Investigadores del Museo Nacional de Dinamarca y la Universidad de Copenhague han descifrado una serie de tablillas cuneiformes que llevaban más de un siglo sin traducirse. Entre ellas apareció un documento sorprendente: un recibo de cerveza de hace 4.000 años, utilizado como forma de pago en la ciudad de Umma, en el actual sur de Irak.. La tablilla registra la entrega de cerveza en distintas calidades y cantidades por parte de un individuo llamado Ayalli. El documento detalla 16 litros de cerveza de alta calidad y 55 litros de cerveza ordinaria, destinados a un grupo de trabajadores. Para los especialistas, se trata de un ejemplo claro de cómo la cerveza funcionaba como moneda de pago en las primeras sociedades urbanas.. La cerveza mesopotámica poco tenía que ver con la actual. Era espesa, turbia, ácida y afrutada, con restos de sedimentos y una textura casi lechosa. Se elaboraba a partir de pan fermentado, a veces endulzado con miel o dátiles, y se bebía con pajillas largas para evitar los restos de grano flotando en la superficie. Su graduación rondaba entre el 3,5% y el 6,5%.. Las tablillas descifradas forman parte de un conjunto de documentos administrativos escritos en cuneiforme, uno de los primeros sistemas de escritura del mundo. Surgió hace unos 5.200 años en Irak y Siria, y permitió gestionar sociedades cada vez más complejas: listas de bienes, cuentas, contratos, inventarios y pagos como este recibo de cerveza.. Magia, reyes y burocracia: la colección escondía mucho más. Además del recibo, los investigadores encontraron textos sobre tratamientos médicos, cartas, listas reales y hasta un ritual antihechicería procedente de la ciudad siria de Hama. Este ritual, de gran importancia política en la antigua Asiria, consistía en quemar figuras de cera y arcilla mientras un exorcista recitaba fórmulas para proteger al rey de inestabilidad y desgracias.. El hallazgo coincide con un creciente interés por reproducir cervezas antiguas. Algunas cervecerías, como Great Lakes Brewing Company en Ohio, han intentado recrear recetas mesopotámicas utilizando técnicas tradicionales y fermentación con pan, acercándose al sabor que pudo tener la bebida hace miles de años.
Investigadores del Museo Nacional de Dinamarca y la Universidad de Copenhague han realizado un un descubrimiento que reescribe cómo funcionaban los pagos en las primeras ciudades
Investigadores del Museo Nacional de Dinamarca y la Universidad de Copenhague han descifrado una serie de tablillas cuneiformes que llevaban más de un siglo sin traducirse. Entre ellas apareció un documento sorprendente: un recibo de cerveza de hace 4.000 años, utilizado como forma de pago en la ciudad de Umma, en el actual sur de Irak.. La tablilla registra la entrega de cerveza en distintas calidades y cantidades por parte de un individuo llamado Ayalli. El documento detalla 16 litros de cerveza de alta calidad y 55 litros de cerveza ordinaria, destinados a un grupo de trabajadores. Para los especialistas, se trata de un ejemplo claro de cómo la cerveza funcionaba como moneda de pago en las primeras sociedades urbanas.. La cerveza mesopotámica poco tenía que ver con la actual. Era espesa, turbia, ácida y afrutada, con restos de sedimentos y una textura casi lechosa. Se elaboraba a partir de pan fermentado, a veces endulzado con miel o dátiles, y se bebía con pajillas largas para evitar los restos de grano flotando en la superficie. Su graduación rondaba entre el 3,5% y el 6,5%.. Las tablillas descifradas forman parte de un conjunto de documentos administrativos escritos en cuneiforme, uno de los primeros sistemas de escritura del mundo. Surgió hace unos 5.200 años en Irak y Siria, y permitió gestionar sociedades cada vez más complejas: listas de bienes, cuentas, contratos, inventarios y pagos como este recibo de cerveza.. Además del recibo, los investigadores encontraron textos sobre tratamientos médicos, cartas, listas reales y hasta un ritual antihechicería procedente de la ciudad siria de Hama. Este ritual, de gran importancia política en la antigua Asiria, consistía en quemar figuras de cera y arcilla mientras un exorcista recitaba fórmulas para proteger al rey de inestabilidad y desgracias.. El hallazgo coincide con un creciente interés por reproducir cervezas antiguas. Algunas cervecerías, como Great Lakes Brewing Company en Ohio, han intentado recrear recetas mesopotámicas utilizando técnicas tradicionales y fermentación con pan, acercándose al sabor que pudo tener la bebida hace miles de años.
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