El futuro de la iluminación en los coches, y en buena parte de la industria, podría estar desarrollándose ya en Galicia. En laboratorios donde la luz se manipula a escalas invisibles al ojo humano, un equipo de investigadores trabaja en una tecnología capaz de reducir el consumo energético, eliminar materiales contaminantes y rediseñar la fabricación de sistemas ópticos.. Ese es el objetivo de FABulous, un proyecto europeo coordinado por el Centro Tecnológico AIMEN, con participación de Stellantis Vigo, que apuesta por una nueva generación de recubrimientos ópticos basados en metasuperficies tridimensionales.. Estas estructuras, que operan a escala nanométrica, permiten controlar la luz con una precisión desconocida, abriendo la puerta a dispositivos más pequeños, ligeros y eficientes.. Elimina lo innecesario. El avance clave reside en sustituir componentes tradicionales, más voluminosos y basados en recubrimientos químicos, por superficies ultrafinas capaces de cumplir múltiples funciones ópticas al mismo tiempo. Esto facilita la miniaturización de dispositivos y reduce su impacto ambiental.. Para lograrlo, el proyecto combina técnicas avanzadas como la litografía multifotón con nuevos modelos de fabricación que permitirán producir estas estructuras en serie, manteniendo altos estándares de calidad.. El reto no es menor: se trabaja con resoluciones inferiores a 200 nanómetros y velocidades de producción que superan los 10 centímetros cuadrados por minuto, parámetros necesarios para llevar esta tecnología del laboratorio a la industria.. Aplicaciones reales. Lejos de quedarse en el terreno experimental, FABulous ya plantea aplicaciones concretas con impacto directo en sectores clave.. Entre ellas destacan las cámaras de seguridad para automóviles, con menor uso de químicos; sistemas de iluminación más eficientes, capaces de multiplicar su rendimiento; o concentradores solares que permiten reducir el tamaño de las células y aumentar su eficiencia del 20% a más del 40%.. Uno de los focos principales del proyecto está en la automoción, donde AIMEN y Stellantis Vigo trabajan en el desarrollo de ópticas avanzadas para luces diurnas.. La clave está en optimizar el uso de la luz. Con esta tecnología, se puede reducir el número de LED necesarios para alcanzar los niveles de iluminación exigidos. El resultado se traduce en menos consumo eléctrico por vehículo y, en consecuencia, una menor huella energética.. Desde el centro tecnológico destacan que esta colaboración con Stellantis tiene aún “un amplio recorrido por delante”, con potencial para generar valor tanto en el tejido industrial gallego como en el conjunto de la industria europea.
Un proyecto europeo liderado desde Vigo busca sustituir componentes ópticos tradicionales por estructuras ultrafinas más eficientes, ligeras y sostenibles
El futuro de la iluminación en los coches, y en buena parte de la industria, podría estar desarrollándose ya en Galicia. En laboratorios donde la luz se manipula a escalas invisibles al ojo humano, un equipo de investigadores trabaja en una tecnología capaz de reducir el consumo energético, eliminar materiales contaminantes y rediseñar la fabricación de sistemas ópticos.. Ese es el objetivo de FABulous, un proyecto europeo coordinado por el Centro Tecnológico AIMEN, con participación de Stellantis Vigo, que apuesta por una nueva generación de recubrimientos ópticos basados en metasuperficies tridimensionales.. Estas estructuras, que operan a escala nanométrica, permiten controlar la luz con una precisión desconocida, abriendo la puerta a dispositivos más pequeños, ligeros y eficientes.. Elimina lo innecesario. El avance clave reside en sustituir componentes tradicionales, más voluminosos y basados en recubrimientos químicos, por superficies ultrafinas capaces de cumplir múltiples funciones ópticas al mismo tiempo. Esto facilita la miniaturización de dispositivos y reduce su impacto ambiental.. Para lograrlo, el proyecto combina técnicas avanzadas como la litografía multifotón con nuevos modelos de fabricación que permitirán producir estas estructuras en serie, manteniendo altos estándares de calidad.. El reto no es menor: se trabaja con resoluciones inferiores a 200 nanómetros y velocidades de producción que superan los 10 centímetros cuadrados por minuto, parámetros necesarios para llevar esta tecnología del laboratorio a la industria.. Aplicaciones reales. Lejos de quedarse en el terreno experimental, FABulous ya plantea aplicaciones concretas con impacto directo en sectores clave.. Entre ellas destacan las cámaras de seguridad para automóviles, con menor uso de químicos; sistemas de iluminación más eficientes, capaces de multiplicar su rendimiento; o concentradores solares que permiten reducir el tamaño de las células y aumentar su eficiencia del 20% a más del 40%.. Uno de los focos principales del proyecto está en la automoción, donde AIMEN y Stellantis Vigo trabajan en el desarrollo de ópticas avanzadas para luces diurnas.. La clave está en optimizar el uso de la luz. Con esta tecnología, se puede reducir el número de LEDnecesarios para alcanzar los niveles de iluminación exigidos. El resultado se traduce en menos consumo eléctrico por vehículo y, en consecuencia, una menor huella energética.. Desde el centro tecnológico destacan que esta colaboración con Stellantis tiene aún “un amplio recorrido por delante”, con potencial para generar valor tanto en el tejido industrial gallego como en el conjunto de la industria europea.
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