El acceso de los menores a productos cada vez más presentes en su día a día —desde bebidas energéticas hasta cigarrillos electrónicos— cambia desde este sábado en Galicia. La comunidad se convertirá en la primera de España en prohibir la venta de bebidas energéticas a menores de edad, una medida incluida en la nueva ley gallega contra las adicciones que aspira a reforzar la protección de la salud juvenil y a abordar el problema desde una perspectiva preventiva.. La norma, que entra en vigor este 7 de marzo, equiparará las bebidas energéticas al alcohol y los cigarrillos electrónicos al tabaco en lo que respecta a su venta y consumo por parte de menores. Con ello, Galicia se sitúa entre los territorios europeos más avanzados en la regulación de estos productos, en línea con países como Polonia o Letonia.. El conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, destacó que la entrada en vigor de esta legislación marcará “un antes y un después” en la protección de la salud de los menores en la comunidad. Lo hizo durante una visita a la Unidad de Atención a la Drogodependencia de Santiago de Compostela, donde puso el foco en la importancia de prevenir las adicciones desde edades tempranas.. Según explicó, el objetivo de la ley no se limita a prohibir determinados productos, sino que busca promover una estrategia integral basada en la educación, la concienciación y la prevención. En este sentido, el Gobierno gallego pretende reducir la exposición de la juventud a sustancias o productos que pueden generar dependencia y problemas de salud.. Integración de las unidades de drogodependencia en el Sergas. Durante la visita, el conselleiro también destacó el proceso de integración de las 13 Unidades de Atención a la Drogodependencia de Galicia en el Servizo Galego de Saúde, culminado el pasado 1 de enero. Hasta ahora estos dispositivos dependían de los ayuntamientos, pero su incorporación al sistema sanitario público busca mejorar la coordinación y garantizar una atención más completa a las personas con problemas de adicción.. La Xunta destina 4,8 millones de euros a la red gallega de atención a las drogodependencias, que cada año presta asistencia a más de 7.100 pacientes en toda la comunidad. La integración permite además poner a disposición de estos usuarios todos los recursos humanos y materiales del sistema sanitario público.. La unidad de Santiago. La Unidad de Atención a la Drogodependencia de Santiago de Compostela es uno de los ejemplos de esta red asistencial. El dispositivo presta servicio a una población de cerca de 352.000 habitantes procedentes de 40 ayuntamientos y atiende anualmente a alrededor de 1.000 personas.. Su estructura se organiza en tres áreas principales: atención ambulatoria, unidad de día y un taller ocupacional orientado a la reinserción social. El equipo está formado por profesionales de diferentes ámbitos —medicina, enfermería, psicología y trabajo social— que trabajan de forma coordinada para ofrecer una atención multidisciplinar.. Durante la visita, el conselleiro agradeció la labor de los profesionales de estas unidades y subrayó la importancia de implicar al conjunto de la sociedad en la lucha contra las adicciones, un reto que, según destacó, debe abordarse como una prioridad de salud pública.
La nueva ley gallega contra las adicciones entra en vigor este sábado y equipara las bebidas energéticas al alcohol y los cigarrillos electrónicos al tabaco
El acceso de los menores a productos cada vez más presentes en su día a día —desde bebidas energéticas hasta cigarrillos electrónicos— cambia desde este sábado en Galicia. La comunidad se convertirá en la primera de España en prohibir la venta de bebidas energéticas a menores de edad, una medida incluida en la nueva ley gallega contra las adicciones que aspira a reforzar la protección de la salud juvenil y a abordar el problema desde una perspectiva preventiva.. La norma, que entra en vigor este 7 de marzo, equiparará las bebidas energéticas al alcohol y los cigarrillos electrónicos al tabaco en lo que respecta a su venta y consumo por parte de menores. Con ello, Galicia se sitúa entre los territorios europeos más avanzados en la regulación de estos productos, en línea con países como Polonia o Letonia.. El conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, destacó que la entrada en vigor de esta legislación marcará “un antes y un después” en la protección de la salud de los menores en la comunidad. Lo hizo durante una visita a la Unidad de Atención a la Drogodependencia de Santiago de Compostela, donde puso el foco en la importancia de prevenir las adicciones desde edades tempranas.. Según explicó, el objetivo de la ley no se limita a prohibir determinados productos, sino que busca promover una estrategia integral basada en la educación, la concienciación y la prevención. En este sentido, el Gobierno gallego pretende reducir la exposición de la juventud a sustancias o productos que pueden generar dependencia y problemas de salud.. Integración de las unidades de drogodependencia en el Sergas. Durante la visita, el conselleiro también destacó el proceso de integración de las 13 Unidades de Atención a la Drogodependencia de Galicia en el Servizo Galego de Saúde, culminado el pasado 1 de enero. Hasta ahora estos dispositivos dependían de los ayuntamientos, pero su incorporación al sistema sanitario público busca mejorar la coordinación y garantizar una atención más completa a las personas con problemas de adicción.. La Xunta destina 4,8 millones de euros a la red gallega de atención a las drogodependencias, que cada año presta asistencia a más de 7.100 pacientes en toda la comunidad. La integración permite además poner a disposición de estos usuarios todos los recursos humanos y materiales del sistema sanitario público.. La unidad de Santiago. La Unidad de Atención a la Drogodependencia de Santiago de Compostela es uno de los ejemplos de esta red asistencial. El dispositivo presta servicio a una población de cerca de 352.000 habitantes procedentes de 40 ayuntamientos y atiende anualmente a alrededor de 1.000 personas.. Su estructura se organiza en tres áreas principales: atención ambulatoria, unidad de día y un taller ocupacional orientado a la reinserción social. El equipo está formado por profesionales de diferentes ámbitos —medicina, enfermería, psicología y trabajo social— que trabajan de forma coordinada para ofrecer una atención multidisciplinar.. Durante la visita, el conselleiro agradeció la labor de los profesionales de estas unidades y subrayó la importancia de implicar al conjunto de la sociedad en la lucha contra las adicciones, un reto que, según destacó, debe abordarse como una prioridad de salud pública.
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