María José Campanario ha dicho basta y ha respondido con dureza a los insultos que recibe su marido, el torero Jesulín de Ubrique, en las redes sociales. Según recoge Javier de Hoyos, presentador de D Corazón, la odontóloga ha recurrido a la red social Threads para publicar su reacción a una serie de insultos como «asesino» o «maltratador» hacia el diestro.. Se trata, tal y como dice el periodista, de una de las reacciones más contundentes de la odontóloga. Sobre todo a un comentario de un usuario que ella misma califica de «asqueroso».. «Llamar a alguien asesino o maltratador es demandable por la vía civil y denunciable por la vía penal», recuerda la actual concursante de El Desafío, revelando que tiene en sus manos «nueve sentencias condenatorias» a su favor por «intromisión al honor, la intimidad y la propia imagen».. «Ser un personaje público no da derecho a nadie a decir cualquier barbaridad que se le antoje», asegura.. Tal y como cuenta Campanario, todo surge a raíz de un comentario de «un señor» que, según ella, utilizó la muerte de una joven «que eligió no vivir más» para lanzar un mensaje ofensivo hacia el mundo del toro. Unas palabras, que, dicen, tanto ella como su marido, rechazan.. Sin embargo, denuncia, a raíz de esas palabras algunos usuarios han generalizado y han empezado a atacar a los toreros. Y el ejemplo es Jesulín. «Estoy viendo comentarios de gente a la que sigo llamando asesinos a personas que ejercen la profesión de mi marido. Tanto yo como mi marido estamos absolutamente indignados con los comentarios que hace ese individuo».. Dejando claro que entiende que haya personas a las que no les guste la tauromaquia, lo que quiere dejar claro es que las palabras que han generado esta polémica no proceden de un torero sino de «un señor que dicen que es profesor en la universidad». «Cosa que dudo bastante», opina.. Por eso, lanza una petición a sus seguidores: «Si tenéis que decirle algo, se lo decís a él. No metáis en el mismo saco a personas que se desvinculan totalmente de este tipo de discursos asquerosos».
María José Campanario ha dicho basta y ha respondido con dureza a los insultos que recibe su marido, el torero Jesulín de Ubrique, en las redes sociales. Según recoge Javier de Hoyos, presentador de D Corazón, la odontóloga ha recurrido a la red social Threads para publicar su reacción a una serie de insultos como «asesino» o «maltratador» hacia el diestro.. Se trata, tal y como dice el periodista, de una de las reacciones más contundentes de la odontóloga. Sobre todo a un comentario de un usuario que ella misma califica de «asqueroso».. «Llamar a alguien asesino o maltratador es demandable por la vía civil y denunciable por la vía penal», recuerda la actual concursante de El Desafío, revelando que tiene en sus manos «nueve sentencias condenatorias» a su favor por «intromisión al honor, la intimidad y la propia imagen».. «Ser un personaje público no da derecho a nadie a decir cualquier barbaridad que se le antoje», asegura.. Tal y como cuenta Campanario, todo surge a raíz de un comentario de «un señor» que, según ella, utilizó la muerte de una joven «que eligió no vivir más» para lanzar un mensaje ofensivo hacia el mundo del toro. Unas palabras, que, dicen, tanto ella como su marido, rechazan.. Sin embargo, denuncia, a raíz de esas palabras algunos usuarios han generalizado y han empezado a atacar a los toreros. Y el ejemplo es Jesulín. «Estoy viendo comentarios de gente a la que sigo llamando asesinos a personas que ejercen la profesión de mi marido. Tanto yo como mi marido estamos absolutamente indignados con los comentarios que hace ese individuo».. Dejando claro que entiende que haya personas a las que no les guste la tauromaquia, lo que quiere dejar claro es que las palabras que han generado esta polémica no proceden de un torero sino de «un señor que dicen que es profesor en la universidad». «Cosa que dudo bastante», opina.. Por eso, lanza una petición a sus seguidores: «Si tenéis que decirle algo, se lo decís a él. No metáis en el mismo saco a personas que se desvinculan totalmente de este tipo de discursos asquerosos».
