Con el acuerdo para el fin de la guerra entre Irán y EE UU en el limbo, las Fuerzas de Defensa de Israel prosiguen su avance por el interior de Líbano, donde combaten por cielo y tierra desde hace tres meses a Hizbulá, a pesar del teórico alto el fuego en vigor. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, reveló este domingo haber dado instrucciones a sus tropas de que amplíen las maniobras en el país de los cedros, en una jornada marcada además por la toma de la fortaleza medieval de Beaufort, situada a orillas del río Litani.. «Mis órdenes son ahora afianzar y extender nuestro control sobre las zonas que estaban bajo dominio de Hizbulá», anunció Netanyahu en el día en que sus tropas cruzaban la frontera natural del Litani. El primer ministro de Israel defendió además que su intención es la de extender todo lo posible la «zona de seguridad» que ha establecido en el sur de Líbano para proteger a las comunidades del norte de Israel, desocupadas desde el estallido de la guerra de Gaza en 2023 por los combates contra la milicia chií libanesa.. La intensificación de la campaña israelí se materializó también en varias órdenes de evacuación emitidas en siete nuevas localidades del sur de Líbano, elevándose así la declaración de «zona de combate» a todo el territorio situado al sur del río Zahrani. Especialmente intensos fueron los bombardeos israelíes contra infraestructura de Hizbulá en Tiro, histórica ciudad costera de origen fenicio en manos del partido y milicia chií. Por su parte, Tel Aviv reveló el lanzamiento continuado de cohetes por parte de la organización proiraní hacia el norte de Israel.. El Gobierno libanés acusa a Israel de poner en práctica una «política de tierra quemada». Impotente ante el avance de las tropas israelíes hacia el interior de su país e incapaz de proceder al desarme de Hizbulá, el Gobierno libanés acusó al Ejecutivo de Netanyahu, a través de su primer ministro y el ex presidente de la Corte Internacional de Justicia, Nawaf Salam, de llevar a cabo una «política de tierra quemada».. Sin duda, el hito del domingo fue la toma por parte de las Fuerzas de Defensa de Israel del castillo de Beaufort, una fortaleza levantada en la era de las Cruzadas y situada en un promontorio sobre el curso del Litani, frontera natural entre el sur y el resto de Líbano. Un hecho que, a juicio de Netanyahu, representa un «cambio dramático» en la campaña de su país en suelo libanés, donde sigue golpeando con dureza a la principal fuerza proxy de Irán en Oriente Medio.. Beaufort está cargado de simbolismo, pues ya fue uno de los epicentros de la guerra de Líbano de 1982, y por él combatieron las tropas del Tsahal y la Organización para la Liberación de Palestina. La victoria israelí supuso la instalación en una posición que sus tropas no abandonarían hasta el año 2000. La UNESCO declaró el lugar como sitio protegido en 2024 junto a los otros cuatro castillos del monte Amel.. La cima de Beaufort. El ministro israelí de Defensa, Israel Katz, se unió también a las celebraciones por el hito de la fortaleza cruzada. «Cuarenta y cuatro años después de la heroica batalla de Beaufort, y en el día de conmemoración de los mártires de la Guerra de Paz de Galilea, los combatientes de las Fuerzas de Defensa de Israel, liderados por la Brigada Golani, han regresado a la cima de Beaufort e izado de nuevo la bandera de Israel».. Con todo, la extensión de la operación terrestre israelí coincide con la intensificación de los contactos entre el presidente libanés, Joseph Aoun, y la Administración Trump a fin de lograr una desescalada en el país levantino. Mañana está previsto en Washington el inicio de la quinta reunión cara a cara -que deberá prolongarse dos días- entre los embajadores libanés e israelí, y medios del país levantino avanzaban que los esfuerzos diplomáticos podrían dar resultados en las próximas horas y coincidiendo con la cita auspiciada por el secretario de Estado de EE UU Marco Rubio.. El acuerdo entre Irán y EE UU, un día más en el aire. Mientras tanto, Irán y EE UU siguen sin ser capaces de ponerse de acuerdo en el contenido del memorando de entendimiento que, de entrar en vigor, les dará 60 días para negociar los asuntos más espinosos del dossier nuclear de la República Islámica.. En medio del impasse, la Guardia Revolucionaria anunció haber derribado un dron militar armado estadounidense MQ-1 Predator sobre aguas del estrecho de Ormuz. Por su parte, las fuerzas de EE UU, que siguen manteniendo activo el bloqueo naval en aguas iraníes, atacaron y deshabilitaron mediante el impacto de un misil a un buque de carga de bandera de Gambia. Según el Pentágono, el navío ignoró más de 20 advertencias consecutivas en su intento por romper el cerco naval para ingresar a un puerto iraní.. Entretanto, el presidente estadounidense, Donald Trump, confirmaba haber endurecido el lenguaje de la oferta de su Administración al régimen de los ayatolás en lo relativo al programa nuclear iraní, pues a partir de ahora no solo se insta a Teherán a no fabricar una bomba nuclear, sino a abstenerse de obtenerla por ningún otro medio. Desde Teherán, el jefe negociador iraní y presidente de su Parlamento, Mohamed Baqer Qalifab, advertía a lo largo de la jornada a EE UU de que no firmará ningún tipo de acuerdo de paz que vulnere los derechos fundamentales del país, y reiteraba que exige de Washington pruebas tangibles de su buena voluntad negociadora.
Con el acuerdo para el fin de la guerra entre Irán y EE UU en el limbo, las Fuerzas de Defensa de Israel prosiguen su avance por el interior de Líbano, donde combaten por cielo y tierra desde hace tres meses a Hizbulá, a pesar del teórico alto el fuego en vigor. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, reveló este domingo haber dado instrucciones a sus tropas de que amplíen las maniobras en el país de los cedros, en una jornada marcada además por la toma de la fortaleza medieval de Beaufort, situada a orillas del río Litani.. «Mis órdenes son ahora afianzar y extender nuestro control sobre las zonas que estaban bajo dominio de Hizbulá», anunció Netanyahu en el día en que sus tropas cruzaban la frontera natural del Litani. El primer ministro de Israel defendió además que su intención es la de extender todo lo posible la «zona de seguridad» que ha establecido en el sur de Líbano para proteger a las comunidades del norte de Israel, desocupadas desde el estallido de la guerra de Gaza en 2023 por los combates contra la milicia chií libanesa.. La intensificación de la campaña israelí se materializó también en varias órdenes de evacuación emitidas en siete nuevas localidades del sur de Líbano, elevándose así la declaración de «zona de combate» a todo el territorio situado al sur del río Zahrani. Especialmente intensos fueron los bombardeos israelíes contra infraestructura de Hizbulá en Tiro, histórica ciudad costera de origen fenicio en manos del partido y milicia chií. Por su parte, Tel Aviv reveló el lanzamiento continuado de cohetes por parte de la organización proiraní hacia el norte de Israel.. El Gobierno libanés acusa a Israel de poner en práctica una «política de tierra quemada». Impotente ante el avance de las tropas israelíes hacia el interior de su país e incapaz de proceder al desarme de Hizbulá, el Gobierno libanés acusó al Ejecutivo de Netanyahu, a través de su primer ministro y el ex presidente de la Corte Internacional de Justicia, Nawaf Salam, de llevar a cabo una «política de tierra quemada».. Sin duda, el hito del domingo fue la toma por parte de las Fuerzas de Defensa de Israel del castillo de Beaufort, una fortaleza levantada en la era de las Cruzadas y situada en un promontorio sobre el curso del Litani, frontera natural entre el sur y el resto de Líbano. Un hecho que, a juicio de Netanyahu, representa un «cambio dramático» en la campaña de su país en suelo libanés, donde sigue golpeando con dureza a la principal fuerza proxy de Irán en Oriente Medio.. Beaufort está cargado de simbolismo, pues ya fue uno de los epicentros de la guerra de Líbano de 1982, y por él combatieron las tropas del Tsahal y la Organización para la Liberación de Palestina. La victoria israelí supuso la instalación en una posición que sus tropas no abandonarían hasta el año 2000. La UNESCO declaró el lugar como sitio protegido en 2024 junto a los otros cuatro castillos del monte Amel.. La cima de Beaufort. El ministro israelí de Defensa, Israel Katz, se unió también a las celebraciones por el hito de la fortaleza cruzada. «Cuarenta y cuatro años después de la heroica batalla de Beaufort, y en el día de conmemoración de los mártires de la Guerra de Paz de Galilea, los combatientes de las Fuerzas de Defensa de Israel, liderados por la Brigada Golani, han regresado a la cima de Beaufort e izado de nuevo la bandera de Israel».. Con todo, la extensión de la operación terrestre israelí coincide con la intensificación de los contactos entre el presidente libanés, Joseph Aoun, y la Administración Trump a fin de lograr una desescalada en el país levantino. Mañana está previsto en Washington el inicio de la quinta reunión cara a cara -que deberá prolongarse dos días- entre los embajadores libanés e israelí, y medios del país levantino avanzaban que los esfuerzos diplomáticos podrían dar resultados en las próximas horas y coincidiendo con la cita auspiciada por el secretario de Estado de EE UU Marco Rubio.. El acuerdo entre Irán y EE UU, un día más en el aire. Mientras tanto, Irán y EE UU siguen sin ser capaces de ponerse de acuerdo en el contenido del memorando de entendimiento que, de entrar en vigor, les dará 60 días para negociar los asuntos más espinosos del dossier nuclear de la República Islámica.. En medio del impasse, la Guardia Revolucionaria anunció haber derribado un dron militar armado estadounidense MQ-1 Predator sobre aguas del estrecho de Ormuz. Por su parte, las fuerzas de EE UU, que siguen manteniendo activo el bloqueo naval en aguas iraníes, atacaron y deshabilitaron mediante el impacto de un misil a un buque de carga de bandera de Gambia. Según el Pentágono, el navío ignoró más de 20 advertencias consecutivas en su intento por romper el cerco naval para ingresar a un puerto iraní.. Entretanto, el presidente estadounidense, Donald Trump, confirmaba haber endurecido el lenguaje de la oferta de su Administración al régimen de los ayatolás en lo relativo al programa nuclear iraní, pues a partir de ahora no solo se insta a Teherán a no fabricar una bomba nuclear, sino a abstenerse de obtenerla por ningún otro medio. Desde Teherán, el jefe negociador iraní y presidente de su Parlamento, Mohamed Baqer Qalifab, advertía a lo largo de la jornada a EE UU de que no firmará ningún tipo de acuerdo de paz que vulnere los derechos fundamentales del país, y reiteraba que exige de Washington pruebas tangibles de su buena voluntad negociadora.
A la espera de un acuerdo, Netanyahu ha ordenado a sus tropas cruzar por primera vez la frontera del río Litani para ampliar la «zona de seguridad»
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