En la noche del jueves, La 1 de TVE emitió el primer capítulo de ‘2047599893703700738|||images/play_twitter.jpg. Pero junto a la carcajada llegó también el reconocimiento. El internauta Lisandro Weimarques confesó estar “flipando” con el primer programa, mientras que el usuario JL Panea situó la entrega como “lo más interesante que veo en televisión en mucho, muchísimo tiempo” y recordó el precedente de Tamayo colando un estudio falso en una revista científica depredadora.. La cuenta La Punta del Iceberg resumió el sentir general con un escueto “el enfoque es exquisito”. El episodio ha conseguido así sacudir el debate público con una fórmula que mezcla investigación, humor e infiltración, y los espectadores parecen haber recibido el mensaje: a veces, para entender por qué la vivienda se ha ido de las manos, hay que calzarse los zapatos de quienes mueven los hilos, grabar sin pausa y esperar a que la ficción acabe siendo menos absurda que la realidad.
El periodista Carles Tamayo se infiltró con una agencia ficticia para desentrañar la lógica del capital especulativo, y en apenas unas horas las reseñas inventadas por la audiencia en Google Maps ya compiten en sarcasmo con las ganancias de cualquier gran tenedor
En la noche del jueves, La 1 de TVE emitió el primer capítulo de ‘Se nos ha ido de las manos’, un programa que desgrana la crisis de vivienda desde una trinchera inédita: una inmobiliaria inventada por el propio presentador.. Bajo el sello Voltor & Voltor (buitre en catalán y en valenciano), Tamayo se plantó en ferias del sector, estrechó manos y escuchó promesas de rentabilidad mientras sus cámaras registraban cada conversación.. Poco después de la emisión del contenido, se localizó la sede vacía de la empresa en Google Maps y, en cuestión de horas, el perfil acumulaba decenas de valoraciones que convertían la farsa en un fenómeno digital.. “Muy contento. Consiguieron una casa para mí abuela por buen precio e incluso le regalaron una casa para su perro”, escribió un usuario bajo el alias Rubén Promociones, en lo que ya se lee como un compendio de humor negro sobre la burbuja del alquiler.. La ironía no tardó en escalar. Otro comentario, firmado por Serdelnorte Bravo, aseguraba que se trataba de una “estupenda oficina de inversión” y citaba como aval a Ana Rosa Quintana, mientras que un tercer perfil, el del Local Guide Roberto, relataba cómo a su tía “le bajaron el precio del alquiler y le regalaron un airfryer”.. La secuencia de publicaciones, que el propio Tamayo difundió entre risas en sus redes, funciona como una sátira espontánea de un mercado donde los incentivos para captar inquilinos resultan a menudo tan extravagantes como la letra pequeña de un contrato de adhesión.. “Las risas con las reseñas que están empezando a aparecer en la sede de Voltor & Voltor en Google Maps”, compartió el periodista.. Pero junto a la carcajada llegó también el reconocimiento. El internauta Lisandro Weimarques confesó estar “flipando” con el primer programa, mientras que el usuario JL Panea situó la entrega como “lo más interesante que veo en televisión en mucho, muchísimo tiempo” y recordó el precedente de Tamayo colando un estudio falso en una revista científica depredadora.. La cuenta La Punta del Iceberg resumió el sentir general con un escueto “el enfoque es exquisito”. El episodio ha conseguido así sacudir el debate público con una fórmula que mezcla investigación, humor e infiltración, y los espectadores parecen haber recibido el mensaje: a veces, para entender por qué la vivienda se ha ido de las manos, hay que calzarse los zapatos de quienes mueven los hilos, grabar sin pausa y esperar a que la ficción acabe siendo menos absurda que la realidad.
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