Resulta imposible olvidar que el 3 de mayo de 2018, Leticia Rosino fue violada y asesinada cuando daba un paseo por las inmediaciones de Castrogonzalo (Zamora).. Aquel horrible suceso, que caló en el alma de cualquier persona con sangre en las venas, tuvo la particularidad de que fue cometido por un adolescente de 16 años.. El hecho de ser menor de edad provocó una sucesión de acontecimientos legales que, tras un recorrido de ocho años por varios centros, le permitirá quedar libre, con escasas cortapisas, el próximo día 4 de mayo, justo ocho años después de quitarle la vida a Leticia.. Inmaculada Andrés (Sesnández de Tábara, Zamora, 1963), madre de la joven, se mantiene firme al reclamar el endurecimiento de la Ley del Menor, para que “asesinar no resulte tan barato”.. La madre de Leticia gestiona una empresa de alimentación en Tábara, aunque recalca que no es empresaria, sino “el comodín de la casa”, lugar donde recibe al redactor de Ical. Recuerda con serenidad y habla de su hija con fruición, al tiempo que insiste en la necesidad de modificar la Ley, sin mostrar desaliento ante el silencio administrativo y huyendo a ultranza de provocar el más mínimo sentimiento de conmiseración.. Siempre que hablamos, la idea que preside la conversación es que ‘esto no es justo’.. Sí. Desde hace ocho años, es una pelea constante para intentar cambiar las dichosas leyes porque las sentencias no van acordes con los delitos cometidos.. Es como dicen en las películas: quien mató a su hija ‘cumple su deuda con la sociedad’ y queda libre el 4 de mayo.. Es una sensación total de impotencia. Aparte del dolor, mucho, mucho dolor, ves que a este individuo, a este depredador, como lo quieras llamar -porque todos los nombres le vienen bien-, le abren la puerta y sale a la calle. Vemos que ha sido tremendamente cómodo para él, con todos los privilegios. Al final, ha hecho lo que ha querido, sin colaborar en la reeducación. No sale barato: sale regalado. Es libre y puede vivir su vida. Ojalá Leticia pudiera salir, aunque hubiéramos perdido estos ocho años, y venir a casa, poder darle un abrazo y hacerle una tortilla de patata y pulpo, que eran dos de sus platos favoritos. Eso lo valoraba mucho cuando estaba en Londres y comía guisantes y poco más. Era así, echaba de menos la familia y yo la echo de menos a ella.. Con el paso del tiempo, gracias a sus descripciones, hemos ido conociendo un poco a su hija.. Era la hija que cualquier padre o madre desearía tener. Era comprensiva, familiar, estudiosa, trabajadora, no juzgaba a la gente. Una maravillosa persona. Amaba su tierra. Fue a Londres para aprender inglés y ciertas cosas que le venían bien para sus estudios de Química pero, en cuanto le salió la oportunidad de venir aquí a trabajar, no lo dudó.. El otro día estuvo en Madrid, con otras familias que han padecido situaciones similares, para entregar decenas de miles de firmas a favor de cambiar la Ley.. Sí. Son personas que sienten el mismo dolor que yo. Compartimos todo y son las personas que, en realidad, te comprenden. Es lamentable y vergonzoso que tengamos que reclamar para que cambien la Ley, insistiendo y machacándonos todavía más. Aparte del dolor, tener que estar luchando para modificar una ley injusta.. ¿Cómo valora que haya personas afectadas que se dan por vencidas para no revivir constantemente la realidad?. Yo lo comprendo y lo respeto. Han matado a un hijo, te quedas hecho polvo, siempre tocas fondo y no encuentras una salida. Cada uno lo cogemos de una manera. En este caso, sacas fuerzas de flaqueza y vas, pico, pala, pico, pala, consiguiendo firmas. Es muy complicado conseguirlas, estar todo el tiempo repitiendo lo que te ha pasado para que, luego, no te firmen. Respeto a la gente que se queda con su dolor en casa y ya está. Pero yo, no. Yo voy a seguir. Él sale de la cárcel pero yo voy a seguir luchando por intentar cambiar esta ley porque va a haber muchas más víctimas.. ¿Percibe apoyo institucional a la Fundación Leticia Rosino?. Haría falta un Estado más valiente y un gobierno más comprensivo, que estuviera de nuestro lado y que no hiciera la vista gorda porque saben que el problema está ahí. La lacra social está ahí, cada día, más y, especialmente, los casos de menores que salen, prácticamente, impunes. Y no hay justificación. Va andando y la ataca con crueldad. Yo creo que esta persona tiene el instinto asesino. Dicen que son menores y que hay que protegerlos pero ellos saben lo que hacen, saben que hacen daño. La podía haber saludado y haberla dejado pasar de largo. Para Leticia se acabó. Con 32 años, ahí se paralizó todo. Si este chaval va a llegar a los 90 años, le quedan casi 70 por vivir. Leticia se quedó en 32.. ¿Y el respaldo social?. Hay un partido de fútbol y van 80.000 personas. Un concierto, y se venden 40.000 entradas en dos horas. Yo, ahora mismo, estoy pidiendo el cambio de la Ley del Menor, pido una firma y nadie se mueve. Claro que hay que tener aficiones pero yo veo que se gana una copa y salen 100.000 personas a la calle. Matan a una persona y ¿quién sale? Nadie. Estos días, han matado a otra. Se le dedica un minuto en el telediario. Ni un minuto.. ¿Es esa anestesia social de la que hablan los expertos?. Claro, muy triste. Es que se ha normalizado todo. Hoy hablaban de que era la víctima número 17. Bueno, pues pasado mañana viene la número 18. Somos números. Que el año pasado llegamos a 49; el anterior, a 52, y qué más da. Lo ves lejano a ti. Hay poca empatía por los demás.. ¿En qué punto está el camino para intentar modificar la Ley?. ¿La Ley del Menor? Igual. Lo mismo. Aquí, lo único que ha cambiado es el número de víctimas, que aumenta cada vez más. Pero la Ley, nada. Hay unos baremos, unas condenas, dependiendo de los delitos y pare usted de contar. Ocho años, en este caso y hemos tenido suerte. -fíjate, suerte, digo y- porque también hubo violación. Si no, te despachan con cinco años. Me parece injusto que, ahora mismo, la Ley valore una vida con ocho años de cárcel. A partir de violación y asesinato, tendría que haber otras condenas diferentes. Además, llega a la mayoría de edad y, encima, es una persona conflictiva, que no colabora en nada y a la que no le servido de nada el internamiento.. ¿Cómo canaliza toda esta desazón?. El dolor va por dentro porque de nada me serviría estar cabreada conmigo misma. Quienes están a mi lado no tienen culpa. ¿Qué culpa tienes tú si vienes a visitarme? No te voy a recibir mal. Encantada de que vengas a verme.. Pero también tiene derecho al desahogo. Bueno, pero eso lo dejo para mí. Lo que quiero es que me escuchen el Gobierno, los políticos, los legisladores, que no puedo llegar a ellos de ninguna manera y tengo que estar recogiendo firmas para intentar que me escuchen. Y es muy doloroso tener que estar explicando el tema cada día.. ¿Le ha dirigido alguna carta al presidente del Gobierno de España?. ¿Para qué? Si no me va escuchar, Bastante tiene con lo suyo ya. Yo soy un punto aquí puesto en un sitio de España que no conoce. Sale en los medios para que le dé el voto porque lo necesita pero, después, yo tengo un problema y ¿cómo puedo llegar a él? ¿Qué más le da? Siento hablar así pero es que es así.. ¿Qué va a pasar a partir del 4 de mayo?. Vamos a seguir recogiendo firmas porque es lo que nos queda. El asesino ya tiene su sentencia hecha. Es incomprensible llevar ocho años así. Claro, para mí se acabó todo. Entonces, vivía por ella, por Leticia y por el otro chico que tengo. Tú, mira, va a llegar el Día de la Madre. En cualquier familia, abres la puerta y es un día de jolgorio. El ramo de flores, felicidades, besos, comida, bombones… Yo abro la puerta y no va a venir nadie. Quiero que ese día, cuando vayan a comer todos en familia, cuando le abran la puerta a la hija que viene, que piensen en las familias. Ese día vamos a abrir la puerta y no va a venir nadie.. ¿Cuál es el próximo paso de la Fundación Leticia Rosino?. El día 3 de mayo tenemos un acto en la Plaza Mayor de Tábara. Lo primero, recordar a Leticia porque es el crítico día. Después, seguimos reivindicando el cambio de la Ley del Menor. Todas esas personas que nos apoyan, que estén de acuerdo con nuestra petición o, sencillamente, que quieran darnos un momento de cariño, está invitadas a acercarse al acto.
La madre de Leticia Rosino reitera la necesidad de endurecer la normativa, a escasos días de que el asesino de su hija cumpla su pena y salga en libertad
Resulta imposible olvidar que el 3 de mayo de 2018, Leticia Rosino fue violada y asesinada cuando daba un paseo por las inmediaciones de Castrogonzalo (Zamora).. Aquel horrible suceso, que caló en el alma de cualquier persona con sangre en las venas, tuvo la particularidad de que fue cometido por un adolescente de 16 años.. El hecho de ser menor de edad provocó una sucesión de acontecimientos legales que, tras un recorrido de ocho años por varios centros, le permitirá quedar libre, con escasas cortapisas, el próximo día 4 de mayo, justo ocho años después de quitarle la vida a Leticia.. Inmaculada Andrés (Sesnández de Tábara, Zamora, 1963), madre de la joven, se mantiene firme al reclamar el endurecimiento de la Ley del Menor, para que “asesinar no resulte tan barato”.. La madre de Leticia gestiona una empresa de alimentación en Tábara, aunque recalca que no es empresaria, sino “el comodín de la casa”, lugar donde recibe al redactor de Ical. Recuerda con serenidad y habla de su hija con fruición, al tiempo que insiste en la necesidad de modificar la Ley, sin mostrar desaliento ante el silencio administrativo y huyendo a ultranza de provocar el más mínimo sentimiento de conmiseración.. Siempre que hablamos, la idea que preside la conversación es que ‘esto no es justo’.. Sí. Desde hace ocho años, es una pelea constante para intentar cambiar las dichosas leyes porque las sentencias no van acordes con los delitos cometidos.. Es como dicen en las películas: quien mató a su hija ‘cumple su deuda con la sociedad’ y queda libre el 4 de mayo.. Es una sensación total de impotencia. Aparte del dolor, mucho, mucho dolor, ves que a este individuo, a este depredador, como lo quieras llamar -porque todos los nombres le vienen bien-, le abren la puerta y sale a la calle. Vemos que ha sido tremendamente cómodo para él, con todos los privilegios. Al final, ha hecho lo que ha querido, sin colaborar en la reeducación. No sale barato: sale regalado. Es libre y puede vivir su vida. Ojalá Leticia pudiera salir, aunque hubiéramos perdido estos ocho años, y venir a casa, poder darle un abrazo y hacerle una tortilla de patata y pulpo, que eran dos de sus platos favoritos. Eso lo valoraba mucho cuando estaba en Londres y comía guisantes y poco más. Era así, echaba de menos la familia y yo la echo de menos a ella.. Con el paso del tiempo, gracias a sus descripciones, hemos ido conociendo un poco a su hija.. Era la hija que cualquier padre o madre desearía tener. Era comprensiva, familiar, estudiosa, trabajadora, no juzgaba a la gente. Una maravillosa persona. Amaba su tierra. Fue a Londres para aprender inglés y ciertas cosas que le venían bien para sus estudios de Química pero, en cuanto le salió la oportunidad de venir aquí a trabajar, no lo dudó.. El otro día estuvo en Madrid, con otras familias que han padecido situaciones similares, para entregar decenas de miles de firmas a favor de cambiar la Ley.. Sí. Son personas que sienten el mismo dolor que yo. Compartimos todo y son las personas que, en realidad, te comprenden. Es lamentable y vergonzoso que tengamos que reclamar para que cambien la Ley, insistiendo y machacándonos todavía más. Aparte del dolor, tener que estar luchando para modificar una ley injusta.. ¿Cómo valora que haya personas afectadas que se dan por vencidas para no revivir constantemente la realidad?. Yo lo comprendo y lo respeto. Han matado a un hijo, te quedas hecho polvo, siempre tocas fondo y no encuentras una salida. Cada uno lo cogemos de una manera. En este caso, sacas fuerzas de flaqueza y vas, pico, pala, pico, pala, consiguiendo firmas. Es muy complicado conseguirlas, estar todo el tiempo repitiendo lo que te ha pasado para que, luego, no te firmen. Respeto a la gente que se queda con su dolor en casa y ya está. Pero yo, no. Yo voy a seguir. Él sale de la cárcel pero yo voy a seguir luchando por intentar cambiar esta ley porque va a haber muchas más víctimas.. ¿Percibe apoyo institucional a la Fundación Leticia Rosino?. Haría falta un Estado más valiente y un gobierno más comprensivo, que estuviera de nuestro lado y que no hiciera la vista gorda porque saben que el problema está ahí. La lacra social está ahí, cada día, más y, especialmente, los casos de menores que salen, prácticamente, impunes. Y no hay justificación. Va andando y la ataca con crueldad. Yo creo que esta persona tiene el instinto asesino. Dicen que son menores y que hay que protegerlos pero ellos saben lo que hacen, saben que hacen daño. La podía haber saludado y haberla dejado pasar de largo. Para Leticia se acabó. Con 32 años, ahí se paralizó todo. Si este chaval va a llegar a los 90 años, le quedan casi 70 por vivir. Leticia se quedó en 32.. ¿Y el respaldo social?. Hay un partido de fútbol y van 80.000 personas. Un concierto, y se venden 40.000 entradas en dos horas. Yo, ahora mismo, estoy pidiendo el cambio de la Ley del Menor, pido una firma y nadie se mueve. Claro que hay que tener aficiones pero yo veo que se gana una copa y salen 100.000 personas a la calle. Matan a una persona y ¿quién sale? Nadie. Estos días, han matado a otra. Se le dedica un minuto en el telediario. Ni un minuto.. ¿Es esa anestesia social de la que hablan los expertos?. Claro, muy triste. Es que se ha normalizado todo. Hoy hablaban de que era la víctima número 17. Bueno, pues pasado mañana viene la número 18. Somos números. Que el año pasado llegamos a 49; el anterior, a 52, y qué más da. Lo ves lejano a ti. Hay poca empatía por los demás.. ¿En qué punto está el camino para intentar modificar la Ley?. ¿La Ley del Menor? Igual. Lo mismo. Aquí, lo único que ha cambiado es el número de víctimas, que aumenta cada vez más. Pero la Ley, nada. Hay unos baremos, unas condenas, dependiendo de los delitos y pare usted de contar. Ocho años, en este caso y hemos tenido suerte. -fíjate, suerte, digo y- porque también hubo violación. Si no, te despachan con cinco años. Me parece injusto que, ahora mismo, la Ley valore una vida con ocho años de cárcel. A partir de violación y asesinato, tendría que haber otras condenas diferentes. Además, llega a la mayoría de edad y, encima, es una persona conflictiva, que no colabora en nada y a la que no le servido de nada el internamiento.. ¿Cómo canaliza toda esta desazón?. El dolor va por dentro porque de nada me serviría estar cabreada conmigo misma. Quienes están a mi lado no tienen culpa. ¿Qué culpa tienes tú si vienes a visitarme? No te voy a recibir mal. Encantada de que vengas a verme.. Pero también tiene derecho al desahogo. Bueno, pero eso lo dejo para mí. Lo que quiero es que me escuchen el Gobierno, los políticos, los legisladores, que no puedo llegar a ellos de ninguna manera y tengo que estar recogiendo firmas para intentar que me escuchen. Y es muy doloroso tener que estar explicando el tema cada día.. ¿Le ha dirigido alguna carta al presidente del Gobierno de España?. ¿Para qué? Si no me va escuchar, Bastante tiene con lo suyo ya. Yo soy un punto aquí puesto en un sitio de España que no conoce. Sale en los medios para que le dé el voto porque lo necesita pero, después, yo tengo un problema y ¿cómo puedo llegar a él? ¿Qué más le da? Siento hablar así pero es que es así.. ¿Qué va a pasar a partir del 4 de mayo?. Vamos a seguir recogiendo firmas porque es lo que nos queda. El asesino ya tiene su sentencia hecha. Es incomprensible llevar ocho años así. Claro, para mí se acabó todo. Entonces, vivía por ella, por Leticia y por el otro chico que tengo. Tú, mira, va a llegar el Día de la Madre. En cualquier familia, abres la puerta y es un día de jolgorio. El ramo de flores, felicidades, besos, comida, bombones… Yo abro la puerta y no va a venir nadie. Quiero que ese día, cuando vayan a comer todos en familia, cuando le abran la puerta a la hija que viene, que piensen en las familias. Ese día vamos a abrir la puerta y no va a venir nadie.. ¿Cuál es el próximo paso de la Fundación Leticia Rosino?. El día 3 de mayo tenemos un acto en la Plaza Mayor de Tábara. Lo primero, recordar a Leticia porque es el crítico día. Después, seguimos reivindicando el cambio de la Ley del Menor. Todas esas personas que nos apoyan, que estén de acuerdo con nuestra petición o, sencillamente, que quieran darnos un momento de cariño, está invitadas a acercarse al acto.
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