Este domingo, a las 21:30 horas en La Sexta, Jordi Évole entrevista al actor Fernando Tejero en una nueva entrega de Lo de Évole. La conversación se desarrolla de forma inusual: ambos recorren las calles de Madrid llamando a los telefonillos de distintos edificios para pedir a vecinos anónimos que les dejen grabar en sus casas.. Tras varios intentos fallidos, algunos madrileños aceptan y convierten sus salones en improvisados escenarios de una charla íntima y personal. En ellos, Tejero se muestra más abierto que nunca, según la nota de prensa de Atresmedia, y repasa una trayectoria marcada por el éxito profesional y también por episodios difíciles.. Fernando Tejero, uno de los actores más populares del audiovisual español, alcanzó la fama ya con cierta madurez tras ganar el Goya al actor revelación por Días de fútbol y convertirse en fenómeno televisivo con su papel de Emilio en Aquí no hay quien viva. En la entrevista reflexiona sobre cómo le afectó la repentina popularidad: «Más que subirse a la parra, Fernando bajó a los infiernos», describe el programa.. El actor habla de sus orígenes en Córdoba, en una familia vinculada al mundo del toreo, donde siempre se sintió «la oveja distinta». Recuerda los años trabajando en la pescadería familiar antes de marcharse a Madrid para perseguir su sueño de ser actor, sus inicios complicados y su paso por la compañía Animalario.. Uno de los momentos más emotivos llega cuando aborda su infancia, en la que vivió «el extraño sentimiento de considerarse un niño prestado» al crecer lejos de sus padres, el acoso sufrido por su orientación sexual y el proceso que le llevó a aceptarse y hablar públicamente de su homosexualidad, una decisión que define como «profundamente liberadora».. Tejero también analiza su relación con la fama, la presión mediática, las redes sociales y el miedo que, según él, tienen muchos artistas a posicionarse políticamente en la actualidad. Con honestidad y humor, repasa errores, inseguridades y el aprendizaje que le ha permitido llegar «al mejor momento» de su vida al cumplir 60 años.
El periodista y el actor recorren Madrid llamando a telefonillos esperando que les abran para charlar en casas de desconocidos.
20MINUTOS.ES – Televisión
Este domingo, a las 21:30 horas en La Sexta, Jordi Évole entrevista al actor Fernando Tejero en una nueva entrega de Lo de Évole. La conversación se desarrolla de forma inusual: ambos recorren las calles de Madrid llamando a los telefonillos de distintos edificios para pedir a vecinos anónimos que les dejen grabar en sus casas.. Tras varios intentos fallidos, algunos madrileños aceptan y convierten sus salones en improvisados escenarios de una charla íntima y personal. En ellos, Tejero se muestra más abierto que nunca, según la nota de prensa de Atresmedia, y repasa una trayectoria marcada por el éxito profesional y también por episodios difíciles.. Fernando Tejero, uno de los actores más populares del audiovisual español, alcanzó la fama ya con cierta madurez tras ganar el Goya al actor revelación por Días de fútbol y convertirse en fenómeno televisivo con su papel de Emilio en Aquí no hay quien viva. En la entrevista reflexiona sobre cómo le afectó la repentina popularidad: «Más que subirse a la parra, Fernando bajó a los infiernos», describe el programa.. El actor habla de sus orígenes en Córdoba, en una familia vinculada al mundo del toreo, donde siempre se sintió «la oveja distinta». Recuerda los años trabajando en la pescadería familiar antes de marcharse a Madrid para perseguir su sueño de ser actor, sus inicios complicados y su paso por la compañía Animalario.. Uno de los momentos más emotivos llega cuando aborda su infancia, en la que vivió «el extraño sentimiento de considerarse un niño prestado» al crecer lejos de sus padres, el acoso sufrido por su orientación sexual y el proceso que le llevó a aceptarse y hablar públicamente de su homosexualidad, una decisión que define como «profundamente liberadora».. Tejero también analiza su relación con la fama, la presión mediática, las redes sociales y el miedo que, según él, tienen muchos artistas a posicionarse políticamente en la actualidad. Con honestidad y humor, repasa errores, inseguridades y el aprendizaje que le ha permitido llegar «al mejor momento» de su vida al cumplir 60 años.
