fue torturado y lanceado por el mismo Pedro I, son algunos de los personajes relevantes de la época que sufrieron en sus carnes la ira del rey, y por lo que ha pasado a la historia como Pedro I «El cruel».. Pedro I y su hermanastro Enrique se enfrentaron en la Batalla de Nájera. A este último le dieron por muerto y el primero recorrió el campo de batalla buscando su cadáver, pero consiguió huir. A su regreso a tierras castellanas, los ingleses habían abandonado a Pedro, y en poco tiempo Enrique consiguió cercarlo en la fortaleza de Montiel. En ese momento, Pedro I planeó su huida y contactó para ello con el condestable francés, Bertrand du Guesclin, para que le ayudase.. La cita se produjo en una posada a la que casualmente entró Enrique, quien tras reconocer a su hermanastro gritó avanzando hacia él que dónde estaba ese judío hideputa que se nombra Rey de Castilla. Tras esas palabras empezó una dura lucha cuerpo a cuerpo entre ambos a la que se sumó Bertrand du Guesclin, quien sujetó a Pedro I para que Enrique lo apuñalará mortalmente mientras decía aquello de “ni quito ni pongo rey, pero ayudo a mi señor”.. Tras la muerte del rey, Enrique “el fratricida” subió al trono, acabó la guerra civil y comenzó el reinado de los Trastámara. Todavía duraron unos años los ecos de los enfrentamientos entre Enrique y Pedro, y sus descendientes pugnaron por el poder real.
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