Borja Iglesias vivirá este verano uno de los momentos más esperados de su carrera: vestir la camiseta de la Selección Española en un gran torneo internacional. El delantero compostelano del Celta de Vigo, que no se ha perdido ninguna convocatoria desde que volvió a la Roja, ha sido incluido en la lista de Luis de la Fuente para el Mundial de Fútbol 2026, que se disputará en Estados Unidos, Canadá y México.Pero su camino hacia la Selección no ha estado exento de tensiones. Y es que Iglesias anunció en agosto de 2023 que no volvería al combinado nacional «hasta que las cosas cambien» después de que el entonces presidente de la Federación Española de Fútbol, Luis Rubiales, se negase a dimitir tras el beso a Jenni Hermoso. «Estoy triste y decepcionado», escribió el gallego en un mensaje en sus redes sociales.Y ahora el ‘Panda’ ha vuelto a la Roja de la mano de Luis de la Fuente. Y lo hace con ganas, emocionado y cumpliendo un sueño de su infancia, tal y como lo ha mostrado en Instagram. El ariete del Celta ha contado que siempre ha querido ser futbolista. Veía los mundiales, coleccionaba cromos, jugaba a videojuegos y soñaba con «vestir la camiseta de mi selección»: «No era consciente de la cantidad de cosas que tendrían que pasar para que eso tuviera una mínima posibilidad de cumplirse».De las canteras del Celta a su paso por la BundesligaBorja Iglesias, que nació en Santiago de Compostela en 1993, se formó en las categorías inferiores del Celta de Vigo. Luego pasó por equipos como el Real Zaragoza, el Espanyol y el Betis, donde terminó de consolidarse como uno de los delanteros más reconocibles de La Liga. También probó suerte fuera de España, y más concretamente en la Bundesliga, donde jugó una temporada en el Bayer Leverkusen.Pero hace dos años volvió al que considera «el club de su vida». Y lo hizo por la puerta grande. Su regreso coincidió con el crecimiento del equipo, que en las dos últimas temporadas ha logrado clasificarse para la Europa League. Y, posiblemente, su presencia en el Mundial 2026 no se entendería sin su vuelta al Celta. El delantero ha recuperado protagonismo, continuidad y confianza, convirtiéndose en una pieza importante del equipo celeste.Su lado más personal… y su polémica por pintarse las uñasSu regreso a Vigo no solo ha significado estabilidad deportiva. También personal. Borja Iglesias vive en Santiago de Compostela y se desplaza cada día a la ciudad olívica para entrenar. El delantero comparte su vida con la influencer María Valero, a la que conoció «por no ir al Mundial», tal y como reveló recientemente en el programa La Revuelta. «Me vine unos días a Madrid y ahí la conocí. Mereció la pena», reconoció el futbolista, en referencia a la convocatoria para el Mundial de 2022.Y el ‘Panda’, un apodo que le acompaña desde su etapa en la filial del Celta por la canción homónima del rapero Desiigner, ha sido protagonista de una polémica por pintarse las uñas de
Borja Iglesias vivirá este verano uno de los momentos más esperados de su carrera: vestir la camiseta de la Selección Española en un gran torneo internacional. El delantero compostelano del Celta de Vigo, que no se ha perdido ninguna convocatoria desde que volvió a la Roja, ha sido incluido en la lista de Luis de la Fuente para el Mundial de Fútbol 2026, que se disputará en Estados Unidos, Canadá y México.Pero su camino hacia la Selección no ha estado exento de tensiones. Y es que Iglesias anunció en agosto de 2023 que no volvería al combinado nacional «hasta que las cosas cambien» después de que el entonces presidente de la Federación Española de Fútbol, Luis Rubiales, se negase a dimitir tras el beso a Jenni Hermoso. «Estoy triste y decepcionado», escribió el gallego en un mensaje en sus redes sociales.Y ahora el ‘Panda’ ha vuelto a la Roja de la mano de Luis de la Fuente. Y lo hace con ganas, emocionado y cumpliendo un sueño de su infancia, tal y como lo ha mostrado en Instagram. El ariete del Celta ha contado que siempre ha querido ser futbolista. Veía los mundiales, coleccionaba cromos, jugaba a videojuegos y soñaba con «vestir la camiseta de mi selección»: «No era consciente de la cantidad de cosas que tendrían que pasar para que eso tuviera una mínima posibilidad de cumplirse».De las canteras del Celta a su paso por la BundesligaBorja Iglesias, que nació en Santiago de Compostela en 1993, se formó en las categorías inferiores del Celta de Vigo. Luego pasó por equipos como el Real Zaragoza, el Espanyol y el Betis, donde terminó de consolidarse como uno de los delanteros más reconocibles de La Liga. También probó suerte fuera de España, y más concretamente en la Bundesliga, donde jugó una temporada en el Bayer Leverkusen.Pero hace dos años volvió al que considera «el club de su vida». Y lo hizo por la puerta grande. Su regreso coincidió con el crecimiento del equipo, que en las dos últimas temporadas ha logrado clasificarse para la Europa League. Y, posiblemente, su presencia en el Mundial 2026 no se entendería sin su vuelta al Celta. El delantero ha recuperado protagonismo, continuidad y confianza, convirtiéndose en una pieza importante del equipo celeste.Su lado más personal… y su polémica por pintarse las uñasSu regreso a Vigo no solo ha significado estabilidad deportiva. También personal. Borja Iglesias vive en Santiago de Compostela y se desplaza cada día a la ciudad olívica para entrenar. El delantero comparte su vida con la influencer María Valero, a la que conoció «por no ir al Mundial», tal y como reveló recientemente en el programa La Revuelta. «Me vine unos días a Madrid y ahí la conocí. Mereció la pena», reconoció el futbolista, en referencia a la convocatoria para el Mundial de 2022.Y el ‘Panda’, un apodo que le acompaña desde su etapa en la filial del Celta por la canción homónima del rapero Desiigner, ha sido protagonista de una polémica por pintarse las uñas de colo
